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Cual Revelacion es la mas importante?

Vision Celestial KC

Escribo esto porque en verdad es algo fastidioso oir o leer frases que se han repetido por generaciones, cuando las mismas personas que las dicen no saben lo que quieren decir, la razon que las dicen es que parecen bonitas y bellas, y tienen palabras biblicas. Parecen los atenienses a los cuales les predico Pablo. “(Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.) Hechos 17:21. Esto que Lucas nos narra sobre los filosofos en Atenas es lo que les esta aconteciendo no solamente a creyentes sino a ministros que deben de estar predicando al crucificado, porque ese mensaje es el que traspasa los corazones y edifica a los santos. 1 cor 1:18. Conozco a un Pastor en Kansas U.S.A donde resido, que usa esta misma frase, (el titulo que he escogido para este escrito)…

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Pecadores en las manos de un Dios airado. Jonathan Edwards.

Pecadores en las Manos de un Dios Airado
Jonathan Edwards

Este es su famoso sermón predicado en julio de 1741. 

“A su tiempo su pie resbalará” (Deuteronomio 32:35).

En este versículo la venganza de Dios amenazaba sobre los israelitas impíos e incrédulos, que eran el pueblo visible de Dios, y quienes vivieron bajo los medios de la gracia; pero quienes no obstante todas los obras maravillosas de Dios para con ellos, permanecieron (como dice el v.28) desprovistos de consejos, no teniendo entendimiento en ellos. De todos los cultivos del cielo, sacaron a luz frutos amargos y venenosos; como en los dos versículos que preceden al texto. -La expresión que he escogido para mi texto, A su tiempo su pie resbalará, parece indicar las siguientes cosas con respecto al castigo y destrucción a que están expuestos estos impios israelitas.

1. Estuvieron siempre expuestos a destrucción; como uno que permanece o camina en lugares resbaladizos está siempre expuesto a la caída. Esto está implicado en la manera de su destrucción cuando viene hacia ellos, estando representada por sus pies resbalando. Lo mismo es expresado en el Salmo 73:18.”Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer.”

2. Implica que estuvieron siempre expuestos a una rápida destrucción repentina. Como el que camina en lugares resbaladizos está expuesto en cada momento a caer, no puede predecir si al siguiente momento permanecerá de pie o caerá; y cuando cae, cae de un sopetón sin advertencia, lo cual está también expresado en el Sal.73:18-19. “Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. ¡Cómo han sido asolados de repente!”

3. Otra cosa implicada es, que están expuestos a caer por ellos mismos, sin ser arrojados a tierra por la mano de otro; como aquel que permanece de pie o camina en suelo resbaladizo no necesita otra cosa que su propio peso para caer al suelo.

4. La razón por la que no han caído todavía, ni caen ahora, es solamente porque el tiempo señalado por Dios no ha llegado. Porque se dice que cuando ese esperado tiempo, o momento señalado Ilegue, sus pies resbalarán. Luego se dejarán caer, de la manera en que están inclinados a ello por su propio peso. Dios no lossostendrá ya más en estos lugares resbaladizos, sino que los dejará ir; y luego, en ese mismo instante caerán en destrucción; como aquel que se encuentra en suelos inclinados y resbalosos, o en el filo de un abismo, que no puede mantenerse firme por sí solo; cuando se deja sin apoyo, inmediatamente cae y se pierde.

La observación de estas palabras en las que voy a insistir ahora es ésta: “No hay otra cosa que mantenga a los hombres impíos fuera del infierno en todo momento que el mero placer de Dios.” Por el mero placer de Dios quiero significar su placer soberano, su voluntad arbitraria, no restringida por ninguna obligación, ni impedida por ninguna dificultad, ni ninguna otra cosa; como si la pura voluntad de Dios no tuviera ni un momento,en el menor grado, o en ningún otro aspecto, ningún lugar en la preservación de los impíos. La verdad de esta observación aparece al considerar lo siguiente:

1. Dios no desea en ningún instante hacer muestra de su poder arrojando a los impíos en el infierno. Los manos de los hombres no pueden ser fuertes cuando Dios se levanta; el más fuerte no tiene poder para resistirle, ni puede librarse de sus manos. El no sólo es capaz de arrojar a los impíos en el infierno, sino que puede hacerlo fácilmente. Algunas veces un príncipe terrenal se encuentra con la dificultad de sujetar a un rebelde que ha encontrado medios para fortificarse a sí mismo, y se ha hecho fuerto por el número de sus seguidores. Pero no es así con Dios. No hay Fortaleza que sea defensa contra el poder de Dios.

Aunque mano se una con mano, y una vasta multitud de los enemigos de Dios se combinen y asocien, son fácilmente quebrados en pedazos. Son como grandes montones de paja ligera ante el torbellion; o grandes cantidades de rastrojo seco ante llamas devoradoras. Encontramos fácil pisotear y aplastar un gusano que vemos arrastrarse en la tierra; también es fácil para nosotros cortar o chamuscar un hilo delgado que agarre cualquier cosa; y así es fácil para Dios, cuando le place, arrojar a sus enemigos al infierno. ¿Qué somos nosotros para que permanezcamos de pie frente a El, ante cuya reprensión la tierra tiembla, y las rocas son arrojadas?

2. Ellos merecen ser echados en el infierno; de manera que si la justicia divina se encuentra en el camino, no hay objeción eficaz contra el uso del poder de Dios para destruirlos. Antes, por el contrario, la justicia clama fuertemente por un castigo infinito de sus pecados. La justicia divina dice del árbol que da a luz las uvas de Sodoma, “córtalo, ¿para qué inutiliza también la tierra?” (Luc. 13:7). La espada de la justicia divina está en cada momento blandeada sobre sus cabezas, y no es otra cosa que la misericordia arbitraria y la pura voluntad de Dios que la detiene.

3. Ellos ya están bajo una sentencia de condenación al infierno. No sólo merecen justamente ser arrojados alli, sino que la sentencia de la ley de Dios, esa regla eterna e immutable de justicia que Dios ha fijado entre El y la humanidad, ha ido en su contra, y permanece en su contra; de manera que ya están dispuestos para el infierno. “El que no cree, ya ha sido condenado” (Juan 3:18). De modo que cada inconverso pertenece propiamente al infierno; ese es su lugar; de alli es él. “Vosotros sois de abajo” (Juan 8:23), y allí estáis atados; es el lugar que la justicia, la palabra de Dios, y la sentencia de su ley immutable les han asignado.

4. Ellos ahora son los objetos de ese mismo enojo e ira de Dios que es expresado en los tormentos del infierno. Y la razón por la que no bajan al infierno en cualquier momento, no es porque Dios, en cuyo poder están, no está entonces muy enojado con ellos, como lo está con muchas criaturas miserables que ahora están siendo atormentadas en el infierno, y allí sienten y experimentan el furor de su ira. Si, Dios está más eno-jado con otros tantos que ahora están en la tierra; sí, sin duda lo está con muchos que están ahora en estacongregación, con quienes está airado con más facilidad que con muchos de los que se encuentran ahora en las llamas del infierno. Pero no es porque Dios se haya olvidado de su impiedad ni se resienta por ello la razón por la que no desata su mano y los corta. Dios no es enconjunto como uno de ellos, para ellos su condenación no se duerme; el abismo está preparado, el fuego ya está listo, el horno esta caliente, listo para recibirlos; las llamas se inflaman y arden. La espada resplandeciente está afilada y se sostiene sobre ellos, y el abismo ha abiertosu boca bajo ellos.

5. El diablo esta listo para caer sobre ellos y asirlos para sí; momento que Dios permitirá. Ellos le pertenecen; él tiene sus almas en su posesión y bajo su dominio. La Escritura los representa como sus buenas dadivas (Luc.11:13). Los demonios los vigilan; siempre están a su diestra por ellos; permanecen esperando por ellos como leones hambrientos y codiciosos que ven su presa y esperan tenerla, pero por el momento se retienen. Si Dios retirara su mano, por la cual ellos son restringidos, volarían sobre sus pobres almas. La serpiente antigua los mira con asombro; el infierno abre su amplia boca para recibirlos; y si Dios lo permitiera serían apresuradamente tragados y se perderían.

6. En las almas de los impíos reinan principios infernales que estuvieran actualmente encendidos y llameando en el infierno de fuego si no fuera por las restricciones de Dios. En la naturaleza de cada hombre carnal está colocado un fundamento para los tormentos del infierno. Hay esos principios corrompidos reinando y en plena posesión de ellos, que son la semilla del infierno de fuego. Estos principios son activos y poderosos, excesivos y violentos en su naturaleza, y si no fuera por la mano restringente de Dios pronto estallarían y se inflamarían de la misma manera que loharían las corrupciones y enemistad en los corazones de las almas condenadas, y engendrarían los mismos tormentos que crean en ellos. Las almas de los impíos son comparadas en la Escritura al mar en tempestad (Is.57:20). Por el presente, Dios restringe su impiedad por medio de su gran poder, de la misma manera en que hace con las coléricas ondas del mar turbulento, diciendo, “hasta aquí llegarás y no pasarás;” pero si Dios retirara ese poder restringente, rápidamente se llevaría todo por delante. El pecado es la ruina y la miseria del alma; es destructiva en su naturaleza; y si Dios lo dejara sin restricción no faltaría nada para hacer al alma algo perfectamente miserable. La corrupción del corazón del hombre es inmoderada e ilimitada en su furia; y mientras el impío vive aquí es como un fuego contenido por las restricciones de Dios, que si fuera dejado en libertad atacaría con fuego el curso de la naturaleza; y ya que el corazón es ahora un montón de pecado, de no ser restringido, inmediatamente convertiría el alma en un horno ardiente, o en un horno de fuego y azufre.

7. No es seguridad para los impíos el que en ningún momento haya medios visibles de la muerte a la mano. No es seguridad para un hombre natural el que está ahora en salud ni el que no vea ninguna manera en la que pueda ahora partir inmediatamente de este mundo por algún accidente, ni el que no haya ningú peligro visible en ningún aspecto en sus circunstancias. La experiencia múitiple y continua del mundo en todas lasedades muestra que no hay evidencia de que un hombre no está en el borde de la eternidad, y de que el próximo paso no sea en otro mundo. Lo invisible, el olvido de modos y medios por los que las personas salen súbita- mente del mundo son innumerables e inconcebibles. Los hombres inconversos caminan sobre el abismo del infierno en una cubierta podrida, y hay innumerables lugares tan débiles en esta cubierta que no pueden soportar su peso; lugares que además no se ven a simple vista. Las flechas de la muerte vuelan a mediodía sin ser vistas; la vista más aguda no las puede discerner. Dios tiene tantas maneras diferentes e inescrutables de tomar al impío fuera del mundo y enviarlos al infierno, que no hay nada que haga parecer que Dios tuviera necesidad de estar a expensas de un milagro, o salirse fuera del curso de su providencia, para destruir al impío en cualquier instante. Todos los medios por los que los impíos parten del mundo están de tal manera en las manos de Dios, y tan universal y absolutamente sujetos a su poder y determinación, que no depende sino de la pura voluntad de Dios el que los pecadores vayan en cualquier momento al infierno, el que los medios nunca sean usados o estén involucrados en el caso.

8. La prudencia y el cuidado de los hombres natu- rales para preserver sus propias vidas, o el cuidado de otros para preservarlos a ellos, no les brinda seguridad en ningú momento. De esto dan testimonio la providencia divina y la experiencia universal. Hay la clara evi- dencia de que la propia sabiduría de los hombres no es seguridad para ellos cuando están frente a la muerte; si fuera de otra manera veríamos alguna diferencia entre los hombres sabios y politicos y los demás con respecto a su propensión a una muerte temprana e inesperada; pero ¿cómo es esto en los hechos? “También morirá el sabio como el necio” (Ecl.2:16).

9. Todas las luchas y maquinaciones que los hom- bres impíos usan para escapar del infierno, mientras continúan rechazando a Cristo, permaneciendo así como impíos, no les libra del infierno en ningún momento. Casi todo hombre natural que oye del infierno se adula a sí mismo de que escapará; depende de sí mismo para su seguridad; se lisonjea a si mismo en lo que ha hecho, en lo que está haciendo, o en lo que intenta hacer. Cada quien dispone cosas en su mente sobre cómo evitará la condenación, y se engaña a si mismo planeando su propio bien, y pensando que sus esquemas no fallarán. Ellos oyen sin embargo que son pocos los que se salvan, y que la mayor parte de los hombres que han muerto hasta ahora han ido al infierno; pero cada quien se imagina que planea mejores cosas para su escape que lo que otros han hecho. El no pretende ir a ese lugar de tormento; dice dentro de si que intenta tomar cuidado eficaz, y ordenar las cosas de tal manera que no falle.

Pero los hijos insensatos de los hombres se engañan miserablemente a Si mismos en sus propios esquemas, y en confianza de su propia fuerza y sabiduria; no confían en más que una mera sombra. La mayoria de esos que hasta ahora han vivido bajo los mismos medios de gracia y han muerto, han ido indudablemente al infierno; la razón no es que ellos no eran tan sabios como los que ahora estan vivos; no fue porque no planearon cosas que les aseguraran su escape. Si pudiéramos hablar con ellos, y preguntaries, uno por uno, si ellos esperaban cuando vivos y cuando oian hablar acerca del infierno que serian objetos de esa miseria, indudablemente escucharíamos uno por uno contestar: “No, yo nunca pretendí venir aquí; había dispuesto las cosas de otra manera en mi mente; pensé haber planeado el bien para mi; ideé un buen patrón. Intenté tomar un cuidado eficaz; pero vino sobre mí inesperadamente. No lo esperaba en ese momento y de esa manera; vino como un ladrón. La muerte me burló. La ira de Dios fue demasiado rápida para mi. 0h mi maldita insensatez! Me estaba engañando y agradando con sueños vanos acerca de lo que yo haría en el más allá; y cuando me encontraba diciendo, ‘paz y seguridad,’vino sobre mi destrucción repentina.”

10. Dios en ningún momento se ha puesto bajo ninguna obligación por alguna promesa que haya dado, de mantener al hombre natural fuera del infierno. Ciertamente Dios no ha dado promesas acerca de la vida eterna o de alguna liberación o preservación de la muerte eterna, sino aquellas que están contenidas en el pacto de gracia, las promesas son sí y amén. Pero segu- ramente aquellos que no son hijos del pacto, que no creen en ninguna de las promesas, no tienen interés en las promesas del pacto de gracia, y no tienen interés en el Mediador del pacto. De manera que, aunque alguno haya tenido imagi- naciones y pretensiones acerca de promesas hechas a hombres naturales que buscan con sinceridad, es claro y manifiesto que no importa los dolores que un hombre natural sufra en la religión, ni las oraciones que haga, asta que no crea en Cristo, Dios no está de ninguna anera bajo la obligación de librarlo en ningún momento de la destrucción eterna. De manera que así es que los hombres naturales son tornados en la mano de Dios sobre el abismo del infierno; se han merecido el fiero abismo, y ya están sentenciados a él; Dios ha sido terriblemente provocado, su ira es tan grande hacia ellos como la de esos que están actualmente sufriendo las ejecuciones de la furia de su ira en el infierno, y no han hecho nada en lo más mínimo para apaciguar o disminuir ese enojo, ni está Dios atado en lo más minimo a ninguna promesa de levantarlos en ningún momento.

El diablo está esperando por ellos, el infierno está abierto de par en par para ellos, las llamas se reúnen y centellean a su alrededor, los atraparán y tragarán; el fuego contenido en sus corazones está luchando para estallar; y ellos no tienen ningún interés en ningún mediador; no hay medios al alcance que les puedan servir de seguridad. En resumen, no tienen refugio, nada de que aferrarse; todo lo que los preserva en todo instante es la pura voluntad y la paciencia no pactual ni obligada de un Dios encolerizado.

APLICACION

Este terrible tema puede ser útil para hacer despertar algunas personas inconversas en esta congregación. Esto que has oído es el caso de cada uno de ustedes que se encuentra fuera de Cristo. Ese mundo de miseria, ese lago de azufre ardiente se extiende debajo de ti. Allí está el espantoso abismo de las llamas ardientes de la ira de Dios; alli está la ancha boca del infierno abierta de par en par; y no tienes nada sobre que permanecer en pie, ni nada de donde agarrarte; no hay nada entre ti y el infierno sino sólo el aire; es tan sólo el poder y el puro placer de Dios el que te soporta.

Posiblemente no eres sensible a esto; te ves fuera del infierno, pero no ves la mano de Dios en ello; pero contempla otras cosas, como el buen estado de tu con- stitución corporal, el cuidado de tu propia vida, y los medios que usas para tu preservación. Pero verdaderamente estas cosas son nada; si Dios retirara su mano, ellas no te beneficiarían más en cuanto a evitar tu caída, que lo que hace el delgado aire al sujetar una persona que se suspende en él.

Tu impiedad te hace como si fueras tan pesado como el plomo, y te dirigirá hacia abajo con gran peso y presión directo al infierno; y si Dios te dejara caer, inmediatamente te sumergerías y rápidamente descenderías dentro del golfo sin fondo; y tu constitución saludable, y tu propio cuidado y prudencia, y tu mejor plan, y toda tu justicia, no tendrían más influencia para sujetarte y librarte del infierno, que lo que una tela de araña puede hacer para frenar una roca al caer.

