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Pecadores en las manos de un Dios airado. Jonathan Edwards.

Pecadores en las Manos de un Dios Airado
Jonathan Edwards

Este es su famoso sermón predicado en julio de 1741. 

“A su tiempo su pie resbalará” (Deuteronomio 32:35).

En este versículo la venganza de Dios amenazaba sobre los israelitas impíos e incrédulos, que eran el pueblo visible de Dios, y quienes vivieron bajo los medios de la gracia; pero quienes no obstante todas los obras maravillosas de Dios para con ellos, permanecieron (como dice el v.28) desprovistos de consejos, no teniendo entendimiento en ellos. De todos los cultivos del cielo, sacaron a luz frutos amargos y venenosos; como en los dos versículos que preceden al texto. -La expresión que he escogido para mi texto, A su tiempo su pie resbalará, parece indicar las siguientes cosas con respecto al castigo y destrucción a que están expuestos estos impios israelitas.

1. Estuvieron siempre expuestos a destrucción; como uno que permanece o camina en lugares resbaladizos está siempre expuesto a la caída. Esto está implicado en la manera de su destrucción cuando viene hacia ellos, estando representada por sus pies resbalando. Lo mismo es expresado en el Salmo 73:18.”Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer.”

2. Implica que estuvieron siempre expuestos a una rápida destrucción repentina. Como el que camina en lugares resbaladizos está expuesto en cada momento a caer, no puede predecir si al siguiente momento permanecerá de pie o caerá; y cuando cae, cae de un sopetón sin advertencia, lo cual está también expresado en el Sal.73:18-19. “Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer. ¡Cómo han sido asolados de repente!”

3. Otra cosa implicada es, que están expuestos a caer por ellos mismos, sin ser arrojados a tierra por la mano de otro; como aquel que permanece de pie o camina en suelo resbaladizo no necesita otra cosa que su propio peso para caer al suelo.

4. La razón por la que no han caído todavía, ni caen ahora, es solamente porque el tiempo señalado por Dios no ha llegado. Porque se dice que cuando ese esperado tiempo, o momento señalado Ilegue, sus pies resbalarán. Luego se dejarán caer, de la manera en que están inclinados a ello por su propio peso. Dios no lossostendrá ya más en estos lugares resbaladizos, sino que los dejará ir; y luego, en ese mismo instante caerán en destrucción; como aquel que se encuentra en suelos inclinados y resbalosos, o en el filo de un abismo, que no puede mantenerse firme por sí solo; cuando se deja sin apoyo, inmediatamente cae y se pierde.

La observación de estas palabras en las que voy a insistir ahora es ésta: “No hay otra cosa que mantenga a los hombres impíos fuera del infierno en todo momento que el mero placer de Dios.” Por el mero placer de Dios quiero significar su placer soberano, su voluntad arbitraria, no restringida por ninguna obligación, ni impedida por ninguna dificultad, ni ninguna otra cosa; como si la pura voluntad de Dios no tuviera ni un momento,en el menor grado, o en ningún otro aspecto, ningún lugar en la preservación de los impíos. La verdad de esta observación aparece al considerar lo siguiente:

1. Dios no desea en ningún instante hacer muestra de su poder arrojando a los impíos en el infierno. Los manos de los hombres no pueden ser fuertes cuando Dios se levanta; el más fuerte no tiene poder para resistirle, ni puede librarse de sus manos. El no sólo es capaz de arrojar a los impíos en el infierno, sino que puede hacerlo fácilmente. Algunas veces un príncipe terrenal se encuentra con la dificultad de sujetar a un rebelde que ha encontrado medios para fortificarse a sí mismo, y se ha hecho fuerto por el número de sus seguidores. Pero no es así con Dios. No hay Fortaleza que sea defensa contra el poder de Dios.

Aunque mano se una con mano, y una vasta multitud de los enemigos de Dios se combinen y asocien, son fácilmente quebrados en pedazos. Son como grandes montones de paja ligera ante el torbellion; o grandes cantidades de rastrojo seco ante llamas devoradoras. Encontramos fácil pisotear y aplastar un gusano que vemos arrastrarse en la tierra; también es fácil para nosotros cortar o chamuscar un hilo delgado que agarre cualquier cosa; y así es fácil para Dios, cuando le place, arrojar a sus enemigos al infierno. ¿Qué somos nosotros para que permanezcamos de pie frente a El, ante cuya reprensión la tierra tiembla, y las rocas son arrojadas?