De no ser por el soberano placer de Dios, la tierra no te sostendría un instante porque eres una carga para ella. La creación gime contigo; la criatura está hecha sujeta a la esclavitud de tu corrupción, no para ayudarte voluntariamente a servir al pecado y a Satanás; la tierra no produce su incremento voluntariamente para satisfacer tus pasiones; ni es voluntariamente un escenario sobre el que tus impiedades actúen; el aire no te sirve voluntariamente para mantener la llama de vida de tus órganos vitales, mientras pasas tu vida al servicio de los enemigos de Dios. Las criaturas de Dios son buenas, y fueron hechas para que el hombre sirviera a Dios con ellas, y para que no sirvieran voluntariamente a ningún otro propósito, y para que gimieran cuando eran usadas para propósitos tan directamente contrarios a su naturaleza y fin. El mundo te vomitaría de no ser por la mano soberana de Aquel que lo tiene sujetado en esperanza. Las negras nubes de la ira de Dios están ahora flotando directamente sobre sus cabezas, llenas de terribles tormentas y truenos; y de no ser por la mano restringente de Dios hubieran reventado inmediatamente sobre ti. El placer soberano de Dios, por el presente, detiene su viento agitado; de otro modo vendria con furia, y tu destrucción llegaría como torbellino. Serias como la paja menuda del suelo de trillo del verano.

La ira de Dios es como grandes aguas que están destinadas para el presente; aumentan más y más, y crecen más y más, hasta que la salida sea dada. Y mientras se detenga la corriente, más rápido y poderoso será su curso cuando sean desatadas. Es verdad que el juicio contra tus obras perversas no ha sido ejecutado todavia; los diluvios de la venganza de Dios han sido retenidos; pero tu culpa entretanto está constantemente aumentando, y está cada día atesorando más ira; las aguas están aumentando constantemente, y creciendo más y más poderosas; y no hay nada fuera del puro placer de Dios que refrene las aguas, las cuales no quieren ser detenidas, y presionan duramente para ir hacia adelante. Si Dios tan sólo retirara su mano de la compuerta, se abriría inmediatamente, y los fieros diluvios del furor e ira de Dios empujarian con furia inconcebible, y vendría sobre ti con poder omnipotente; y si tu fuera fuera diez mil veces mayor que lo que es, sí, diez mil veces mayor que la fuerza del más corpulento y robusto diablo en el infierno, no sería nada para resistirla o soportarla.

El arco de la ira de Dios está encorvado, la flecha lista en la cuerda, y la justicia dirige la flecha a tu corazón, y estira el arco, y no es otra cosa que el mero placer de Dios, y el que un Dios airado que sin ninguna promesa y obligación del todo, retiene la flecha de embriagarse con tu sangre. Asi todos los que de ustedes nunca han pasado por un gran cambio de corazón, por el gran poder del Espiritu de Dios sobre sus almas; todos los que de ustedes nunca han nacido de nuevo, ni han sido hechos nuevas criaturas, ni han sido levantados de la muerte en el pecado a un nuevo estado, ni han experimentado la luz y la vida, están en las manos de un Dios airado. Aunque hayan reformado sus vidas en muchas cosas, y hayan tenido afecciones religiosas, y hayan podido mantener cierta forma de religión con sus familiares y cercanos, y aún en la casa de Dios, no es otra cosa que Su mero placer que los preserva de ser consumidos en la destrucción eterna. No importa cuán poco convencidos estén ahora de la verdad que oyen, a su tiempo estarán plenemente convencidos de ella. Aquellos que han partido estando en las mismas circunstancias en que están ustedes, ven que asi fue con ellos; porque la destrucción vino bruscamente sobre la mayoría de ellos; cuando no la esperaban, y mientras esta- ban diciendo, ‘paz y seguridad.’Ahora ven, que esas cosas en las que dependían para la paz y la seguridad, no eran más que un aire delgado y una sombra vacia. El Dios que te sostiene sobre el abismo del infierno, mas que uno que sostenga una araña, o cualquier insecto asqueroso sobre el fuego, te aborrece, y ha sido terriblemente provocado. Su ira hacia ti se enciende como fuego; te ve como digno, pero no para otra cosa que para ser echado en el fuego; es tan puro de ojos que no puede mantenerte a su vista; eres diez mil veces más abominable a sus ojos que lo que la serpiente venenosa más odiada es a los nuestros. Le has ofendido infinitamente más que lo que un rebelde obstinado ofende a su principe; y sin embargo, no es otra cosa que su mano la que te sostiene de caer en el fuego en cualquier momento. No debe ser atribuido a nadie más el que no hayas ido al infierno la última noche; el que hayas sufrido otra vez el despertar en este mundo, después de haber cerrado los ojos para dormir. Y no hay otra razón que dar de por qué no has caído en el infierno desde que te levantaste en la mañana, que el hecho de que la mano de Dios te ha sostenido. No hay otra razón que dar de porq ué no has ido al infierno, desde que te sentaste aqui en la casa de Dios, provocando sus ojos puros por tu modo pecaminoso e impío de atender a su solemne adoración. Si, no hay otra cosa que dar como razón de por qué no caes en el infierno en este preciso momento. Oh, pecador, considera el terrible peligro en que estás. Es sobre un horno de ira, un abismo amplio y sin fondo, lleno del fuego de la ira, en el que estás soportado por la mano de Dios, cuya ira ha sido provocada e inflamada tanto contra ti, como contra muchos de los ya condenados en el infierno. Cuelgas de un hilo delgado, con las llamas de la ira divina destelleando alrededor, y listas en todo momento para chamuscarlo y quemarlo en dos; y no tienes interés ni por un instante en ningún Mediador, ni en nada en qué aferrarte para salvarte a ti mismo, ni para librarte de las llamas de la ira. Ni siquiera hay algo en ti, nada de lo que hayas hecho ni puedas hacer, para inducir a Dios a per- donarte. Por eso te pido que consideres los siguientes puntos de modo más particular:

1. Mira de quien es la ira. Es la ira de un Dios infinito. Si fuera solamente la ira de un hombre, aunque fuera la del príncipe más poderoso, sería comparativamente pequeña para ser considerada. La ira de reyes es mucho más terrible, especialmente la de monarcas absolutos, que tienen las posesiones y las vidas de sus súbditos enteramente en su poder para disponer de ellas a su mera voluntad. “Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; el que to enfurece peca contra sí mismo” (Prov.20:2). El súbdito que se encoleriza mucho contra un príncipe arbitrario, está expuesto a sufrir los tormentos más extremos que el arte humano puede inventar o que el poder humano puede infligir. Pero las más grandes potestades terre- nales, en su mayor majestad y fuerza, cuando están vestidos de sus más grandes terrores, no son mas que gusanos débiles y despreciables de la tierra en comparación al Gran y Todopoderoso Creador y Rey del cielo y a tierra. Es en realidad poco lo que ellos pueden hacer n el momento en que ellos están más encolerizados, y cuando han ejercido el extremo de su furia. Todos los reyes de la tierra son como langostas ante Dios; son nada y menos que nada; tanto su amor como su odio son tornados en poco. La ira del gran Rey de reyes es tanto más terrible que la de ellos, como lo es su majestad. “Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y duspués nada máss pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed” (Luc. 12:4,5).

2. Es a la furia de su ira a la que estás expuesto. A menudo leemos de la furia de Dios; como en Is.59:18. “Como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios.” Así también Is.66:15. “Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su represión con llama de fuego.” Y en muchos otros lugares. También Ap.19:15; allí leemos de “el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.” Las palabras son en extremo terribles. Si solamente se hubiera dicho, “la ira de Dios,” los términos implicarían algo infinitamente terrible; pero es “el furor y la ira de Dios.” iLa furia de Dios! ¡el furor de Jehová! ¡Oh, cuán terrible debe ser eso! ¿Quién puede pronunciar o concebir lo que estas expresiones implican en sí mismas? Pero además, “el furor y la ira del Dios Todopoderoso.” Como si hubiera una gran manifestación de su poder omnipo- tente en lo que el furor de su ira realiza; como si la omnipotencia estuviera encolerizada y ejercida de tal manera que los hombres no pueden ejercer su fuerza en contra del furor de su ira. Oh! entonces, ¡cuál será la consecuencia! ¡Qué será de aquellos pobres qusanos que la sufrirán! ¿Quién tendrá manos fuertes para esto? ¿Qué corazón la podrá resistir? ¡A qué terrible, indecible, inconcebible profundidad de miseria está sumergida la pobre criatura que esté sujeta a esto! Considera esto, tú que estás aqui presente, y aún permaneces en un estado no regenerado. Que Dios eje- cutará el furor de su enojo, implica, que El infligirá su ira sin piedad. Cuando Dios observe la extremidad inefable de tu caso, y vea tu tormento estar tan vastamente desproporcionado a tu fuerza, y vea cómo tu pobre alma es molida, y se hunde como si estuviera en tinieblas infinitas; no tendrá compasión de ti, no contenderá las ejecuciones de su ira, y ni siquiera aligerará su mano no habrá moderación ni misericordia, no apaciguará su viento agitado; no tendrá cuidado de tu bienestar, ni será en ningún sentido cuidadoso, a menos que sufras mucho más en cualquier otra manera, que lo que sufrirías con lo que la justicia estricta requiere. Nada será retenido por el hecho de que sea demasiado fuerte de sobrellevar. “Pues también yo procederé con furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré (Ez.8:18). Ahora Dios está presto a tener piedad de ti; este es un día de misericordia; puedes gritar ahora con el aliento de obtener misericordia. Pero cuando el día de misericordia pase, tus gritos y chillidos de lamento y dolor serán en vano; estarás enteramente perdido y alejado de Dios, como para que nadie se interese en tu bienestar. Dios no tendrá otra cosa que hacer contigo que ponerte a sufrir miseria; no continuarás en existencia para otro fin que no sea ese; porque serás un vaso de ira preparado para destrucción; y no habrá otro uso para este vaso, que ser llenado a plenitud de ira. Dios estará tan lejos de tener piedad de ti cuando grites, que se dice que solamente “reirá y se burlará” (Prov.1:25,26ss).

Cuán terribles son esas palabras, las cuales proceden del gran Dios, “los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas” (Is.63:3). Es quizás imposible concebir otras palabras que expresen con más claridad la idea de despre- cio, odio, y furia de indignación. Si clamas a Dios para que tenga piedad de ti, El estará tan lejos de hacer tal cosa en tu doloroso caso, o de mostrarte ningún cuidado o favor, que, en lugar de ello, te hollará bajo sus pies. Y aunque sabrá que no podrás sobrellevar el peso de la omnipotencia sobre ti, no tendrá consideración, sino que te aplastará bajo sus pies sin misericordia; hará volar tu sangre al molerte, y salpicará sobre sus vestidos, de tal manera que manchará todas sus ropas. No sólo te odiará, sino que te tendrá bajo el desprecio más extremo; no habrá otro lugar más adecuado para ti que el estar bajo sus pies, ser pisoteado como el fango de las calles.

3. La miseria a la que estás expuesto es aquella que Dios infligrá con el fin de mostrarte lo que la ira de Jehová es. Dios ha tenido en su corazón el mostrar a los ángeles y a los hombres cuán excelente es su amor, y también cuan terrible es su ira. Algunas veces los reyes terrenales tienen en mente mostrar cuán terrible es su ira, por los castigos extremos que ejecutan en contra de aquellos que le provocan. Nabucodonosor, ese monarca poderoso y orgulloso del imperio caldeo, estuvo presto a mostrar su ira cuando se encolerizó contra Sadrac, Mesac y Abednego; y de esa manera dió orden de que el fiero horno ardiente fuera calentado siete veces más de como estaba. Sin duda, fue levantado al grado más extremo de furor que el arte humano podia levantar.

Pero el gran Dios está también presto a mostrar su ira, y magnificar su terrible majestad y omnipotencia, en los sufrimientos extremos de sus enemigos. “¿Y qué, si Dios, querien domostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción?” (Rom.9:22). Y viendo que ésta es su diseño, aquello que El ha determinado, mostrar cuán terrible es la ira, la furia y el furor de Jehová cuando no es refrenada, El lo llevará a cabo. Sucederá ante un tes- tigo algo que será espantoso. Cuando el gran Dios airado se haya levantedo y ejecutado su terrible venganza sobre el pobre pecador, y cuando el miserable esté sufriendo el peso y el poder infinito de su indignación, entonces Dios llamará al universo completo para que contemple esa terrible majestad y omnipotencia que será vista en elia. “Y los pueblos serán como cal quemada; como espinos cortados serán quemados con fuego. Oíd, los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los que estáis cerca, conoced mi poder. Los pecadores se asombraron en Sión, espanto sobrecogió a los hipóritas” (Is.33:12-14). Asi sera con aquellos de ustedes que están en un estado de no conversion, si continuán en él. El poder infinito, la majestad y lo terrible del Dios omnipotente será magnificado sobre ti, en la inefable fuerza de tus tormentos. Serás atormentado en la presencia de los san- tos ángeles, y en la del Cordero; y cuando te encuentres en ese estado de sufrimiento, los habitantes gloriosos del cielo irán y verán el terrible espectáculo, para que puedan ver lo que es la ira y el furor del Todopoderoso; y cuando lo hayan visto, caerán y adorarán es gran poder y majestad. “Y de mes en mes, y de día de reposo, en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mi, dijo Jehová. Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre” (Is.66:23-24).

4. Es una ira eterna. Sería terrible sufrir este furor y esta ira del Dios Todopoderoso por un momento; pero debes sufrirla por toda la eternidad. No habrá fin para esta aguda y horrible miseria. Cuando mires hacia delante, verás un largo para siempre, una duración infinita ante ti, la cual tragará tus pensamientos, y sor- prenderá tu alma; y estarás absolutamente desesperado de no tener liberación, de no tener fin, de no mitigar, de no tener reposo del todo. Conocerás ciertamente que deberás consumirte luchando contra esta venganza todopoderosa y ausente de misericordia durante largas edades, millones de millones de edades. Y cuando así lo hayas hecho, cuando esas tantas edades hayan pasado sobre ti de esa manera, conocerás que eso es sólo un punto de lo que queda. De manera que tu castigo será verdaderamente infinito. ¡0h, quién puede expresar cuál es el estado del alma en tales circunstancias! Todo lo que podamos decir acerca de ello solamente da una rep- resentación muy débil; es inexpresable e inconcebible, porque “¿quién conoce el poder de la ira de Dios?”

¡Cuán terrible es el estado de esos que diariamente y a cada hora están en peligro de esta gran ira y miseria infinita! Pero ese es el lúgubre caso de cada alma en esta congregación que todavia no ha nacido de nuevo, no importa cuán moralistas, estrictos, sobrios y religiosos puedan ser. ¡Oh, si tan sólo consideraras esto, ya seas joven o viejo! Hay razón para pensar, que hay muchos ahora en esta congregación oyendo este discurso, que eventualmente serán sujetos de esta miseria por toda la eternidad. No sabemos quiénes son, ni en qué asientos están, ni qué pensamientos tienen ahora. Puede que ahora están cómodos, y oigan todas estas cosas sin mucha turbación, y están ahora engafidndose a sí mis- mos de que ellos no son esas personas, prometiéndose también que escaparán. Si conociéramos de una per sona, sólo de una en esta congregación, que fuera sujeto de esta miseria, ¡qué terrible sería pensar en ello! Si supiéramos quíen es, ¡qué vista más terrible fuera el mirar a tal persona! ¡Cómo surgiría un grito de lamento amargo por él de parte del resto de la congregación! Pero ¡ay! en lugar de uno, ¡cuántos de ustedes recor- darán este discurso en el infierno! Sería un milagro si algunos de los que están ahora presentes no se encontraran en el infierno dentro de poco tiempo, o antes de que este año termine. Y no seria un milagro si algunas personas, de las que ahora están aquí sentadas en algunos asientos de esta casa de reunión, en salud, qui- etos y seguros, se encuentren allí antes de mañana en la mañana. Aquellos de ustedes que continúen en un estado natural, que piensen que serán librados del infierno más tiempo, ¡estarán allí en poco tiempo! su condenación no se tarda; vendrá velozmente, y, con toda probabilidad, muy prontamente, sobre muchaos de ust- edes. Ustedes tienen razón al admirarse de que no están ya en el infierno. Es dudoso el caso de algunos que ust- edes han visto y conocido, que nunca merecieron el infierno más que ustedes, y que una vez parecieron igualmente estar vivos como ustedes.

Su caso ha per- dido toda esperanza; ahora están gritando en extrema miseria y perfecta desesperación; pero ustedes están aquí en la tierra de los vivientes, en la casa de Dios, y tienen una oportunidad de obtener salvación. ¡Qué no darían esas pobres, condenadas y desesperanzadas almas por un día de oportunidad como el que ahora disfrutas! Y ahora tienes una oportunidad extraordinaria, un día en el que Cristo tiene ampliamente abierta la puerta de la misericordia, permanece allí llamando, y gritando con alta voz a los pobres pecadores; un día en el que muchos están uniéndose a El, y apresurándose a entrar en el reino de Dios. Muchos vienen diariamente del este, oeste, norte y sur; muchos que estuvieron últimamente en la misma condición miserable en que están ustedes, y que ahora están en un estado de alegría, con sus cora- zones llenos de amor por aquel que los amó y los lavó de sus pecados con su propia sangre, y se gozan en la esperanza de la gloria de Dios.¡Cuán terrible será ser echado a un lado en aquel día! ¡Ver a tantos festejando, mientras te estás consumiendo y pereciendo! !Ver a tantos regocijándose y cantando con gozo del corazón, mientras tienes motivo para lamentarte con pena inte- rior, y clamar a gritos con vejación del espíritu! ¿Cómo pueden descansar aun un momento en tal condición? ¿No son sus almas tan preciosas como las almas de la gente de Suffield (un pueblo de las inmediaciones) que están yendo a Cristo día tras día? No hay muchos de ustedes aqui que han vivido un largo tiempo en el mundo, y hasta este día no han nacido de nuevo? y son así extranjeros de la nación de Israel, y no han hecho otra cosa desde su existencia que atesorar ira en contra del día de la ira?

Oh, señores, su caso, en una manera especial, es peligroso en extremo. Su culpa y dureza de corazón es extremadamente grande. No ven ustedes cómo generalmente las per- sonas de su edad son pasados por alto y dejados en el notable presente y maravillosa dispensación de la mis- ericordia de Dios? Tienen necesidad de considerarse a ustedes mismos, y despertar por completo del sueño. No pueden Ilevar la carga del furor y la ira del Dios infinito. Y ustedes, hombres y mujeres jóvenes, negarán esta preciosa época que ahora disfrutan, cuando tantos otros de su edad están renunciando a todas las vanidades juveniles, y yendo a Christo? Tienen ahora una oportunidad extraordinaria; pero si la rechazan, les pasará como a esas personas que gastaron todos los días preciosos de su juventud en el pecado, y ahora han pasado a un estado de ceguera y endurecimiento. Y ustedes, hijos, que están sin convertir, no saben que van al infierno, a sobrellevar la terrible ira de ese Dios, que ahora está enojado contigo cada día y noche? Estarán ustedes con- tentos de ser hijos del diablo, cuando tantos otros niños en la tierra están convertidos, y han venido a ser los hijos santos y alegres del Rey de reyes? Que cada uno que esté sin Cristo, y colgando sobre el abismo del infierno, ya sea anciano o anciana, de mediana edad, joven o niños, oigan ahora los fuertes llamados de la palabra y la providencia de Dios. Este año aceptable del Señor, un día de tanto favor para algunos, será sin lugar a dudas un dia de notable venganza para otros. Los corazones de los hombres se endurecerían, y su culpa se incrementaría aprisa en un día como éste, si niegan salud a sus almas. Nunca hubo tanto peligro para estas personas de ser entragadas a la dureza de corazón y ceguera de mente. Dios ahora parece estar reuniendo apresuradamente a sus escogidos de todas partes de la tierra; y probablemente la mayor parte de los adultos que se salvarán, serán traídos dentro de poco tiempo, y será como el gran repartimiento del Espíritu sobre los judios en los días de los apóstoles. Los elegidos obtendrán la salvación, y el resto será cegado. Si éste fuera tu caso, maidecirás este día eternamente, y maldecirás el dia en que naciste al ver el tiempo de repartimiento del Espíritu, y desearás haber muerto e ido al infierno antes de haberlo contemplado. Ahora, indudablemente, como lo fue en los dias de Juan el Bautista, el hacha está colocada de una manera extraordinaria a la raíz de los árboles, para que todo árbol que no dé buen fruto, sea cortado, y arrojado al fuego. Por tanto, que todo aquel que esté sin Cristo, despierte ahora y huya de la ira por venir. La ira del Dios Todopoderoso se cierne ahora sobre una gran parte de esta congregación. Que cada uno huya de Sodoma: “Dense prisa y escapen por sus vidas; no miren tras sí, escapen al monte, no sea que perezcan.”

Que significa Expiacion?

En este blog solo pondre la definicion de una palabra que muchos ministros hasta el dia de hoy no comprenden. Despues de leerla, medite sobre esos textos que señalan la muerte de Cristo. En esta epoca donde la iglesia Catolica, y Ortodoxa Griega, y algunas iglesias reformadas celebran la semana santa (Easter), es imperativo que entendamos el contexto literario de esta palabra. Nuestra filosofia del ministerio, iglesia, mundo, y cultura seran afectadas. Estas definiciones las obtendre del diccionario teologico. Harrison, E. F., Bromiley, G. W., & Henry, C. F. H. (2006). Diccionario de Teología. Grand Rapids, MI: Libros Desafío. Tenemos que ser perspicaces en una epoca donde se esta omitiendo las definiciones de las palabras, sea en el lenguaje secular o cristiano. Estas palabra es Expiacion.

La expiación es el centro de gravedad de la vida y el pensamiento cristianos, porque es el centro de gravedad del NT, tal como lo demostraría inmediatamente un simple censo de los pasajes. Según la enseñanza y predicación apostólicas, el significado de Jesucristo no está en forma suprema en su persona o ministerio o enseñanza: está por sobre todo en su muerte en la cruz. Para ser exactos, este evento jamás se considera en el NT como algo separado de su persona, ministerio y enseñanza; tampoco se toma como separado de su resurrección (véase). Su muerte interpreta su enseñanza, y junto con su carácter libre de pecado y su ministerio de amor y milagros, constituye su obediencia activa de vida (usando una terminología calvinista), sin lo cual su obediencia pasiva de sufrimiento habría sido nula. No obstante, es el acontecimiento de la muerte de Cristo lo que el NT consistentemente subraya como lo más importante, y su muerte interpretada, no como si hubiera sido un martirio (que se llevó a cabo por un descarrío de la justicia), sino como la ofrenda de un sacrificio redentivo efapax (Heb. 10:1–14). Este acontecimiento, esta obra redentora, es llamada en toda la extensión de sus resultados, expiación.

¿Pero precisamente por qué fue necesaria la expiación? ¿Cuáles son exactamente sus efectos en Dios y el hombre? ¿Exactamente en qué forma es eficaz el sacrificio de la cruz para la redención humana? En cuanto a la exposición razonada de la acción salvadora de Cristo, ha habido y todavía hay un gran rango de diferencias de pensamiento. William J. Wolf dijo que hoy en día «hay una gran confusión acerca del lugar que le corresponde a la cruz» (No Cross, No Crown: A Study of the Atonement, New York, 1957, p. 17); su observación podría ser aplicada retrospectivamente. La cruz siempre ha sido central para la teología cristiana porque es básica en el NT; sin embargo, la base de su importancia cardinal ha sido discutida con fiereza. Un estudio de las teorías que han proliferado a lo largo de los siglos, mostrará que el material que la Biblia entrega ha sido forjado de tal manera que se han producido muchas formas conflictivas, olvidándose con frecuencia del molde que la Escritura misma entrega.

I. Algunas teorías que han aparecido en la historia en cuanto a la soteriología. Sobre cuál es la forma de clasificar mejor esta multitud de teorías, no es un problema pequeño. B.B. Warfield sugiere que pueden darse tres tipos, según lo que se crea que es la necesidad más fundamental del hombre: ¿consiste en liberarle de la ignorancia o la miseria o el pecado? Si es la ignorancia, entonces, esencialmente, obtenemos el concepto demostrativo de Abelardo; si es la miseria, entonces lo que domina el campo es alguna idea modificada del concepto gubernamental de Grotius: si el pecado, entonces su base está en la satisfacción (véase) de Anselmo. Warfield rechaza un cuarto tipo—esto es, la idea mística de Schleirmacher en cuanto a que Cristo implantó un germen que fermenta salvíficamente a toda la humanidad—como una curiosa desviación de la corriente principal de la teología («Modern Theories of the Atonement», Studies in Theology, New York, 1932, pp. 283–285). En su estudio, titulado Christus Victor (London, 1931), Gustaf Aulén también sugirió tres ideas dominantes. Tenemos, primero, la «dramática» o, como él la llama, la «teoría clásica», la que encuentra en la liberación del hombre de la tiranía del pecado, la ley, la muerte, la ira, y el diablo, el corazón de la muerte de Cristo. Defendida por los padres antiguos, fue Ireneo el que especial y originalmente le diera un fuerte énfasis. Esta forma de formular el tema, y que puede denominarse griega o patrística, construye la expiación como la batalla triunfal sobre el mal. Hay una segunda idea, y es el concepto «latino» u «objetivo»; aunque es mejor usar la palabra «latino» porque los padres griegos también reconocieron la naturaleza objetiva de la obra redentiva de Jesús. Expresada inicial y definitivamente por Anselmo, esta idea sostiene que la muerte de Cristo es un sacrificio expiatorio por medio del cual se satisfizo el honor de Dios y se propició su santo juicio. El tercer tipo es el concepto «subjetivo» o «moral», defendido elocuentemente por Abelardo, y que estima que el propósito principal de la cruz fue entregar una demostración conmovedora de amor perdonador, atrayendo y despertando el amor del hombre en respuesta a la amorosa entrega de sí mismo que hizo Dios. Según la opinión de Aulén, todos los demás intentos por dar forma a la expiación pueden ser resumidos en estas tres interpretaciones, con un traslapo inevitable, por supuesto. Sin embargo, nosotros preferimos el principio de clasificación temporal, el que señala a los períodos patrístico, medieval, reformado y moderno.

A. El período patrístico. Por cierto que las especulaciones defendidas por los padres griegos fueron profundas, a pesar de que las metáforas que ocuparon podrían parecer grotescas y poco afortunadas. Ireneo (c. 130–c. 200), en sus dos obras, Contra las herejías y Demostración de la predicación apostólica, enseñó que Jesucristo, como el segundo Adán, recapituló la experiencia humana, murió como un rescate (véase) con lo que arrancó de las garras del diablo a los hombres, abriendo en esta forma la posibilidad de una vida incorruptible para los pecadores mortales. Hastings Rashdall nos dice que «la teoría del rescate, propuesta por Ireneo, llegó a ser y continuó siendo durante casi mil años la teoría dominante, ortodoxa y tradicional en cuanto al tema» (The Idea of the Atonement in Christian Theology, London, 1919, p. 247). Tertuliano (c. 160–c. 220) Clemente de Alejandría (150–215) y Orígenes (c. 185–c. 254) no añadieron nada de algún valor especial a lo que ya había sido dicho por Ireneo. Orígenes afirmó que el rescate no había sido pagado a Dios, sino al diablo. Atanasio, en su gran defensa de la cristología ortodoxa, De la encarnación de la Palabra de Dios, se movió dentro del mismo esquema general, haciendo énfasis en que la cruz consiguió con su triunfo la liberación de la ignorancia y la corrupción. Gregorio de Nisa (c. 330–c. 395) introdujo algunas modificaciones novedosas, en especial la famosa idea de que la humanidad del Señor (véase) era una especie de carnada que escondía el anzuelo de su deidad, cebo por el cual el diablo fue capturado para nuestra salvación y, al final, también para su salvación. Gregorio Nacianceno (329–389) levantó una fuerte protesta contra la idea aceptada de que la muerte de Cristo fue un rescate pagado a Dios o al diablo. Agustín (354–430) discutió el tema de la expiación en su Enchiridion y en De Trinitate, incorporando en estas obras todos los énfasis tradicionales (¡hasta se aventuró en sus sermones a describir la cruz como una trampa para ratones cebada con la sangre del Salvador!), pero también hizo énfasis en el valor que tenía la muerte de Cristo como una satisfacción ofrecida a la justicia de Dios, y decisivamente influyó en el vocabulario del cristianismo occidental por su libre uso de términos como caída (véase), pecado original (véase) y justificación (véase). Cave observa que la forma en que Agustín trata la soteriología contiene elementos distintivos, ya que relaciona la obra del Señor con la iglesia, afirma también que la cruz no era la única forma de redención que se podía idear sino el modo más adaptado a la totalidad de la situación humana (una idea que Tomás tomó para sí), y fijó su atención en la realidad de la naturaleza humana de Cristo, la que le capacitó para actuar como Salvador (op. cit., pp. 121–122). Juan de Damasco (c. 675–c. 749) resumió toda esta época en su Exposición de la fe ortodoxa, en la cual dio una crónica de las antiguas interpretaciones de la muerte de Cristo como un rescate a Dios, como si hubiese sido una especie de día de pesca en el que se pescó al diablo, y como una victoria que destruyó la muerte, liberó a los pecadores cautivos, y trajo a la luz la vida y la inmortalidad. Según los padres griegos, cuyo interés principal no se encontraba en la soteriología como tal, sino en las consecuencias universales de la encarnación (véase), Cristo es Salvador no sólo porque es Vencedor y Conquistador; él es Salvador porque también es el Revelador, Benefactor, Médico, Víctima y Reconciliador.

B. Período medieval. Hay un hombre de esta época que sobresale como teólogo creativo en cuanto a la expiación, este es Anselmo de Canterbury (1033–1109), cuya obra Cur Deus Homo es un cuenta kilómetros soteriológico. Esta obra trata de establecer, mediante un raciocinio cabal, la necesidad de la muerte de Cristo. El hombre le debe a Dios una obediencia completa; cuando no la ejecuta, le roba al Creador Soberano del honor que se le debe; dado que el pecado es una afrenta infinita a la gloria divina, lo cual no puede perdonarse por el mero ejercicio de la misericordia, Dios debe vindicar su propia naturaleza santa; por tanto, debe ofrecerse una satisfacción adecuada. Pero una afrenta infinita necesita también una satisfacción infinita, y esta satisfacción debe ser ofrecida por la raza desobediente. De esta forma, la pregunta, Cur Deus Homo [¿por qué Dios-hombre?], es respondida con un constreñimiento lógico, que Anselmo consideró irresistible. Sus críticos señalaron su lógica como ilusoria, su concepto de pecado como cuantitativo, que su concepto de la relación que había entre lo divino y humano era mecánico e impersonal, que la forma en que separaba la vida y resurrección del Señor de su muerte era un malentendimiento del NT, y que su menosprecio por el amor de Dios era una parodia cristiana del evangelio. Con todo, aun los críticos de Anselmo reconocieron que su teoría es fundamental, y aun penetrantemente bíblica. Hace énfasis en la magnitud del pecado («nondum considerasti quanti ponderis sit peccatum»). Su teoría también reconoce que, una vez que el pecado ha sido cometido, se hacen obligatorios la satisfacción o el castigo. Busca, además, un raciocinio de la expiación en la misma naturaleza de Dios. La forma en que Anselmo formuló el tema vino a ser matriz tanto para la ortodoxia católica romana como para la protestante, y su teoría de satisfacción continúa, en sus puntos esenciales, encontrando firmes protagonistas dondequiera que la Escritura es aceptada como la autoritativa Palabra de Dios.

La teoría de Abelardo (1079–1142) es contraria a la de Anselmo. En su Epítome de la teología cristiana y en su Comentario a Romanos, Abelardo defendió la idea de que la pasión de nuestro Señor, al exhibir el gran amor de Dios, nos libra en esta forma del temor de la ira a fin de que le sirvamos con amor. Aunque Abelardo retiene los conceptos tradicionales, y habla de la muerte de Cristo como un sacrificio ofrecido al Padre, él lo subordina todo a la idea dominante de que la cruz, al demostrar el amor de Dios, casi automáticamente produce el amor del hombre. No importa cuán básica sea esta verdad, si la exageramos, hacemos que el amor de Dios, fuente indudable de la expiación, se vuelva un mero sentimentalismo. Al no insistir con el NT en que la muerte de Cristo cambia potencialmente la relación entre Dios y el hombre, una potencialidad hecha efectiva por medio de la fe, Abelardo terminó reduciendo el acontecimiento redentivo a un trágico martirio. Sin duda, al interpretar Abelardo la cruz como un acontecimiento que parte el corazón, la deja como algo que no es inexorablemente necesario. En el universo moral sólo es un fenómeno secundario concomitante.

El fiero oponente de Abelardo, Bernardo de Clairvaux (1090–1153), revivió la idea que la expiación era el medio para redimir al hombre del poder del Diablo. Tomás de Aquino (c. 1225–1274) añadió muy pocas cosas significativas en su Summa Theologica. Edificando sobre todos sus predecesores, confeccionó una síntesis bastante abarcadora, la que incluía el componente patrístico de liberación de la esclavitud al Diablo (excluyendo, sin embargo, las ideas problemáticas favorecidas por los griegos), el componente de Anselmo sobre la satisfacción (aunque Tomás sostuvo con Agustín que la muerte de Cristo era el modo más idóneo para la redención, pero no el modo intrínsecamente necesario), el componente de Abelardo, sobre un impacto ético (sin exagerarlo, por supuesto, hasta el punto de la falsedad), y aun añadió un componente penal, ya que Tomás sostuvo que Cristo cargó con nuestros pecados como nuestro sustituto. Los conceptos de los nominalistas medievales como Escoto (c. 1264–1308), Occam (c. 1300–c.1349), y Biel (c. 1420–1495), fueron meras ondas en el río de la teología cristiana. Ellos mantuvieron que no se podía dar ninguna justificación racional para la cruz; Dios decretó arbitrariamente la muerte de su Hijo como la base del perdón (véase). Después de algunas centurias, el obispo Butler adoptó, claro que con modificaciones, la idea gnóstica de un acceptilatio. La Escritura revela claramente que la muerte de Jesús salva; cómo es que lo hace, no se expresa (cf. Wolf, op. cit., pp. 133–134).

C. El período de la reforma. Se puede decir que la afirmación que Martín Lutero (1483–1546) es un exponente de la teoría dramática de la expiación, tiene algo de cierto. Por cierto, sus escritos catequísticos y sus comentarios (en especial el de Gálatas) dan apoyo a la interpretación de Aulén. Con todo, Lutero—el cual no era sistemático, y si paradójico y antiescolástico—tuvo la expiación como un sacrificio propiciatorio. Incesablemente habla de la cruz como aplacando la ley y la ira de Dios, dejando, en esta forma, al amor en libertad para que pudiese hacer su obra. Afirma, «Cristo es castigado en nuestro lugar» (propter nos punitur)»; y típicamente, afirma otra vez: «El hombre justo e inocente debe temblar y temer como un desdichado pecador condenado, y en su bondadoso e inocente corazón, sentir la ira y el juicio de Dios contra el pecado, gustar por nosotros la perdición y muerte eterna, y, en suma, sufrir todo lo que un pecador condenado se merece y debe sufrir eternamente» (cf. Cave, op. cit., pp. 154–155). En resumen, Lutero le da prioridad a la justicia de Dios, más que a su amor, lo cual niega la tesis de Aulén. Sin hacer clasificaciones rígidas, podemos decir que Lutero se alinea con Anselmo en lugar que con Ireneo.