2. Ellos merecen ser echados en el infierno; de manera que si la justicia divina se encuentra en el camino, no hay objeción eficaz contra el uso del poder de Dios para destruirlos. Antes, por el contrario, la justicia clama fuertemente por un castigo infinito de sus pecados. La justicia divina dice del árbol que da a luz las uvas de Sodoma, “córtalo, ¿para qué inutiliza también la tierra?” (Luc. 13:7). La espada de la justicia divina está en cada momento blandeada sobre sus cabezas, y no es otra cosa que la misericordia arbitraria y la pura voluntad de Dios que la detiene.

3. Ellos ya están bajo una sentencia de condenación al infierno. No sólo merecen justamente ser arrojados alli, sino que la sentencia de la ley de Dios, esa regla eterna e immutable de justicia que Dios ha fijado entre El y la humanidad, ha ido en su contra, y permanece en su contra; de manera que ya están dispuestos para el infierno. “El que no cree, ya ha sido condenado” (Juan 3:18). De modo que cada inconverso pertenece propiamente al infierno; ese es su lugar; de alli es él. “Vosotros sois de abajo” (Juan 8:23), y allí estáis atados; es el lugar que la justicia, la palabra de Dios, y la sentencia de su ley immutable les han asignado.

4. Ellos ahora son los objetos de ese mismo enojo e ira de Dios que es expresado en los tormentos del infierno. Y la razón por la que no bajan al infierno en cualquier momento, no es porque Dios, en cuyo poder están, no está entonces muy enojado con ellos, como lo está con muchas criaturas miserables que ahora están siendo atormentadas en el infierno, y allí sienten y experimentan el furor de su ira. Si, Dios está más eno-jado con otros tantos que ahora están en la tierra; sí, sin duda lo está con muchos que están ahora en estacongregación, con quienes está airado con más facilidad que con muchos de los que se encuentran ahora en las llamas del infierno. Pero no es porque Dios se haya olvidado de su impiedad ni se resienta por ello la razón por la que no desata su mano y los corta. Dios no es enconjunto como uno de ellos, para ellos su condenación no se duerme; el abismo está preparado, el fuego ya está listo, el horno esta caliente, listo para recibirlos; las llamas se inflaman y arden. La espada resplandeciente está afilada y se sostiene sobre ellos, y el abismo ha abiertosu boca bajo ellos.

5. El diablo esta listo para caer sobre ellos y asirlos para sí; momento que Dios permitirá. Ellos le pertenecen; él tiene sus almas en su posesión y bajo su dominio. La Escritura los representa como sus buenas dadivas (Luc.11:13). Los demonios los vigilan; siempre están a su diestra por ellos; permanecen esperando por ellos como leones hambrientos y codiciosos que ven su presa y esperan tenerla, pero por el momento se retienen. Si Dios retirara su mano, por la cual ellos son restringidos, volarían sobre sus pobres almas. La serpiente antigua los mira con asombro; el infierno abre su amplia boca para recibirlos; y si Dios lo permitiera serían apresuradamente tragados y se perderían.

6. En las almas de los impíos reinan principios infernales que estuvieran actualmente encendidos y llameando en el infierno de fuego si no fuera por las restricciones de Dios. En la naturaleza de cada hombre carnal está colocado un fundamento para los tormentos del infierno. Hay esos principios corrompidos reinando y en plena posesión de ellos, que son la semilla del infierno de fuego. Estos principios son activos y poderosos, excesivos y violentos en su naturaleza, y si no fuera por la mano restringente de Dios pronto estallarían y se inflamarían de la misma manera que loharían las corrupciones y enemistad en los corazones de las almas condenadas, y engendrarían los mismos tormentos que crean en ellos. Las almas de los impíos son comparadas en la Escritura al mar en tempestad (Is.57:20). Por el presente, Dios restringe su impiedad por medio de su gran poder, de la misma manera en que hace con las coléricas ondas del mar turbulento, diciendo, “hasta aquí llegarás y no pasarás;” pero si Dios retirara ese poder restringente, rápidamente se llevaría todo por delante. El pecado es la ruina y la miseria del alma; es destructiva en su naturaleza; y si Dios lo dejara sin restricción no faltaría nada para hacer al alma algo perfectamente miserable. La corrupción del corazón del hombre es inmoderada e ilimitada en su furia; y mientras el impío vive aquí es como un fuego contenido por las restricciones de Dios, que si fuera dejado en libertad atacaría con fuego el curso de la naturaleza; y ya que el corazón es ahora un montón de pecado, de no ser restringido, inmediatamente convertiría el alma en un horno ardiente, o en un horno de fuego y azufre.