La soteriología protestante comenzó a tomar su forma característica en las manos de Felipe Melanchton (1497–1560). En su Loci Communes explica que las justas demandas de la ley (véase) han sido satisfechas por la muerte de Cristo, y también fue aplacada la ira de Dios y se liberó al pecador de la culpa. No obstante, fue Juan Calvino (1509–1564) quien, con su extraordinaria lógica y lucidez, formuló definitivamente la doctrina protestante en su Institución de la Religión Cristiana. Concordando con Anselmo en cuanto a que la expiación está enraizada en la naturaleza de Dios, sostuvo que lo que debía ser satisfecho no era el honor sino la justicia de Dios. Si el hombre va a ser redimido de la maldición del pecado y de la muerte, y mucho más especialmente de la ira de su Creador, se deberá ofrecer un sacrificio. ¡El sacrificio fue ofrecido! «Cristo llevó sobre sí mismo y sufrió el castigo que pendía sobre todos los pecadores a causa del justo juicio de Dios, y por su expiación se satisfizo al Padre y se aplacó su ira» (Institución, II, 16). Al explicar la obra de Cristo, Calvino se vale de tres títulos, Profeta, Sacerdote y Rey. Jesucristo nos salva al desempeñar para nuestro beneficio las funciones que son propias de cada uno de estos oficios (véase). Como sacerdote, específicamente, él propicia a Dios por la entrega de sí mismo, y después de su ascensión, intercede perpetuamente por su pueblo. En una forma muy resumida, podemos decir que éste es el punto de vista reformado normativo, un concepto que ha sido continuamente atacado. Se acusa a Calvino de que niega el espontáneo amor de Dios, exagera el principio de justicia retributiva y encierra la gracia soberana en una camisa de fuerza legalista. Con todo, tal como ha sido persuasivamente expuesto este concepto por protestantes modernos como R.W. Dale, James Denney, Herman Bavinck, B.B. Warfield y Louis Berkhof, la teoría de la satisfacción no puede ser desechada como anacrónica. Jamás podrá desecharse esta teoría como anacrónica, a menos que la Biblia misma sea juzgada de esa manera.

Tratando de teologizar una filosofía de la ley, Hugo Grotius (1583–1645) en su De veritate religionis christianae, construyó la expiación como una necesidad administrativa que pesaba sobre Dios si él perdonara el pecado humano en su benevolencia. Como gobernador del universo moral, Dios debía ver de que el perdón del pecado no hiciese pensar al hombre que era un asunto sin importancia, una cosa que podía ser tomada con impunidad. De tal manera, Dios hizo morir a Jesucristo, no para expiar su justicia, sino para manifestarla, con lo que entregó un ejemplo penal que serviría después como un medio para disuadir del pecado. Una vez que la seguridad del orden moral estaba asegurada, Dios podría perdonar el pecado sobre la base de su propia clemencia.

D. El período moderno. En su magnum Opus, esto es, La fe cristiana según los principios de la fe evangélica, Friedrich Schleiermacher (1768–1834) afirmó que Jesús redime a los miembros de la comunidad de fe, haciendo que se levante en ellos una conciencia de Dios que es la contraparte de la que él mismo tiene. Según Albrecht Ritschl (1822–1889), cuya obra La doctrina cristiana de la justificación y la reconciliación, ejerció una gran influencia: Jesucristo sufrió la muerte en su fidelidad a su vocación única como el fundador del Reino de Dios. Al hacerlo, quitó la culpa del hombre, la que esencial y simplemente es desconfianza en el amor divino. Emil Brunner (1889–1966) en

The Mediator y Karl Barth (1886–1968) en su Doctrine of Reconciliation, tomo IV de su Church Dogmatics, atacaron el liberalismo inmanente que marchitó el valor de la expiación para hacerla descender al nivel de una influencia subjetiva. Empujando al protestantismo contemporáneo en la dirección de un cristianismo teocéntrico, restauraron el significado objetivo de la muerte en la cruz; por cierto, Brunner hasta habla de él como «el sacrificio penal expiatorio del Hijo de Dios» (The Mediator, p. 473). Mientras que la ortodoxia histórica disputa contra la neortodoxia (véase) en ciertos puntos cruciales, sin embargo se complace en que algunos de los teólogos post-liberales (cf. p. ej., W.J. Wolf, op. cit.) insistan en lo indispensable de las categorías bíblicas para un entendimiento correcto del acontecimiento central de la Biblia.

En el pasado reciente, las obras sobre la expiación se han multiplicado a tal grado que ni siquiera es posible entregar aquí una lista sencilla de títulos. T.H. Hughes ha hecho un resumen muy útil de la literatura más sobresaliente, excepto de fuentes continentales, en su The Atonement: Modern Theories of the Doctrine (Londres 1949).

II. Algunos postulados de la soteriología del Nuevo Testamento. El debate que hay entre calvinistas y arminianos sobre la extensión y aplicación de la obra salvadora del Señor está del todo justificado, pero en este contexto lo apologético debe reemplazar a lo polémico. Por tanto, subrayemos aquellos factores que son imperativos, si es que vamos a interpretar bíblicamente la expiación.

1. No podremos interpretar bíblicamente la expiación a menos que estemos preparados para examinar nuestras propias presuposiciones y retener sólo las que se ciñan al concepto apostólico. De manera que es muy alentador ver que entre los eruditos hay una intención permanente de «volver a la Biblia» al formular sus teorías sobre la expiación. (Cf. T.H. Hughes, op. cit., p. 164). Porque si la Escritura es la Palabra de Dios, una vez que su enseñanza ha sido determinada por medio de una hermenéutica apropiada, tenemos que enfrentar la disyuntiva de obedecer o desobedecer. Tal enseñanza podría parecer irracional y poco ética para el hombre que se mueve fuera de la esfera de la revelación; pero justamente a causa de eso es que se le debe desafiar a que examine la validez de sus propias presuposiciones. Por supuesto que él podría ignorar un desafío tan drástico como éste. Así, el canónigo Vernon F. Storrs en The Problem of the Cross concuerda con Hastings Rashdall en que «es imposible zafarse de la idea de sustitución o de castigo vicario en cualquier representación fiel de la doctrina de Pablo»; no obstante, Storrs agrega de inmediato, «No estamos de ninguna manera obligados a aceptar la interpretación que Pablo da de la muerte de Cristo. Desecho de mi mente toda idea de sustitución, o de un inocente que paga la pena de la culpa, porque estas ideas ofenden mi conciencia moral» Hughes, ibid., p. 61). Pero el que acepta la Escritura en fe, está obligado a aceptar la interpretación que Pablo da de la muerte de Cristo, permitiendo sumisamente que su conciencia moral y su funcionamiento mental distorsionados por el pecado sean corregidos por la norma divina. «¡Volvamos a la Biblia!» no debe ser un lema hueco, sino un principio que controle todo nuestro pensamiento acerca de la expiación, como también en todo.

2. Las relaciones personales son la esencia de la realidad, y también nos dan el sentido de la realidad. Estas relaciones personales incluyen la relación yo-tú que hay entre el Creador y la criatura junto con la relación yo-tú que se da entre las personas mismas de la trinidad. Por tanto, James Denney está indudablemente en lo correcto, cuando afirma que el cristianismo, «la forma más alta de religión», enseña «la existencia de un Dios personal y las relaciones personales entre Dios y el hombre»; además, Denney dice, «el cristianismo es algo único en su doctrina de reconciliación mediante la expiación», y «el corazón de la reconciliación está en el reajuste o restauración de una verdadera relación personal entre Dios y la criatura que ha caído en su propio acto de alienación contra él; en otras palabras, consiste en el perdón de pecados» (The Christian Doctrine of Reconciliation, New York, 1918, pp. 5–6). Si esto se retiene firmemente en la mente, la soteriología bíblica podrá ser exonerada de la acusación de ser subpersonal.

3. Mientras que Dios es amor, también es santo; su integridad propia requiere que mantenga y confirme su propio ser como autoderivado, autosuficiente y autoentregado. Y su gloria está en que su criatura adore voluntariamente la santidad de su Creador. De modo que, en último análisis, lo que explica la expiación es la naturaleza intrínseca de Dios. Así, después de citar la declaración de Mt. 16:21, «Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho», W.J. Wolf comenta, «Todas las doctrinas cristianas subsecuentes que hablan de la expiación están enraizadas en el misterio de la palabra ‘necesario’» (op. cit., p. 64). Sólo la santidad de Dios nos da la razón para la necesidad de la expiación.

4. Sin embargo, a la vez que Dios es santo, también es amor. Y en su amor quiso cargar con el sufrimiento que el pecado del hombre produjo. Consecuentemente, lejos de negar la verdad tan básica del amor de Dios, la muerte de Jesucristo la exhibe. La muerte de Jesucristo expone públicamente que «la última realidad está más allá del pecado. Es un amor que se somete a todo lo que el pecado puede hacer; sin embargo, no se niega a sí mismo sino ama al pecador a lo largo de todo el pecado. Es un amor que, en lenguaje escritural, carga con el pecado pero que recibe y regenera al pecador» (James Denney, op. cit., p. 20). De esta forma, Denney asegura que «la idea misma del amor de Dios la debemos» (ibid., p. 186) a la expiación. (Cf. Leon Morris, The Apostolic Preaching of the Cross, Grand Rapids, Michigan, 1955, p. 180).

5. El hombre es un pecador, la criatura que por un mal uso de la libertad que se le dio en amor, se separó de Dios, haciéndose culpable y sujeto a la ira. Las metáforas que los autores del NT usan para describir la obra de Jesucristo representan vivamente la difícil situación que creó el pecado. Como pecador, el hombre es un esclavo que debe ser redimido, un enemigo que debe ser reconciliado, un cadáver que debe ser resucitado, un cautivo cuyos poderosos opresores deben ser vencidos, un criminal que debe ser justificado. Tal como Wolf observa, estas metáforas no son nada menos que «abrumadoras» (op. cit., p. 82); tomadas todas juntas, nos revelan cómo entiende el NT la difícil situación humana, y del mismo modo la grandiosa obra que realizó nuestro Señor. Porque por la cruz sacó al hombre de esta situación. (Cf. este punto en Leon Morris, op. cit.; Eric Wahlstrom, The New Life in Christ, Philadelphia, 1950; Adolph Deissman, Paul, New York, 1926; Light from the Ancient East, New York, 1927).

Es el pecado del hombre que coloca a Dios en un dilema: ¿Puede ser justo consigo mismo y, con todo, justificar a su desobediente criatura (Ro. 3:26)? Wolf formula el problema en forma notable: «¿Cómo puede un Dios de santo amor aceptar a los pecadores sin destruir a la vez su santidad o volver su amor en un mero sentimentalismo que sería una inmoral indiferencia frente a lo que está malo? Ésta es la pregunta fundamental que debe enfrentar cualquier teoría sobre la expiación» (op. cit., p. 84).

6. Cuando los conceptos de santidad y pecado se colocan juntos, irrefrenablemente producirán el concepto de la ira (véase). No obstante, ha sido acaloradamente atacada la legitimidad de este concepto. Recientemente, p. ej., Anthony Tyrell Hanson trató de probar que las referencias que se hacen a la ira divina en la enseñanza de Pablo, tan sólo son equivalentes semánticos del apóstol para hablar del proceso impersonal por medio del cual operan las consecuencias del pecado humano en la historia (The Wrath of the Lamb, London, 1957). Pero difícilmente se podrá reconciliar esta idea deísta con el NT, el cual describe tanto la ira divina como la misericordia divina como una actividad personal de Dios, una actividad que se deriva de una actitud. Muy pertinente y devastador es el juicio de H. Wheeler Robinson, «Esta ira de Dios no es la operación ciega y automática de una ley abstracta—lo que siempre es una ficción, ya que ‘ley’ es un concepto, no una entidad, hasta que encuentra expresión a través de sus instrumentos. La ira de Dios es la ira de la personalidad divina» (Redemption and Revelation, Londres, 1942, p. 269).

Debemos quitar de nuestro concepto de ira toda mezcla de limitación humana, carácter vengativo pecaminoso y resentimiento poco ético. Al mismo tiempo, debemos rehusar esconderla detrás de la cortina de humo del antropopatismo. La ira no es menos antropopática que el amor. No hay una irreconciliable antítesis entre el amor y la ira. Como Wolf explica, semejante antítesis «surge de la pobreza de nuestra imaginación» (op. cit., p. 187). El amor de Dios no se asemeja al agua que fluye mecánicamente de una fuente. Es una actitud personal que está apasionadamente preocupada por una relación genuina. Cuando el amor no produce amor, se da, como lo revela aun el afecto paternal a nivel humano, una reacción de pena, enojo y alejamiento. Eliminemos la posibilidad de la ira, y el amor de Dios será diluido hasta ser una indiferencia sub-personal. Pero si, por otra parte, retenemos este concepto, la gracia (véase) de Dios tendrá significado. Emil Brunner por lo menos percibe lo que está envuelto en el amor y la ira, cuando habla de «el misterio divino del amor en medio de la realidad de la ira» (hilastērion) (op. cit., p. 520).

7. Al resolver lo que el hombre ve como un dilema, y al rescatar al hombre de su terrible situación, Dios, por la muerte de Cristo, lleva a cabo una acción que es aturdidoramente amplia y multiforme, una acción que tiene resultados cósmicos y eternos. Así, todas la metáforas bíblicas son esenciales, sea que fueran sacadas del mercado, del comercio de esclavos, de las campañas militares, de los sacrificios del templo o de la ley de los tribunales. Mas Warfield está indisputablemente en lo correcto, cuando sostiene que los escritores del NT «guardan en el centro de esta obra su eficacia como un sacrificio peculiar, que asegura el perdón de los pecados; esto es, exonerando a los beneficiarios de ‘las consecuencias penales que, de otra forma acarrea inevitablemente la maldición de la ley quebrantada’» (Atonement, op. cit., p. 262). Wolf simplemente apoya la posición de Warfield, al declarar que la metáfora principal de Pablo para referirse a la expiación «es el tribunal judicial, la que usa en una forma bastante compleja» (op. cit., p. 84). En otras palabras, el más grande exégeta del sacrificio singular de nuestro Señor, lo interpreta en términos legales. Como es de esperarse, se han lanzado vehementes objeciones en contra de la enseñanza apostólica en este respecto. No obstante, el uso de categorías legales no debe confundirse con legalismo; y el filo de esta crítica muy común es enromado una vez que uno pilla, como lo hizo Forsyth, que «la santa ley no es la creación de Dios, sino su naturaleza» (The Atonement and Modern Religious Thought: A Theological Symposium, Londres, 1903, p. 63), y una vez que hemos pillado la idea, tal como E.A. Knox lo ha hecho, la desobediencia es «antagonismo a aquel principio que es la esencia misma de la naturaleza de Dios» (The Glad Tidings of Reconciliation, Londres, 1916, p. 127n). Al tener bien empuñada la comprensión de estas cosas, podemos insistir que el concepto de justificación no tiene ningún matiz legalista.

Pero Wolf afirma que Pablo usa categorías legales, tal como la justificación, solamente para socavarlas; él usa el lenguaje del tribunal de justicia para mostrar que Dios hace lo que ningún buen juez podría pensar hacer como anular su propia ley en la gracia. Pero, ¿lo hace? Abraham preguntó mucho antes que Pablo, «El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?» (Gn. 18:25). Y en la justificación Dios hace lo justo. Dios hace lo que el supremo Juez debería hacer. Él rehúsa diferir las demandas de la ley. En vez de eso, él satisface en amor las demandas de la ley a través del sacrificio vicario de Jesucristo. De esta manera, en lugar de hacer nula su ley, Dios la establece (Ro. 3:31). Por cierto, la justificación contiene elementos paradójicos, pero no es la paradoja irracional que C.H. Dodd construye (Commentary on Romans, ed. J. Moffat, Londres, 1932, p. 52).

8. Entretejida inextricablemente con la doctrina de la expiación está el hecho de la sustitución. Aquí otra vez se han levantado objeciones. El Obispo G. Bromley Oxnam protesta así en su A Testament of Faith, «Oímos mucho acerca de la teoría sustitucionaria de la expiación. Esta teoría es algo inmoral para mí. Si Jesús lo pagó todo, o si él es el sustituto en mi lugar, o si él es el sacrificio por todos los pecados del mundo, ¿entonces, por qué discutir el asunto del perdón? Los libros se cierran. Otro pagó la deuda, sufrió la pena. Yo no debo nada. Estoy absuelto. No puedo ver el perdón como concedido en base a la acción de alguien. Es mi pecado. Yo debo expiar» (Boston, 1958, p. 144). Este autosoterismo no logra darse cuenta que, según el NT, Jesucristo en amor se identificó a sí mismo con nosotros, y que nosotros nos identificamos con él en fe.

9. Si vamos a ser fieles al material entregado por el NT, no podremos negar que la expiación de Jesucristo posee un aspecto penal. Él llegó a ser el blanco de la justicia retributiva y, entonces, sufrió nuestro castigo. No cabe duda que algunas de las formulaciones de esta verdad han sido distorsionadas falsamente. Sin duda también hay teólogos que creen que cualquier teoría como ésta implica una transferencia de culpabilidad inmoral e imposible (p. ej., T.H. Hughes, op. cit., pp. 69–70). Pero aún Barth, el cual cree que el concepto de una satisfacción que aplaque la ira de Dios es extraña a la Biblia, sin embargo se rehúsa a excluir del NT la idea de un castigo sustitutivo, una idea que según su opinión viene de Is. 53, «Si Jesucristo siguió nuestro camino como pecadores hasta el final, al que nos conduce en total oscuridad, entonces podemos decir con este pasaje del Antiguo Testamento que él sufrió el castigo nuestro» (op. cit., p. 253). De la misma forma Leonard Hodgson rehúsa abandonar el aspecto penal de la expiación, argumentando que en Jesucristo, el que castiga y el castigado son uno (The Doctrine of the Atonement, Londres, 1951, p. 142). James Denney también se aferró a este punto de vista (op. cit., p. 273). Y, si Hastings Rashdall puede ser citado en contra de sí mismo, es instructivo ver su comentario en 2 Co. 5:21: «Difícilmente esto podrá tener otro significado que el que Dios trata al Cristo sin pecado como si fuera culpable, y que impuso sobre él el castigo que merecían nuestros pecados; y que este castigo hizo posible tratar a los pecadores como si fueran realmente justos». Para ser exactos, Rashdall añade que tan sólo se pueden encontrar un manojo de pasajes como éste en las cartas paulinas, y, con todo, confiesa tristemente, «Allí están, y el argumento de San Pablo es incomprensible sin ellos» (op. cit., p. 94). Así que, con J.K. Mozley, «No necesitamos arrepentirnos de decir que Cristo llevó sobre sí el castigo penal nuestro en nuestro lugar» (The Doctrine of the Atonement, Londres, 1947, p. 216).

10. En el NT se da por sentada la objetividad de la expiación. Es una obra realizada fuera del hombre, llevada a cabo para él en un momento de la historia, y solamente después de esto, aplicada en él, una obra que tiene valor para Dios y que lo reconcilia con el hombre antes que ella reconcilie al hombre con Dios. Para decirlo de otra manera, la expiación es existente y efectivamente objetiva y potencialmente subjetiva. «Reducida a su expresión más sencilla», escribe Denney, «lo que significa una expiación objetiva es que Dios no sería lo que es para nosotros si no fuera por Cristo y su pasión … La otra alternativa sería decir que, totalmente aparte de cualquier valor que Cristo y su pasión tengan para Dios, Dios todavía sería para nosotros lo que es. Pero esto es realmente colocar del todo a Cristo fuera del cristianismo, lo cual no necesita refutación» (op. cit., p. 239). Aunque la expiación no cambió la naturaleza de Dios, con toda seguridad alteró la relación que él tiene con sus criaturas en pecado. Pero al dar énfasis al lado divino de la expiación, el NT no minimiza el lado humano en lo más mínimo. Concediendo que los autores apostólicos son de una misma opinión con Vincent Taylor en su modestia sobre «la respuesta psicológica del hombre» (Forgiveness and Reconciliation, Londres, 1946, p. 108), con todo, esa misma respuesta—la que es posible por la gracia soberana, la iluminación y el poder, y la que es una respuesta de entendimiento, fe, gratitud, obediencia y amor—se destaca muchísimo en su predicación del evangelio. El NT tampoco ignora factores como nuestra unión con el Cristo viviente, que somos capacitados por la morada del Espíritu Santo y nuestra incorporación en la iglesia de la que nuestro Señor es la Cabeza. Y todos estos factores hacen que la soteriología sea profundamente ética.

11. Una vez que hemos hecho nuestro mayor esfuerzo por investigar a fondo el significado de la cruz, todavía tendremos que confesar que ella encierra un misterio insondable. Así, la afirmación de Alan Richardson tiene un elemento de verdad: «En el Nuevo Testamento la expiación es un misterio, no un problema. Uno puede fabricar teorías, y ofrecerlas como soluciones a los problemas, pero uno no puede teorizar sobre el profundo misterio de nuestra redención. El Nuevo Testamento no lo hace; más bien ofrece vívidas metáforas (y no teorías) que, si las dejamos que operen en nuestra imaginación, harán que la verdad salvadora de nuestra redención por la ofrenda que Cristo hizo de sí mismo en favor nuestro sea una realidad para nosotros» (An Introduction to the Theology of the New Testament, Londres, 1958, pp. 222–223). Sin embargo, en esta afirmación existe un elemento de error; ya que el NT contiene una teoría en el sentido de ser una explicación racional, una interpretación a la que, sin duda, debemos entrar imaginativamente, y que no aclara todas las profundidades de su misterio; pero que, en cualquier modo, nos capacita para adorar llenos de amor y admiración, cantando:

En la vergonzosa cruz

Padeció por mí Jesús

Por la sangre que vertió

Mis pecados él expió.

Véase también Satisfacción.

Bibliografía

Se encontrará dirección experta en cuanto a la inmensa cantidad que hay de literatura sobre la expiación en las fuentes antiguas como modernas, y en las obras que hemos citado en el cuerpo de este artículo—notables son las de Cave, Warfield, Hughes, Morris y Wolf—como también en las obras de teología clásicas.

Los discipulos de Efeso. Hechos 19:1-7. Eran Cristianos?

Hechos 19..V.1. Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo vino a Efeso y hallo a “ciertos discípulos”.No hay articulo definido aqui con la palabra discípulos, por primera vez en el libro.  No dice “los discipulos” sino “ciertos” discipulos de Juan. Esta es la 5 vez que se menciona a Juan como precursor de Jesus, se puede ver que en este tiempo habian cierta gente que era seguidora de Juan el bautista, y de esto hay literatura que tiene esta evidencia, hasta el siglo 4. Ben Witherington. Acts. Rethorical.P. 569. Hechos 1:5. 11:16; 13:25; 18:25)   Como que Lucas no da el permiso para concluir que eran cristianos. Era necesario que se identificaran con la iglesia de Jerusalén y que recibieran la imposición de manos de un Apóstol. Por eso se necesito a Juan y Pedro en Samaria. La mayoria de eruditos estan de acuerdo que estos hombres no eran cristianos. Dunn . Carson. Marshall. Fee. Witherington. Bruce. Una vez mas, ellos necesitaban identificarse con la iglesia de Jerusalen. En este estilo escribe Donald Carson tambien en su libro “las manifestaciones del Espiritu”, hablando positivamente como negativamente del movimiento Pentecostal y Carismatico.     Esto (lo del articulo indefinido) lo noto el famoso James Dunn en su libro “Baptism in the Holy Spirit”. P. 84. Este libro fue para  agradecerle a los pentecostales de la misma manera como Carson, y evaluarlos por sus aportes ligeros, como sus deficiencias exegeticas. Pablo recorrio “hacia el oeste, a Efeso, “tomando la ruta que era más elevada y más directa, no la ruta comercial regular que estaba en un nivel más bajo por los valles del Lico y del Meandro.” W. M. Ramsay, St. Paul the Traveller, Londres, 1920, p. 265; cf. The Church in the Roman Empire, Londres, 1895, pp. 93–96.— Y Apolos cruzo el Egeo hasta Corinto. La iglesia estaba en continuo movimiento, no descansaba por la tarea encomendada por el Maestro Jesus. Si querian propagar el mensaje tenian que moverse ligeramente a pasos agigantados. Miremos la descripcion de Pablo de estos grandes viajes, a que se enfrentaban estos hombres que lo daban todo por Jesus. 2 Cor 11:25-27. “Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez”.

V.2. Pablo hallando a estos discipulos les pregunto directamente si habian “recibido el Espiritu Santo” cuando creyeron? La pregunta fue directa no hubo rodeos ni desviaciones, literalmente les pregunto si eran discipulos de Jesus. Esto era importante porque no podian estar realizando las mismas ceremonias que los cristianos y estar diciendo que eran seguidores de Jesus, cuando en verdad eran discípulos de Juan. “En el mundo Greco-romano los rituales eran vistos como la esencia y el aspecto definitivo de la religion”.  Wirtherington. Acts. P.569.     Aqui dice “Recibisteis” no Bautizados en el Espiritu”? O sea que les faltaba llegar al objetivo para el cual Juan el Bautista habia enseñado el bautismo en agua, es decir a ellos les faltaba el “bautismo en el Espiritu, o como  dice  aqui “recibir”.  Lucas  usa los terminos “recibir el Espiritu” o “bautizar en el Espiritu” intercambiablemente. Hechos 10:47. Hechos 11:15-16. Son claros… Hechos 2:4, 38. Mire la explicacion de Pedro.  Lucas no esta interesado en usar los términos técnicamente. Lucas 11:11-13. Aparentemente asi lo usa Pablo tambien. 1 Cor 12:13.  Si se usan los terminos distintivamente se crearan confusiones. Asi como crearon los primeros pentecostales, para decir que una era la recepcion del Espiritu y otro el bautismo en el Espiritu Santo. Al recibir a Cristo se recibe el Espiritu pero despues se tiene que buscar el bautismo en el Espiritu Santo, creo yo que Lucas lo usa intercambiablemente.  O sino otros decian una es la recepcion del Espiritu y otro el bautismo (en el o por) el Espiritu o la llenura del Espiritu. El bautismo con la llenura del Espiritu los pentecostales los usaban sinonimamente, otros de en medio de ellos los usaban distintivamente, (nunca hubo consenso) creo yo que los que usaban distintivamnete estaban correctos.  Es decir en la recepcion del Espiritu uno es bautizado por o con el Espiritu, pero ahi no se debe de quedar ningun cristiano, debe de buscar la llenura por o con  el Espiritu.  Esta  es la mejor traducción (por o con) segun Gordon Fee el erudito eminente pentecostal, el cual ha peleado con las Asambleas de Dios, por la postura clasica en el Credo de ellos, siendo el mismo un ministro ordenado por las Asambleas, no esta de acuerdo con su propia denominacion sin embargo no lo expulsan por cuanto les conviene retenerlo, es uno de los mejores del mundo. Tambien vale la pena decir que no esta de acuerdo que las lenguas es la evidencia inicial de la llenura del Espiritu. Que la llenura es diferente que la recepcion del Espiritu es evidente por las experiencia s de todos los santos de la historia. Wesley le llamaba ” un segundo acto de Gracia”. El problema (Wesley-la mayoria de pentecostales primitivos) era que segun ellos solo habia una segunda (hay muchas llenuras) experiencia la cual le daba entrada a las demas, con lo cual estoy en total desacuerdo, por la biblia, Efesios 5:18, y la experiencia personal.  Estos hombres evidentemente ni sabian si existia el Espiritu Santo.”Por ultimo a pesar que se asume que como Judios tenian que haber oido del “Espiritu Santo”pneuma-hagios-” nos debiamos de recordar que la frase solo se halla en Salmo 51:11. Isaias 63:10,11.

Page, T. E. (1886). The Acts of the Apostles (204–205). London: Macmillan.

 

Estoy relacionado con la posicion de Stronstad, J. Rodman Williams,  Menzies, y  Stanley Horton,  las cuales se apegan mas a la posición clásica pentecostal.  pero el tiempo no me permite comentar mas sobre el asunto. Los lectores pueden agarrar  literatura de estos hombres, sus evaluaciones son dignas de escucharlas.

 

V.3. Ellos habian sido instruidos por discipulos de Juan, porque como hemos leido en los evangelios  Juan hablaba del Espiritu, y ellos dijeron que ni habian oido de El. V.2.

El ser inmerso o bautizado, en el judaismo, o en el cristianismo en el Nombre de alguien,  o ser iniciado en un rito en los cultos paganos era identificarse con la religion y fundador  en la cual participaba el individuo. Asi se tiene que entender Mateo 28:19. Si lo entendemos de esta manera, entonces es claro que el cristiano es bautizado en el Espiritu Santo, en su conversion. Pero no solo en el Espiritu, sino en el Padre y el Hijo. Galatas 3:27. Gordon Fee, reclama que en el NT nunca el Espiritu es el que llena al cristiano sino que El es el instrumento “por el” cual somos llenos del Padre y del Hijo. Un estudio cuidadoso del NT parece establecer esta idea. Por eso el griego dice en 1 Cor 12:13, ἐνn “por” “un solo Espiritu” Nida dice “se usa muchas veces con la implicacion del agente usado como instrumento” Louw, J. P., & Nida, E. A. (1996). Greek-English lexicon of the New Testament: Based on semantic domains (electronic ed. of the 2nd edition.). New York: United Bible Societies.

Es decir el Espiritu es el medio por el cual Dios nos llena.  Nida esta de acuerdo con Fee. Asi se usa en Judas 19, Ev- “en union con” “en cercana asociacion con ” “en union con “… Digo esto de este verso ya que algunos han dicho que Judas aqui se refiere a orar en lenguas.

Hechos 19:4 En Jesus el Mesias el Cristo, el Ungido de Dios, es evidente que la predicacion en sus inicios estuvio orientada a los judios.

V. 5. Se identificaron con Jesus como el nuevo fundador de una religion bautizandose en su Nombre. Se tiene que entender que el cristianismo primeramente se le anuncio a los judios, asi que no tenemos porque hallar problemas con que fueran bautizados en el Nombre de Jesus. Lo digo porque los “Solo Jesus” usan este argumento para negar la Trinidad y el bautismo segun Mateo 28:19.

v.6. La encyclopedia del cristianismo dice “El gesto de la imposicion de manos sobre alguna persona o algun objeto conferia varios significados, como un acto de bendición, confirmación, consagracion, comisión, ordenacion, apartarlo para un uso especial, absolucion, o en la sanidad fisica, y otros usos relacionados. Este acto se entiende que confiere transmision de autoridad, una gracia (don? mi conjetura) especial, o poder espiritual de alguien reconocido como una autoridad especial y carismaticamente dotado.”  Fahlbusch, E., & Bromiley, G. W. (1999-2003). Vol. 3: The encyclopedia of Christianity (235). Grand Rapids, Mich.; Leiden, Netherlands: Wm. B. Eerdmans; Brill. Como podemos ver en esta definicion de la imposicion de manos no hay ningun prejuicio teologico o denominacional.

Calvino dice sobre la imposicion de manos, hablando sobre la disciplina “Esta forma de confesion existio en la iglesia cristiana antigua como Cipriano relata “Ellos practicaron arrepentimiento dice el “por un tiempo apropiado, y despues vienen a la confesion y por la imposicion de manos del obispo y el clerigo, eran admitidos a la comunion”.. Asi es como tomaban en serio los lideres cristianos el pecado que afectaba el testimonio cristiano de la iglesia. Asi debemos de ser nosotros. Se espera mas de nuestros lideres. Calvin, J. (1997). Institutes of the Christian religion. Bellingham, WA: Logos Research Systems, Inc.

Hechos 19:6. Y hablaban en lenguas y profetizaban…

Lucas puede estar infiriendo que estos discipulos despues hablaron lenguas y profetizaban o declaraban las maravillas de Dios. No necesariamente inmediatamente despues de la imposicion de manos solamente, sino en ese momento y hasta despues, tal vez en privado como en 1 Cor 14. Ya que el verbo “hablar” esta en el modo imperfecto, activo e indicativo. No dice “Y hablaron”  Lo mismo esta el verbo “profetizar”.  Dicen “Y hablaban” no “hablaron’. Un diccionario de los sentidos de los verbos dice “el sentido imperfecto generalmente representa una continuacion de alguna accion. Donde el sentido presente indica “ellos estan preguntado” el imperfecto diria “ellos siguieron preguntando”Pierce, L. Tense Voice Mood. Ontario: Woodside Bible Fellowship.   Lo que trato de decir aqui, es que no  necesariamente e inmediatamente despues que Pablo les puso las manos ellos comenzaron a hablar lenguas y profetizar, “esta ultima lleva la conotacion de predicar” -“Inspiradamente o través del texto”- Hechos 4:31–  15 años de investigacion, Profesor. David Aune. Apocalypticism. P. 280-282. También  el sentido del verbo es que ellos siguieron recibiendo estas bendiciones. Es bien dificil tratar de reconstruir el cristianismo primitivo, eso lo tenemos que admitir sino seremos muy dogmaticos en asuntos que siguen dividiendo la iglesia de Dios. Si esto es asi como yo lo he descifrado en este verso, posiblemente sean las mismas lenguas que se hablaban en la iglesia de Corinto.

V.7. Estaba alguien imitando el modelo de Jesus escogiendo a Doce discípulos? ?Era Apolos su Maestro? Ya que el pasaje de hechos 18:24-28 va junto con este de hechos 19:1-7. Algún aporte que quiera hacer, comentario, o rebatir algo con respeto será bienvenido. Bendiciones. 2 Cor 13:14

 

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Descendió Cristo al infierno? 1 Pedro 3:19

¿Descendió Cristo al infierno?   En los últimos tiempos he visto muchos dramas concernientes a la persona de Cristo. En unos de estos dramas vi a Jesus arrastrar al diablo por todo el piso del infierno, de cierto que me parecía ridículo.  Otros han hechos dramas donde enseñan a Cristo descendiendo al infierno para arrebatarle las llaves al diablo. Sin embargo no hay fundamento bíblico para dicha afirmación que muchos pretender hacer en nuestros tiempos. Tales dramas se derivan de una ignorancia bíblica y suposiciones de hombres que afirman categóricamente que Cristo entre su muerte y resurrección descendió al infierno (Hades) a terminar su obra expiatoria. Es decir, cuando Cristo dijo ”Consumado es” verdaderamente no quiso decir eso. Para estudiar este tema se necesita estudiar ciertos pasajes de la escritura cuidadosamente, para así llegar a una conclusión que este en consonancia con la biblia. Es pertinente también consultar el Credo de los apóstoles y como siempre la historia del dogma en la historia de los grandes intérpretes de la iglesia. Primeramente miraremos los credos de la iglesia. Consultaremos las primeras y consiguientes versiones de dicho Credo y después estudiaremos los pasajes relativos al descenso de Cristo al infierno o los (infiernos). Hay una gran atracción por el mundo de las tinieblas en nuestros tiempos, es esto mismo lo que creo que ha empujado a mucha gente a hacer dramas que ni ellos mismos entienden. En nuestros tiempos se habla mucho de la guerra espiritual, de espíritus territoriales y otras formas de efectuar la guerra espiritual. Basados en conjeturas, suposiciones, y experiencias, muchos están llevando a cabo la guerra espiritual de una manera equivocada. Al mismo tiempo han confundido los textos bíblicos relacionados con el estado intermedio entre la muerte y la resurrección de Cristo. Las fórmulas inventadas    en el Credo de los apóstoles que aparecen después del VI siglo de la iglesia, distribuyen  los artículos arbitrariamente a los apóstoles. Dichas versiones le acreditan cada línea a cada uno de los apóstoles. [1]       Una de las versiones contiene las líneas asignadas a los próximos. PETRUS dixit: Credo in Deum Patrem omnipotentem-creatorem coeli et terrae. Creo en Dios Padre, Todopoderoso Creador del Cielo y la Tierra. ANDREAS dixit: Et in Jesum Christum, Filium ejus-unicum Dominum nostrum.Creo en Jesucristo, Su Unigénito Hijo, nuestro Señor. JACOBUS dixit: Qui conceptus est de Spiritu Sancto-natus ex Maria Virgine. Quien fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de la virgen María;

JOANNES dixit: Passus sub Pontio Pilato-crucifixus, mortuus et sepultus. Sufrió bajo Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado;          THOMAS dixit: Descendit ad inferna-tertia die resurrexit a mortuis. Descendió al infierno; al tercer día resucitó de entre los muertos; JACOBUS dixit: Adscendit ad coelos-sedet ad dexteram Dei Patris omnipotentis. Ascendió al cielo, y se sentó a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. PHILIPPUS dixit: Inde venturus est judicare vivos et mortuos. Desde allí vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. BARTHOLOMAEUS dixit: Credo in Spiritum Sanctum.Creo en el Espíritu Santo. MATTHAEUS dixit: Sanctam Ecclesiam catholicam-Sanctorum communionem.la santa Iglesia Universal, la comunión de los santos,SIMON dixit: Remissionem peccatorum. El perdón de los pecados,THADDEUS dixit: Carnis resurrectionem. La resurrección del cuerpo, MATTHIAS dixit: Vitam aeternam.”La vida Eterna”. El Credo (creencia) es la declaración de fe cristiana, más antigua que la iglesia ha confesado en su historia. Aunque hay muchas versiones sobre ella, sin embargo podemos estudiar el asunto e investigar a través de los historiadores, cuáles son las formulaciones más antiguas y apegadas al documento original. En versiones posteriores al original, se le añadieron ciertas frases las cuales no estaban en el original. Tomare el gráfico excelente del profesor Philip Schaff-  junio 1,1819—- octubre 20,1893.

 

Tabla comparativa- el credo de los apóstoles,
enseñan las diferentes etapas del período temprano a la forma presente.
Las adiciones estan en Parentesis.
Formula Marcelli Ancryani
About a.d. 340

 

 

Formula Roma
From the 3rd or 4th Century
Formula Aquileiensis

From Rufinus

Formula Recibida
desde el 6th o 7th siglo

(Adiciones posteriores en Parentesis)

El texto recibido
Πιστεύω εἰς θεὸν παντακράτορα Credo in Deum Patrem omnipotentem. Credo in Deo Patre omnipotente

[invisibili et impassibili].

Credo in Deum Patrem Omnipotentem,

[Creatorem coeli et terrae].

Creo en Dios padre todopoderoso

[creador de los cielos y de la tierra]

Καὶ εἰς Χριστὸν Ἰησου̂ν, τὸν υἱὸν αὐτου̂ τὸν μονογενη̂, τὸν κύριον ἡμω̂ν, Et in Christum Jesum, Filium ejus unicum, Dominum nostrum Et in Christo Jesu, unico filio ejus, Domino nostro; Et in Jesum Christum, Filium ejus unicum, Dominum nostrum; Y en Jesucristo su unigénito hijo, Nuestro Señor
τὸν γεννηθέντα ἐκ Πνεύματος ἁγίου καὶ Μαρίας τη̂ ς παρθένου, qui natus est de Spiritu Sancto et Maria Virgina qui natus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine; qui [conceptus] est de Spiritu Sancto, natus ex Maria Virgine; Quien fue [concebido] por el espíritu Santo, nacido de la virgen María;
τὸν ἐπὶ Ποντίου Πιλάτου σταυρωθέντα καὶ ταφέντα cruicifixus est sub Pontio Pilato, et seultus; crucifixus sub Pontio Pilato, et sepultus

[descendit ad inferna]

[passus] sub Pontio Pilate, [sufrio] bajo Poncio Pilato,
καὶ τῃ̂ τρίτῃ ἡμέρᾳ ἀναστάντα ἐκ τω̂ν νεκρω̂ν, tertia die resurrexit a mortuis; tertia die resurrexit a mortuis; crucifixus, [mortuus], et sepultus;

[descendit ad inferna]

Fue crucificado [muerto], y sepultado.

[Descendió al infierno];[2]

ἀναβάντα εἰς τοὺς οὐρανοὺς ascendit in cœlus ascendit in coelos; tertia die resurrexit a mortuis El tercer día resucitó de entre los muertos.
καὶ καθήμενον ἐν δεξιᾳ̂ του̂ πατρὸς, sedet ad dexteran Patris sedet ad dexteram Patris; ascendit ad coelos Ascendió a los cielos
ὅθεν εῤ́χεται κρίνειν ζω̂ντας καὶ νεκρούς inde venturus judicare vivos et mortuos. inde venturus est judicare vivos et mortuos. sedet ad dexteram Dei Patris [oninipotentis] Y se sentó a la diestra de Dios el Padre [Todopoderoso];
Καὶ εἰς Ά̔γιον Πνευ̂μα Et in Spiritum Sanctum; Et in Spiritu Sancto. inde venturus judicare vivos et mortuos. Desde allí vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.
ἁγίαν ἐκκλησίαν Sanctam Ecclesiam; Sanctam Ecclesiam; [Credo] in Spiritum Sanctum; Sanctam Ecclesiam [catholicam], [Sanctorum communionem]; [creo] en el Espíritu Santo; la santa [católica[3]] iglesia, [la comunión de los santos the];
ἀφεσιν ἁμαρτιω̂ν remssionem peccatorum remissionem peccatorum; remissionem peccatorum; El perdón de pecados;
σαρκὸς ἀνάστασιν ̓́ζωὴν αἰώνιον̓̀ carnis resurrectionem. [hujus] carnis resurrectionem. carnis resurrectionem; [vitam aeternam. Amen]. La resurrección del cuerpo y la               vida              eterna;           Amen.
           

[4] Como hemos visto la frase “descendió a los infiernos” no estaba en las ediciones tempranas del Credo. Alguien la injertó en ediciones posteriores al Credo de Nicea. Para poder investigar si verdaderamente Cristo descendió a los infiernos en su estado intermedio, es decir  entre su muerte y resurrección, tendremos que estudiar los tres textos mencionados anteriormente. Estos textos son Salmo 68:18–efesios 4:9—1 pedro 3:19.  1 pedro 4:6. Estos pasajes de la escritura, especialmente la penultima citada es ” uno de los textos más duros de interpretar de toda la literatura cristiana primitiva, y por lo tanto no podemos suponer que hemos resuelto todos sus misterios.” [5] Sin embargo, creo que el contexto de dichos textos es claro en anunciar que Cristo no descendió a los infiernos, ni a predicar, ni a proclamar su victoria en la cruz del calvario. En el libro de Colosenses 2:15, es claro que su triunfo fue en la cruz. Aún así, hay muchos debates en el pasaje de Efesios.  Debates controvertidos e innecesarios que nos desvían de la cruz de Cristo. Trataremos primeramente con el pasaje de Efesios, ya que en su contexto es una cita del salmo 68:18. San Pablo en el pasaje precedido ha venido hablando de la iglesia del Señor. El ha dicho que cada cristiano ha recibido dones de parte de Cristo, para él beneficio de la iglesia. El lazo que nos une es un Señor, una Fe un bautismo, un Dios y Padre. En el versículo 9 nos habla de la Ascensión de Cristo, llamado en los círculos teológicos como también la glorificación de Cristo. Pablo habla de la Encarnación y Ascensión de Cristo de la misma manera que Juan habla en su evangelio muchas veces. Es más, puedo decir que casi usan los mismos verbos. Juan 3:13. Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo. Si en la frase ” las partes más bajas de la tierra” las entendemos como (Hades -infierno) creó que no estamos ejerciendo una exégesis correcta. [6] Es más, el profesor Ladd señala que San Pablo nunca usa[7] la palabra Hades[8] en sus cartas.  Ni en 1 corintios 15:55 se usa ᾅδης (hadēs), sino θάνατος (thanatos), que quiere decir muerte. Por lo tanto la traducción de la reina Valera (1960) cometió un error al traducir en la segunda parte del texto θάνατος (thanatos), como sepulcro. La traducción correcta es θάνατος (thanatos), la cual es muerte. El comité de la nueva versión internacional entendió esto al traducir muerte por ambas palabras; diciendo «¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?[9]—– La reina Valera actualizada también tiene la traducción correcta. No es que queremos sacar un argumento del silencio, diciendo que Pablo nunca usó la palabra y por lo tanto no pudo usarla en nuestro pasaje que venimos estudiando, lo que digo es, que Cristo no descendió al infierno a terminar su obra expiatoria ni a proclamar libertad a los cautivos, para san pablo todo fue hecho en la cruz del calvario.  También podemos notar en el verso 8 que la cautividad fue realizada en su Ascensión y no en su descension. Los poderes de las tinieblas fueron estremecidos en el momento de su triunfante resurrección y ascensión por encima de todos los cielos. colosenses 2:15. Este pasaje de Efesios 4:8   sin duda se refiere al estado de humillación que Cristo tomó en su encarnación. El contexto así lo enseña. Efesios 4:2. Pablo usa este mismo lenguaje en filipenses 2:3-11.     Después de aproximadamente tres años de estudiar teología puedo entender, que Cristo efecto algo más que solo la expiación de nuestros pecados en la cruz del calvario, tal cosa es estimulante para mi mente y mi corazón hacia el crecimiento de un amor puro hacia Dios. En la cruz, Cristo despojo de su poder a las fuerzas del mal y triunfó sobre ellos. Y no sólo eso, sino que ha venido a ser literalmente la cabeza de todo principado y autoridad de los que se nombran en el cielo como en la tierra. Efesios 1:20-21. Colosenses 2:10. El mismo Dios que triunfo sobre los reyes paganos en el antiguo testamento es el mismo que triunfó en la persona de Cristo Jesús. Es por esto mismo que San Pablo mira a Jesucristo como el guerrero del salmo 68. Este guerrero ha vencido y ha compartido su despojos con la Iglesia, dándoles dones para ejercitar el ministerio mientras esté en la tierra para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio para la edificación del cuerpo de Cristo.  Si este pasaje que venimos estudiando ha sido algo dificultoso, creo  que el pasaje en San Pedro, es el que más ha causado controversia. Sin embargo una vez mas lo reitero, que el contexto nos enseña claramente que Cristo no tuvo que descender al infierno a terminar su obra expiatoria, ni a proclamar su victoria sobre los santos que habían  muerto, en tiempos anteriores a Cristo. Lamentablemente este es uno de los pasajes que le dio origen al llamado (limbus patrum- limbo de los justos.) [10] La interpretación de muchos escritores católicos romanos sobre este pasaje es que Cristo bajó al purgatorio para libertar a los que se arrepintieron justamente antes que perecieran en el diluvio. Tal interpretación contradice todo el nuevo testamento, “por cuanto está establecido que el hombre muera una vez y después el juicio.” Hebreos 9:27. Primeramente vale la pena decir que la traducción Reina Valera (1960) ha traducido incorrectamente el versículo 18, infiriendo que la vida fue en el espíritu. El vocablo espíritu debe de ser con mayúsculas; es decir el pasaje debe de ser traducido como la nueva versión internacional lo hace diciendo “pero el Espíritu hizo que volviera a la vida.” Es verdad que la antítesis de la carne (cuerpo– físico) es el espíritu (la parte inmaterial del hombre), sin embargo si tomamos esta antítesis de lo físico y no físico  podemos estar proyectando lo errado concernientemente a la resurrección del cuerpo. La doctrina cristiana enseña que la resurrección futura de la raza humana incluye todo el ser completo. El profesor Ladd ha dicho ” Si tomamos el texto de la reina Valera (1960) y la Dios Habla Hoy, podemos estar reforzando la idea de una resurrección completamente espiritual en contraste con la resurrección del cuerpo. Esto sin embargo se opone a la creencia cristiana primitiva que siempre pensaba en la resurrección del cuerpo—– eso sí, del cuerpo potrasformado por el Espíritu Santo.  Por tanto, es mejor considerar carne y espíritu no como dos partes de Cristo, sino como dos perspectivas del Cristo completo. Carne es la esfera humana de la existencia; Espíritu es Cristo en su esfera celestial de existencia. Esto puede incluir su resurrección corpórea, pero del cuerpo glorificado por el Espíritu Santo.”[11] El obispo de la Iglesia en Durham Inglaterra– N.T Wright dice ” el término espíritu se debe entender como instrumental y no locativo, como en 1 Timoteo 3:16.[12]”   Es decir el Espíritu fue el instrumento por el cual  Cristo fue resucitado, en contraste con un lugar de localidad (en su ser) donde la resurrección se efectuó. La mayoría de los eruditos han argumentado en favor de usar la mayúscula en este texto, por lo tanto esto nos abre las puertas a una interpretación más en consonancia con el resto del nuevo testamento y el contexto de la epístola de San Pedro. 1 pedro 1:3.  La traducción de la nueva versión internacional converge con otras escrituras Neotestamentarias. Romanos 1:4.  8:11.      Sin embargo todavía no resolvemos los problemas que genera el pasaje de 1 pedro 3:19-20 y 4:6. Tres interpretaciones se le han dado en toda la historia de la iglesia. Una de ellas es la posición de la iglesia católica de Roma la cual dice que Cristo les ofreció una segunda oportunidad a aquellos que estaban muertos en el tiempo de Pedro. Es decir Cristo bajó al infierno a predicarles el Evangelio. Tal interpretación no haya fundamento en el resto del nuevo testamento, por lo tanto la desechamos entendiendo que no hay una oportunidad de salvación subsecuente a la muerte. Otra de las interpretaciones es que Cristo en el estado intermedio proclamó la victoria del Evangelio a los ángeles caídos encarcelados en el Hades. La última interpretación y la más factible con el contexto de la epístola es, que Cristo predicó por medio de su Espíritu a los contemporáneos de Noé, cuando con mucha longanimidad Dios esperaba que respondieran al Evangelio. Dicho pasaje genera muchas preguntas las cuales han servido de controversia, pero esta última interpretación responde todas las objeciones. Hay eruditos eminentes (pocos) que sostienen fundamentando que los espíritus encarcelados (no dice ángeles, sino solo espíritus) del versículo 19  son los ángeles que pecaron en los días de Noé y por lo tanto ahora estan (en los días de Pedro) encarcelados. Aunque haya mucha literatura intertestamentaria tratando de formular este concepto, creo que no se puede sostener con los documentos inspirados por el Espíritu Santo del nuevo testamento. Las afirmaciones de dichos eruditos que hasta el día de hoy sostienen este punto de vista es que hay textos como  2 pedro 2:4-5- Judas 6-7–. Roy B Zuck dice” “Esta interpretación corre paralelamente con ideas del judaísmo intertestamentario de Genesis 6,  concerniente a los ángeles y el juicio futuro”. Estas ideas se hallan comúnmente en libros como 1 Enoc, jubileos, testamentos de los 12 patriarcas, y 2 Baruc. De la misma manera se halla en los libros de Josefo, Filon, y la comunidad de Qumran. Los paralelos más sorprendentes son 1 Enoc 6-19 (y referencias difundidas por todos lados): los ángeles caídos son llamados espíritus, y están conectados con la desobediencia en los días de Noé, se dice que están en prisión, y Enoc va a anunciarles su juicio.”[13] Hasta el día de hoy no he podido encontrar ningún fundamento académico por qué es que los eruditos usan la literatura Pseudopigrapha (falsamente atribuidos) para fundamentar sus estudios académicos.  Espero hallar algún autor que escriba porque la literatura intertestamentaria es tan necesaria para postular una tesis. Aunque ellos mismos reconocen que tales escritos no son inspirados por el Espíritu Santo, tenemos que reconocer que en los círculos académicos se usan para descifrar ciertos textos de la Biblia. Todos los cristianos del primer siglo estaban bien familiarizados con estos escritos. La objeción a esta interpretación es que el contexto del pasaje se refiere a seres humanos v-20 que habían desobedecido en los tiempos de Noé. Es decir el espíritu de los difuntos, los cuales murieron en los tiempos de Noé. Comentario Lacueva dice “Pero el vocablo espíritu nunca se usa en la Biblia para designar las almas de los difuntos.” Aparentemente este no es el caso en hebreos 12:23 el cual dice— a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos. El contexto es claro en decir que se refiere a los justos que han muerto.1 pedro 3:20 dice personas —El griego, “almas”. —-Como este vocablo aquí indica personas vivientes, ¿por qué no debe hacerlo también “espíritus”? Noé les predicó al oído; mas Cristo, en espíritu, a los espíritus de ellos, o sea, a sus naturalezas espirituales.[14]La última interpretación de este pasaje y la más sostenida en los círculos académicos es que Cristo usó como instrumento al Espíritu Santo por medio de Noé para anunciar la buenas nuevas de salvación. Dicha interpretación va paralelamente con 1 pedro 1:11. Cristo fue resucitado por el Espíritu Santo, v-18- (NVI) por El cual también predicó en el antiguo testamento (en este caso en los días Noé) v-19- — los cuales no respondieron a su llamado exceptuando a ocho personas. V-20. —- Asimismo como el murió, fue sepultado y resucitado a través del Espíritu Santo,  el Padre lo ha glorificado y lo  sentado a su mano derecha, y a sometido a los ángeles, las autoridades y potestades, bajo sus pies. Según algunos 1 pedro 4:6, va relacionado con el pasaje que hemos estudiado. El verso 5 nos dice que los perseguidores de la iglesia iban a convertirse en los perseguidos. El verso 5 se refiere a Dios como el Juez de los vivos y de los muertos. Mateo 22:32. Pedro está hablando de un juicio general en los cuales los justos y malos tendrán que padecer ante Dios. Los que estaban persiguiendo a la iglesia en los días de San Pedro les iba a llegar el día cuando ellos mismos iban a ser juzgados por Dios. V-17-18. Los perseguidores iban a ser los perseguidos, y los que estaban hostilmente acusando a los cristianos como rebeldes y revolucionarios, ellos mismos iban a ser juzgados en el tribunal divino del gran trono blanco. El verso 6 se refiere a las personas que ya habían muerto para el tiempo de Pedro, los cuales habían respondido al Evangelio y habían sido recipientes de la bondad divina. Estas personas habían padecido ante los tribunales del Emperador, habían sido condenados a ser quemados, encendidos como antorchas y espectáculo del mundo. El hombre los había juzgado según criterios humanos, señalándolos como homicidas y ladrones los cuales eran dignos de cárcel y muerte. El juicio del hombre había sido parcial pero el juicio de Dios sería imparcial, aquel que juzga con justicia, estaba listo para juzgar a los verdaderos malhechores los cuales eran los perseguidores de la iglesia. Según los perseguidores, la muerte prematura de los cristianos era una señal que Dios los estaba castigando por sus pecados. Los perseguidores pensaban que los hermanos muertos habían perecido sin esperanza de una resurrección futura, mas ellos no sabían que para los primeros cristianos, el vivir era Cristo y el morir era ganancia. Para ellos el estar ausentes del cuerpo era presente al Señor, por lo tanto vivían en espíritu según Dios. NVI.

 


[1] Phillip Schaff, History of the Christian church. vol. 2 p-533-534

[2] note que esta frase, de lo que venimos hablando no está, ni en la versión griega de Marcelino A.D 340—ni en la fórmula de Roma, entre el III y IV siglo de la iglesia.

[3] cómo podemos también notar, la frase “creó en la iglesia católica” no aparece, en las primeras tres versiones.

[4]Schaff, P., & Schaff, D. S. (1997). History of the Christian church. Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc.

[5] Wright, N. T. (2003). The resurrection of the Son of God. Fortress Press. P-468

 

[6] Contra- Teologia del Nuevo Testamento. Frank Thielman. Editorial Vida. 2006. p-443.

[7] Teología sistemática. Ladd- Edición en ingles. p- 610.

[8] Hades también se puede traducir como Sepulcro. Hechos 2:27,31.

[9] El texto griego del Novum Testamentum Graece de Nestle-Aland– confirma esta posición. Se ha prestado gran atención a los últimos manuscritos descubiertos para determinar el mejor texto posible. De estos manuscritos recientemente descubiertos, es que recibimos el texto de Nestlé- Aland, en Ingles. Recomiendo al lector que adquiera- la biblia de las Américas, porque dicha traduccion está basada en este texto. La Nueva Versión internacional está basada también en los manuscritos recientemente descubiertos, por lo tanto no se queda atrás en su calidad. Aun así, es necesario recordar que ninguna traduccion está exenta de errores.

[10] Comentario Lacueva. p-1853.

[11] George E Ladd. Teologia del Nuevo testamento. Editorial Clie. 2002. p-784.

[12] The Resurrection of the son of God. N.T.Wright. 2003.  P-469.

[13] A Biblical Theology of the New Testament. Roy B Zuck. p-449.

[14] Comentario exegético y explicativo de la biblia. Tomo 2. Nuevo Testamento

Creo; ayuda mi incredulidad!! Marcos 9:24..Que es la fe?

 

La fe ha sido un tema continuo  en los labios de muchos maestros contemporáneos. Este escrito lo estoy haciendo porque me preocupan los hermanos que con una fe simple quieren agradar a Dios, a los cuales se les reprocha por su aparente falta de fe.  Tratare de ser breve. Lo que tratare de enseñar es que la fe es un don de Dios, por el cual le podemos creer para que realice obras portentosas en su mundo. Muchas personas incluso en el mundo entienden que la fe es un regalo de Dios. Pero como el énfasis entre los evangélicos esta en el hombre, se ha propuesto en los últimos tiempos que la fe es algo que el hombre la puede producir. Se oye decir en la radio “tenga fe que su hijo será sanado” “tenga fe que recibirá trabajo” “tenga fe que su iglesia crecerá” “tenga fe que su hijo se convertirá” etc.  Incluso como tanto se ha presionado en la iglesia que la fe simplemente es algo que se crea por medio de la confesión de palabras al repetir continuamente lo mismo, entonces la fe es una creación de las palabras emitidas por los seres humanos. Pero la fe en el NT es una confianza total en Dios, sus promesas, su Pacto, y el creer  en la enseñanza apostólica.  Muchos evangelistas teniendo este falso concepto de fe  ha dañado en lugar de ayudar a mucho hermano que se han acercado a campañas evangelisticas  tratando de recibir una sanidad. Después de las campañas han salido los hermanos decepcionados que se les prometió una sanidad cuando no recibieron nada. Y los hermanos se les han acercado y les han dicho “es que te falto la fe” “no oraste lo suficiente”, “no diste la ofrenda necesaria” o cualquier otro concepto que muchos increíblemente han creído como un medio para recibir la bendición de Dios.

 

No quiero hablar de la fe que salva el alma en este escrito, sino de la fe que agarra los beneficios de Dios. En este escrito lo que mas tengo en mente es una sanidad física. Y otras cosas, pero no la salvación. En relación a la salvación me adhiero a la interpretación Agustiniana-Calvinista de la interpretación histórica de la iglesia. La mayoría de la historiografía eclesiástica se apega a esta postura desde el siglo 4, especialmente desde la era de la reforma protestante. Ya que Agustín era uno de los escritores favoritos de los reformadores.

 

Para entender el concepto de fe tenemos que comenzar como siempre con la caída del hombre. Todos sabemos la narrativa, el hombre cayo en el jardín del edén, voluntariamente le fallo a Dios obedeciéndole al diablo para ser independiente. Génesis 1-3. El hombre le creía a Dios con su libre albedrio, tenia comunión con El, pero por rebelarse vino a caer en un estado de esclavitud, su corazón fue corrompido, se contamino y vino a dudar de la benevolencia de Dios. Su alma fue ensuciada, ennegrecida, llena de tinieblas, y su confianza la comenzó a poner en sus propias habilidades, el era ahora el que podía solucionar todas las cosas. Génesis 11.  Pensó que Dios también había sido destronado en su desobediencia. La caída no afecto a Dios sino al hombre, la caída no agarro a Dios por sorpresa, aunque muchos quieran pensar así en nuestros días. En esta caída, todo el hombre cayo, toda la posteridad de Adán, sus descendientes, por ser el representativo de toda la raza humana, todo el ser humano fue culpado de esa desgracia en el edén. Romanos 5:12-18. A esto comúnmente se le llama el pecado original. Muchos piensan que esto es injusticia, cuando a nosotros se nos imputa el pecado de otro, sin embargo debemos de recordar al Profeta cuando dice “callé   delante de El, toda la tierra”. Tenemos que tener reverencia a lo que dice la Biblia, así es, por lo tanto lo aceptamos. A causa de esto el hombre fue afectado en su razonamiento, su confianza fue en  el hombre,  en sus planes, y hasta el día de hoy confía en el hombre antes que  Dios. Este es el mero pecado del hombre, sublevar al hombre por encima de Dios. De esto se trata todo el Antiguo testamento. Dios en todo el Antiguo Pacto manifiesta la inhabilidad del hombre en creerle a el, por eso señala que el hombre es como un animal irracional. Isaías 1:3-4. En Deuteronomio  28, se señalan  las bendiciones de Dios al obedecerle en todos sus preceptos, se le dice al pueblo de Israel que si son obedientes las bendiciones vendrán pero si son desobedientes todas las maldiciones del libro vendrán sobre ellos. Y en efecto las maldiciones vinieron sobre ellos a causa de sus desobediencia. Este es la síntesis del Viejo testamento. El hombre no puede obedecer a causa de su inhabilidad (es rebelde) y por eso Dios en medio del Pacto Mosaico metió la Promesa a Abraham. Es decir en el pacto Mosaico también esta el evangelio. Hay una historia central en toda la biblia, la promesa del evangelio. El Cristo de la Gloria. Génesis 3. Gálatas 3-4. Es por esto que muchos estudiosos han entendido que el AT, la historia de Israel,  es simplemente una recapitulación del pecado original, la historia del hombre caído. Ezequiel 20:25.Y por esto mismo en el contexto de Deuteronomio 28—   Deuteronomio 29:4 dice “Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.”.  Es decir, simplemente Dios les quería hacer entender a ellos y a nosotros que su salvación en todos los aspectos es un don gratuito de Dios, y que solo el puede efectuarla.  Por eso Deuteronomio. 30. Isaías 45:22. Quiero decir esto, cuando en medio de los hebreos se mencionaba “salvación” no solo se quería decir salvación espiritual, sino que la misma palabra significaba salvación espiritual como física, es decir la palabra significaba mas de lo que nosotros comprendemos por veces al pensar que solo quiere decir salvación de nuestra alma. Por eso es que cuando Jesús sanaba a una persona, la mayoría de las veces decía “tu fe te ha salvado”. Así se narra en Marcos 10:46-52 cuando sano a Bartimeo.  La palabra “pistis” del griego por la cual recibimos la palabra fe en español, es simplemente “confianza”, “seguridad”, “confidencia” “certidumbre” etc. Examinaremos ciertos textos donde Dios condena nuestra incredulidad. Miremos estos textos. Los diez espías fueron condenados por no creer que Dios les iba  a dar la tierra prometida. Ocozias murió en su enfermedad porque su confianza fue puesta en baal-zebub dios de Ecron, en vez de consultar a Jehová, el pensó que Jehová no tenia poder para sanarlo, escogió a alguien que no era Dios simplemente un ídolo.  2 reyes 1:2-3. Pero así es el hombre en su estado caído, el hombre le cree mas al diablo que a lo que dice Dios. Es mas, el diablo le cree mas a Dios que nosotros, y como dijera Whitefield, el diablo cree mas en la Biblia que muchos. Estas historias no solo son historias, son para enseñar nuestra condición antes de nuestra regeneración, y aun después muchas de las veces en nuestro estado como cristianos. Hay que ser honestos y no aparentar algo que no somos. Es por esto mismo que la iglesia sufre por las apariencias espirituales. Acaso que no fue esto lo que le aconteció a Elías cuando se metió en la cueva, dudo del poder de Dios. Cuantas veces he dudado yo querido hermano. En estos momentos estoy plantando la segunda iglesia, y muchas veces he querido salir corriendo, pero el Espíritu Santo me ha capturado, dándome fe para seguir adelante. Hechos 18:9-10. Siempre me he encontrado orándole a Dios como los discípulos “auméntame la fe”. Lucas 17:5. Pero porque voy a ir a El, implorándole que me aumente la fe, si yo la puedo producir? Me gustaría preguntarle a los súper ungidos, por que le oran a Dios que haga milagros en las campañas si ellos los pueden producir fácilmente sin orarle a Dios. La cosa es que la fe es un regalo de Dios. Nadie la puede producir,  a través de gritos, confesando, repitiendo ciertas formulas, o por imposición de manos, nadie la puede comprar, nadie la puede vender, etc. Si esto es así,  creo yo- que usted  es lector bíblico y por eso me entiende. Entonces porque hay tanta jactancia entre muchos que ha sido por su fe  que han hecho grandes proezas en Dios? Amen, hay que tener fe, confianza en Dios en sus planes que tiene para con nosotros, pero esta fe tiene que ir conforme a su propósito eterno que tiene conmigo para que se realice.  Romanos 8:28-30. Efesios 2:10. Pero esto, no debe de producir jactancia en mi, como estaba aconteciendo en la asamblea de Corinto. Por eso Pablo redacto ese majestuosos capitulo 12, donde dice que el Espíritu es el que hace todo. 1 Cor 12:6-8-“Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu”.. Todo lo que tenemos que hacer es leer la biblia despacio, es simple de entenderla. Regresando a los planes que Dios tiene  conmigo, yo no los conozco, solo el. Yo puedo tener fe que mañana voy a tener un millón de dólares, pero en verdad solo Dios sabe lo que Dios determino en la Eternidad para mi, el día de mañana. Usted puede decir, es algo ridículo lo que dice, pero yo respondo, no es la misma fantasía al decir, yo tengo fe, que mañana Dios me va a dar esto y aquello. Y la mayoría de las veces gracias  a El, no agarramos los berrinches de nuestro malvado corazón. Unos le llaman súper fe, cuando con malicia y mentiras realizan grandes proyectos supuestamente para Dios, pero yo no le llamo súper fe, yo le llamo falta de confianza en un Padre lleno de planes, Amoroso y Santo que nunca me ha llamado a mentirle a nadie, puesto que el me ha llamado a la Santidad.   Yo creo en los planes de Dios. Todo atleta debe de luchar legítimamente para que sea coronado, sino en el camino se descubre su mentira o al final sale avergonzado. 2 Timoteo 2:5. Totalmente vale la pena mejor decir “hágase tu voluntad”.

 

 

A Dios no se le puede entender como humano, el cual esta sujeto a la ley de la gravedad, Jesús ascendió y descenderá cuando desee, asimismo tampoco se le puede sujetar al tiempo y al espacio. El es el Eterno Dios. Sus planes fueron realizados en la Eternidad, pero como en los planes están involucrados seres humanos, que si están sujetos al tiempo, entonces los planes se realizan en el tiempo. En la Eternidad se planean los propósitos y se ejecutan aquí en la tierra. Por eso la Biblia dice “El (Dios) Llama las cosas que no son como si fueran”. Romanos 4:17. Dios no el hombre. Digo esto porque este es unos de esos textos usados para corromper el evangelio. Asimismo a Cristo se le llama el Cordero Inmolado desde antes de la fundación del mundo, 1Pedro 1:20, pero todos sabemos que Poncio Pilato el gobernador de Judea lo ejecuto por mandato de los judíos en el 1 siglo.  Así cumpliendo la voluntad de Dios. Hechos 2:23-24 “a éste,  (Cristo)entregado por el determinado consejo ( consejo-boule griego- Plan-Propósito- no entiendo porque muchos todavía piensan que la Valera 60 es la versión bajada del cielo, si tiene muchos errores de traducción) y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella”. Como podemos ver Dios determino propiciarse a si mismo a causa de su gran amor por la humanidad en la Eternidad, pero fue un hecho histórico, el cual no se puede negar. Jesús es el dueño de la historia humana (Panneberg) y si es el dueño de la historia humana por que yo no caigo ahí? Por que yo quiero hacer y deshacer con mi propia fe? Tanto error teológico y frases llamativas  había en la iglesia de Corinto como hoy, que muchos comprendieron que literalmente se podían trasladar montes de un lado a otro por medio de la fe, pero Pablo dice que de nada sirve si no se tiene amor. 1 Cor 13:2.Tenemos que tener amor y perspicacia para entender esto de la fe. Aquí esta mi conclusión. Cuando Dios quiere traer algo a la existencia, no lo necesita a usted ni a mi, es su mundo y el puede hacer lo que el quiere. Salmo 24:1. Hebreos 11:1 no quiere decir que yo creo algo nuevo con mi fe, sino que las promesas de Dios de una futura “Ciudad de Dios” me han sido reveladas a mi y por eso tengo fe hasta el final sabiendo que una día habitare ahí. De otra manera todo se me esconde, la ciudad como la fe. La ciudad es invisible pero existe, y por la fe, basada en lo dicho, ahí esta mi residencia. El escritor viene hablando de la fe. Hebreos 10.   Pero Dios  lo hace todo. Efesios 1:11. Algún hermano se enferma, no es el diablo necesariamente, es un plan, y propósito que Dios tiene con el hermano, sea para formar su carácter, paciencia, enseñarle su gracia, o bendecirlo mas como Job y manifestar la injusticia de sus amigos, (pecado original) o tal vez para disciplinarlo o causa de sus grandes revelaciones que ha tenido para mantenerlo humillado como San pablo, 2 Cor 12. La cosa es que no sabemos la mente de Dios. En un caso que Dios quiera sanar a una persona el mismo permitirá la enfermedad, producirá la fe en el evangelista, en el hermano o en el anciano para sanarlo por medio de la oración, pero sino lo quiere sanar no importa que pataleemos o confesemos un millón de veces, no lo hará porque simplemente El es Soberano. Esta es la mera esencia del pasaje en Juan  9. Los discípulos miraron a un hombre ciego de nacimiento, los discípulos le preguntaron a Jesús, por que el había nacido ciego, El verbo Encarnado les responde diciendo que Dios lo había mandado en esta condición para que el poder y la gloria de Dios se manifestara en El. Cuando en los evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas) se narra “ten fe” “o quiero, se sano” no se debe de personalizar la historia como que también a nosotros se aplica la historia personalmente. Este es un gran error. El mero meollo del NT es el mismo del AT, el hombre duda y no puede realizar nada sin la gracia y voluntad de Dios. Jesús salva y sana pero solo por su poder.  Pedro dudo cuando camino en el agua, los discípulos fueron reprendidos por su incredulidad, en esta historia de donde agarre el titulo de este escrito. Marcos 9:19.  Así que este hombre que clamo a Jesús, “creo, ayuda mi incredulidad” se ha visto como sabio por los predicadores que entienden el evangelio, porque enseña los dos jardines, el uno caído que produce incredulidad y el otro restaurado donde esta la simiente de la mujer por el cual le creemos al Padre. Juan 14:6. Tanto es nuestro humanismo en nuestros pulpitos que todo el énfasis se pone en el hombre. Por ejemplo he oído a hombres predicar sobre “Pedro caminando sobre el agua”, y dicen “pero hermanos, no sea como Pedro tenga fe”. Pero yo digo, el evangelio no se trata de Pedro, ni de Tomas que dudo de la resurrección, el evangelio se trata sobre el Poder salvífico de Dios en abrir el mar rojo, y caminar sobre el mar de Galilea. Las aguas en la literatura antigua representaba la fuente de todo  el mal, por eso sobre nuestra incredulidad, por ser seres caídos tiene que arar el Espíritu y dejar huellas,  si no, no hay solución a nuestra incredulidad.  Lo que es imposible para el hombre para Dios es posible. Los milagros fueron sanidades recibidas por hombres y mujeres incrédulas por naturaleza, pero creyentes por el poder de Dios, solamente por la gracia. Pero alguien dirá, ellos pusieron su fe, pero yo diría que fue primero el plan Eterno que ellos fueran recipientes de la bendición divina. En ellos hubo un empuje para ir a ver al Maestro que sanaba el cual dicen los divinos “que en su tiempo de ministerio de sanidad no existió ninguna enfermedad que no fuera expulsada de Palestina”, tal vez es una conjetura pero es una conjetura santa digna de creer. Es esto lo que dice Lucas que la mujer del flujo busco a los médicos primero, pero después ella decidió buscar al santo de Israel, pero antes le vino el deseo de ir a buscarlo, yo digo que el deseo vino de Dios. Todo lo pone Dios querido hermano, Si Dios no lo ha sanado, no se culpe que no tiene fe, que  conozco a un profeta de Israel el cual enfermo y eventualmente se murió, y todo por la santa voluntad de Dios.  2 reyes 13:14. No hay que cuestionar a Dios continuamente, que la fe se necesita en  los tiempos difíciles no en los buenos cuando todo marcha bien. Mire para el cielo, mire hacia arriba que usted esta sentado en lugares celestiales, pídale a Dios fe hasta el final, que solo EL puede hacer lo que tiene connotaciones y origen divino. Tenemos que decir Ebenezer, hemos vencido al mundo por medio de la fe, pero recordemos que primero lo venció Dios a través de Cristo en el poder del Espíritu de Santidad. No se preocupe que tenemos al “Autor y Consumador de la fe” Cristo Jesús, Hebreos 12:2, el cual es Dios sobre todas las cosas. Romanos 9:5. Amen.

 

Romanos 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Respuesta a mis críticos….

Busco la Gloria de Dios o la de los hombres? Gálatas 1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. He oído muchos comentarios sobre la iglesia donde pastoreo por mucho tiempo. Me he tratado de contener  a causa que me gusta vivir una vida en paz, y de comunión con otros hermanos que asisten a otras iglesias. También he oído calumnias que otros ministros en Kansas han inventado sobre mi persona y familia. Han hablado de mi doctrina y que soy literalmente un hereje que me he desviado de la doctrina correcta y bíblica. Muchos han dicho que estoy llevando a muchos feligreses al infierno. Por esto quiero escribir esto y defender la iglesia donde pastoreo y el carácter que Dios me ha dado para vivir en esta tierra. No seré extenso, ni será un estudio sistemático sobre alguna doctrina, si alguien quiere argumentar o cuestionar algo en el Credo de la iglesia, esta bienvenido a hacerlo. Nuestro Credo esta en visioncelestialkc.wordpress.com—- Creo que es mas honesto evaluar o cuestionar algo después de leer lo debatido, de otra manera se convierte en calumnia. Todo lo que predico esta en el blog ya mencionado. Lo que tratare de hacer aquí es fundamentar una vez mas mi posición sobre “el evangelio de la prosperidad” y defender nuestra interpretación bíblica postulada en nuestro Credo.  La gloria de Dios es la que me concierne, la estabilidad espiritual de los creyentes, y la propagación del evangelio bíblico. No usare un lenguaje tecnico y teologico porque reconozco que muchos no me entenderan. Tengo muchos amigos que asisten a otras iglesias. Ellos han visto la gracia de Dios en mi, y me hacen preguntas sobre temas relacionados a la teología sistemática, y otros aspectos doctrinales que la iglesia Pentecostal postula en el día de hoy. Personalmente todavía me considero pentecostal, sin embargo si alguien me preguntara “que es ser pentecostal”?. Creo que me fuera algo difícil responder, porque entre los pentecostales hay muchas diferencias. Una iglesia puede creer en apoyar a Israel,  otra no, otra puede creer en predicar a Jesús como el Salvador del mundo exclusivamente.  Una iglesia puede creer que la evidencia inicial  de ser lleno del Espíritu  es diferente de la conversión y  hablar en lenguas, otra puede creer que el ser  lleno o bautizado es el momento de la conversión. Me considero pentecostal aunque cuestiono ciertas practicas que tienen que ver con el gnosticismo y ocultismo,  esto me ha traído las criticas. También he cuestionado (no condenado) ciertas doctrinas que el sector pentecostal sostiene sobre la salvación, profecía, sobre el hombre (antropología) etc. Por veces el pentecostalismo actúa como que solo ellos son los que exclusivamente tienen la verdad, o que solo ellos son los interpretes infalibles de la palabra de Dios. Esto  no le es ajeno a otras denominaciones, porque ellas mismas están listas para condenar el pentecostalismo. Cada organización se siente exclusiva. Pero el punto en este escrito es que nuestra iglesia ha sido muy criticada, y obviamente mi persona principalmente porque soy el Pastor de esta iglesia, la cual Dios me ha dado el privilegio de servirles con temor y temblor. En el área de Kansas he comenzado dos iglesias, la otra iglesia la pastorea el pastor Walter Rosales. En el proyecto que estoy ahora nuestro Credo es una que se basa en la interpretación reformada de la biblia. La doctrina reformada consiste en cinco solas que los reformadores protestantes formularon para realizar la reforma y distinguirlos de Roma. Estas son, 1- Solo Cristo- 2- Solo la Escritura 3. Solo por la Gracia 4. Solo por la fe  5. Solo de Dios es la Gloria… Mas popularmente conocidas como las cincos Solas. Estas doctrinas en el pulpito de hoy han sido mutiladas y relegadas a otras doctrinas como, el decretar bendiciones, guerra espiritual extrema, exaltar al pastor únicamente, predicar sobre frases usadas tradicionalmente, conciertos de música los domingos, y clubes sociales que sirven solo para entretener a la gente aunque estén viviendo en pecado. Claro, aquí ya el lector comienza a ver que me gusta hablar, pero también lo que puede notar es que me importa la salud del alma de los oyentes y aquellos que profesan el cristianismo.  He cuestionado el gobierno de la iglesia en Kansas donde solo el Pastor es el único que manda, un estilo de papado evangélico, y la cobardía de muchos ministros en señalar el evangelio de la prosperidad como una  herejía que ha llevado a la iglesia a la idolatría y el consumerismo donde el poseer cosas materiales es señal de la bendición de Dios. Salmo 73. Respeto a aquellos que han sido antes que yo en Cristo, respeto a los ministros locales que comenzaron iglesias en Kansas cuando aun yo estaba en el vientre de mi madre, pero creo yo, que no es entender el llamado del Sacerdocio, si no se entiende que uno ha sido llamado a contender por la fe una vez dada a los santos. Muchos ministros se han sentido amenazados, por mi doctrina, otros me han llamado hereje. Y todo por la ignorancia que existe en medio de nosotros. Muchos me han llamado hereje, apostata y contrario a la doctrina, porque según ellos las interpretaciones de ellos es la única que existe. Pero quiero recomendarles que lean mas porque estoy dentro de la esfera interpretativa de la Palabra. Y me seria fácil argumentar que sostengo la interpretación mas consistente con la Biblia y con la reforma protestante. He madurado mi pensamiento teológico y por eso cambie ciertas cosas que me habían enseñado en la iglesia, en las predicaciones,  pero nunca en un discipulado serio de las Escrituras. En la iglesia donde me convertí nunca hubo discipulado ni existe en el  día de hoy, era puro entretenimiento y diversión, socialismo evangélico, y por veces recibían a evangelistas que hacían que los hermanos vaciaran las carteras en el alfolí, no se predicaba conversión ni se condenaba el pecado por esto mismo la iglesia se ha convertido en una iglesia donde se tolera el pecado y “cada uno hace lo que bien le parece”. Jueces 21:25. Lo que mas escandaliza es que han contaminado a muchos hermanos diciéndoles cosas de  nosotros, que no son. Solamente para retenerlos en su iglesias, pero no solo hacen esto sino que los amenazan que la salvación estará en juego si se salen de las respectivas iglesias. Es una manipulación vestida de lenguaje religioso. Cuando  la radio 1480 AM comenzó como radio cristiana inicio una controversia. El evangelio falso de la prosperidad, ese evangelio que no tiene cruz, ni arrepentimiento, súper-espiritualidades, apariencias que a la larga no traen provecho. Abiertamente contradije, no todos  los programas radiales, sino en particular el método que usan para recoger fondos monetarios para que la radio siga activa. El recoger dinero para la obra no es malo per se, pero si es herejía prometer milagros y contar cuentos griegos, mentiras que proceden del mismo infierno.  Del padre de la mentira. Manipulaciones que se usan para amedrentar a los hermanos que con una fe simple quieren agradar  a Dios. Esto me llevo a criticar este “supuesto mover del espíritu” que prometieron, el cual hasta el día de  hoy se espera, aunque lo  que hemos recibido es división en relación a esta radio. En este proceso redacte un escrito tratando de defender el evangelio bíblico, y darle mi mano de compañerismo al pastor donde me había convertido. Pero el decidió mandarle a todos los pastores la carta, y hasta el día de hoy no se cual fue su intención. Digo yo, si el quería contradecir el evangelio de la prosperidad porque el no lo hizo? Falta de valor, en verdad no lo se, lo que se es que “el evangelio de la prosperidad es herejía”. En la iglesia donde sirvo, hay muchos hermanos que han estado en muchas iglesias de Kansas. Ramiro Romo, el cual es un  amigo mío, y congregante de la iglesia, recorrió muchas de estas iglesias y no le convenció ninguna a causa de la manipulación y mentira que se realizan en nombre de Jesús. Su familia estaba decepcionada, no creían en  ninguna iglesia, pero con el tiempo vino a nuestra iglesia y le gusto. Nos sentimos privilegiados al tenerlo en nuestra iglesia ya que es una de esas personas que yo respeto por sus conocimientos y convicciones doctrinales que sostiene. En verdad que aprecio su amistad sobre todas las cosas. El otro, es el hermano Marcos Espinoza, este hermano siempre lo he considerado como un hombre de Dios, lo aprecio mucho porque en mis comienzos dentro de la escuela de Cristo, me ministro la Palabra muchas veces. Y hasta el dia de hoy parece un John Fletcher para dar consejos. El juntamente con su esposa vienen de una iglesia donde todo era dinero. El mismo cuenta que fácilmente se recogió un millón de dólares en el tiempo que el se congrego ahí. En ese tiempo me cuenta el, que se congregaban hasta 600 personas pero hoy asisten solamente como 40, y todo porque el ministro quiso edificar un castillo sobre la arena. Hasta el nombre de la iglesia se cambio, la pregunta es, donde esta todo ese dinero? Por que se cambio el nombre de la iglesia? Aquí esta un testimonio que me conto un hermano que asistía a esta iglesia, en un mensaje privado en Facebook. “Recuerdo que en un invierno, no querian cancelar los servicio y el “Apostol” oro, para cancelar la tormenta de nieve. Y se vino una nevada como de 8 pulgadas. Eso es un mundo de manipulación, le meten tanto miedo a la gente que la gente se forma un concepto de Dios erroneo, imaginate que en una ocasión se enseño que el que se fuera de la iglesia y regresara y quiciera un puesto tendria que dar el diezmo de todo el tiempo que el anduvo en el mundo. Tambien cuando ellos sienten que la gente se le va a ir, le meten miedo, le dicen que si se sale de la “cobertura” les puede pasar algo feo, como por ejemplo, se los puede llevar migración, se pueden enfermar, perder sus trabajo o accidentes o hasta morirse. pero lo mas tremendo fue cuando metieron a la iglesia a un supuesto apostol llamado Caruci, dicho hombre llego a implementar metodos de empresas para igle-crecimiento, y tambien recuerdo que en una ocasion, llevaron a muchas hermanas al famoso cuartito azul, era por que el queria hablar con ellas, por que traia una idea de bajar de peso a raiz de celular madres y que ellas podrian llegar a vivir hasta 200 años varon, delante de Dios que no te miento con lo que te cuento, hay muchos hermanos que fueron testigos de eso, pero lo curioso es que solo mujeres estaban en esa reunión. Y luego ese mismo hombre implanto algo que le llamo: Marcadores de Destino o Destiny Way, supuestamente era un curso para pasar de empleado a empresarios. Y al final todo fue un robo, ese hombre les cobraba 120 mensuales por dos horas a la semana, osea que ese hombre ganaba por ocho horas al mes 120 por cabeza, y eran como 30, echale numeros cuanto se ganaba, y luego los mandaba al cine haber peliculas como el aviator, etc.” Que sea claro de una vez por todas, que como protestante siempre me opondré a los abusos eclesiásticos, las maldiciones que se declaran sobre los hermanos por no pagar sus diezmos, bajo una interpretación errada de Malaquías 3:10. Es fácil entender si un simple congregante no comprende el evangelio pero  no se justifica que un ministro de la palabra no pueda trazar bien la Palabra de Verdad ni sepa distinguir la diferencia entre la ley y la Gracia. El espíritu del protestantismo esta sobre mi, y peleare estas locuras que se asemejan a la iglesia de Roma. Pregunto, Por que no se predica sobre la conversión personal? Por que se van a las casas de los hermanos a demandar los diezmos? Por que solo queremos una mega iglesia? Y no una comunidad donde todos son vistos como hermanos y hermanas, parte de la familia redimida y espiritual, donde todos son peregrinos en este viaje donde por veces se necesita la ayuda económica de la iglesia, en lugar de que le quiten el único vaso de agua que tienen en este desierto llamado “mundo caído”. Estamos en un país donde se necesita la ayuda espiritual de la iglesia, somos inmigrantes buscando el sueño americano aunque por veces se convierte en un pesadilla americana. En lugar de dólares mejor recibimos dolores, pero lo mas triste es cuando esto lo experimentamos dentro de las comunidades de fe. Hay iglesias donde el tesoro eclesiástico le pertenece a la familia pastoral. Y todo esto pasa porque piensan que la iglesia es una empresa familiar. Los hijos de los Pastores se les mete que ellos tienen que seguir con el “Negocio” aunque no tengan el llamado de Dios. Hebreos 5:4.  Al ver todo el panorama eclesiástico de Kansas,  trae frustración y desesperación, y hasta depresión al punto que personalmente he querido salir huyendo, pero se que esta crisis es universal.  Solo en las ultimas dos semanas se han abierto dos iglesias  por personas que  en verdad no saben nada de doctrina, ni moralidad. Las iglesias abundan en Kansas así como abundan los Starbucks. El ser protestante me requiere protestar estas deficiencias y herejías,  Judas 3, profesionales del pulpito que prefieren agradar a los hombres antes que Dios. Con esto cada iglesia debe de tener cuidado, ya que existe la probabilidad de apostatar, por eso la exhortación de las iglesias en Apocalipsis.  No calumniemos a nadie, sino tenemos la evidencia. 1 Corintios 4:5. Se necesita fidelidad en el ministerio. 1 Corintios 4:1. Somos administradores de los misterios de Dios. 1 Corintios 4:2.  Necesitamos irreprochabilidad. 1 Timoteo 3:2. Necesitamos huir de las riquezas materiales, y de la tentación de la avaricia, como pastores. 1 Timoteo 6:11. Necesitamos usar ( orthotomeo–cortar derecho en el griego) bien la palabra de Verdad. 2 Timoteo 2:15. Necesitamos hablar en contra del pecado por que hay un juicio futuro.  2 Timoteo 4:1-5. Hebreos 9:27. Y sobre todas las cosas necesitamos poner en disciplinas a nuestros lideres si caen en pecado con el objetivo de restaurarlos, Gálatas 6:1, si no lo hacemos nuestro testimonio como iglesia desfallecerá ante un mundo que demanda iluminación en medio del pecado. Somos luz en medio de las tinieblas. Necesitamos valor como Lutero, Necesitamos Poder, como Josué Yrion para condenar el pecado, necesitamos espíritu misionero como el hermano Pablo, (un mensaje a la conciencia) necesitamos erudición como Pablo para  predicar una doctrina bien articulada  y llena del Espíritu Santo. Hechos 2, 17. Si condenamos a otros como herejes los cuales están en el marco de la interpretación histórica, necesitamos arrepentirnos por la ignorancia que tenemos. Este pecado necesita expiación y arrepentimiento. Levíticos 5:18. Espero que examinen lo que escribo, para que en base de eso me evalúen o critiquen porque yo seguiré predicando al Crucificado, y exponiendo las herejías y deficiencias que  miro en el pulpito de Kansas, Estados Unidos, el cual supuestamente pertenece al Bible Belt (Talabarte de la Biblia) de los  Estados Unidos. Mi llamado lo requiere, la conciencia me lo demanda, la historia eclesiástica me predica, y la sangre de los mártires la llevo en mi, sabiendo que donde hay persecución la iglesia avanza de una manera sobrenatural. Predicare en Kansas hasta que Dios quiera, hasta ese momento soy invencible, pero no porque soy Mario López, sino porque el mensaje que predico es primitivo y apostólico. No busco el favor de los hombres, sino cumplir con el llamado que Dios me ha hecho. Ando con temor y temblor. Y usted? Dios los bendiga. 2 Corintios 13:14.  Soli Deo Gloria