7. No es seguridad para los impíos el que en ningún momento haya medios visibles de la muerte a la mano. No es seguridad para un hombre natural el que está ahora en salud ni el que no vea ninguna manera en la que pueda ahora partir inmediatamente de este mundo por algún accidente, ni el que no haya ningú peligro visible en ningún aspecto en sus circunstancias. La experiencia múitiple y continua del mundo en todas lasedades muestra que no hay evidencia de que un hombre no está en el borde de la eternidad, y de que el próximo paso no sea en otro mundo. Lo invisible, el olvido de modos y medios por los que las personas salen súbita- mente del mundo son innumerables e inconcebibles. Los hombres inconversos caminan sobre el abismo del infierno en una cubierta podrida, y hay innumerables lugares tan débiles en esta cubierta que no pueden soportar su peso; lugares que además no se ven a simple vista. Las flechas de la muerte vuelan a mediodía sin ser vistas; la vista más aguda no las puede discerner. Dios tiene tantas maneras diferentes e inescrutables de tomar al impío fuera del mundo y enviarlos al infierno, que no hay nada que haga parecer que Dios tuviera necesidad de estar a expensas de un milagro, o salirse fuera del curso de su providencia, para destruir al impío en cualquier instante. Todos los medios por los que los impíos parten del mundo están de tal manera en las manos de Dios, y tan universal y absolutamente sujetos a su poder y determinación, que no depende sino de la pura voluntad de Dios el que los pecadores vayan en cualquier momento al infierno, el que los medios nunca sean usados o estén involucrados en el caso.

8. La prudencia y el cuidado de los hombres natu- rales para preserver sus propias vidas, o el cuidado de otros para preservarlos a ellos, no les brinda seguridad en ningú momento. De esto dan testimonio la providencia divina y la experiencia universal. Hay la clara evi- dencia de que la propia sabiduría de los hombres no es seguridad para ellos cuando están frente a la muerte; si fuera de otra manera veríamos alguna diferencia entre los hombres sabios y politicos y los demás con respecto a su propensión a una muerte temprana e inesperada; pero ¿cómo es esto en los hechos? “También morirá el sabio como el necio” (Ecl.2:16).

9. Todas las luchas y maquinaciones que los hom- bres impíos usan para escapar del infierno, mientras continúan rechazando a Cristo, permaneciendo así como impíos, no les libra del infierno en ningún momento. Casi todo hombre natural que oye del infierno se adula a sí mismo de que escapará; depende de sí mismo para su seguridad; se lisonjea a si mismo en lo que ha hecho, en lo que está haciendo, o en lo que intenta hacer. Cada quien dispone cosas en su mente sobre cómo evitará la condenación, y se engaña a si mismo planeando su propio bien, y pensando que sus esquemas no fallarán. Ellos oyen sin embargo que son pocos los que se salvan, y que la mayor parte de los hombres que han muerto hasta ahora han ido al infierno; pero cada quien se imagina que planea mejores cosas para su escape que lo que otros han hecho. El no pretende ir a ese lugar de tormento; dice dentro de si que intenta tomar cuidado eficaz, y ordenar las cosas de tal manera que no falle.

Pero los hijos insensatos de los hombres se engañan miserablemente a Si mismos en sus propios esquemas, y en confianza de su propia fuerza y sabiduria; no confían en más que una mera sombra. La mayoria de esos que hasta ahora han vivido bajo los mismos medios de gracia y han muerto, han ido indudablemente al infierno; la razón no es que ellos no eran tan sabios como los que ahora estan vivos; no fue porque no planearon cosas que les aseguraran su escape. Si pudiéramos hablar con ellos, y preguntaries, uno por uno, si ellos esperaban cuando vivos y cuando oian hablar acerca del infierno que serian objetos de esa miseria, indudablemente escucharíamos uno por uno contestar: “No, yo nunca pretendí venir aquí; había dispuesto las cosas de otra manera en mi mente; pensé haber planeado el bien para mi; ideé un buen patrón. Intenté tomar un cuidado eficaz; pero vino sobre mí inesperadamente. No lo esperaba en ese momento y de esa manera; vino como un ladrón. La muerte me burló. La ira de Dios fue demasiado rápida para mi. 0h mi maldita insensatez! Me estaba engañando y agradando con sueños vanos acerca de lo que yo haría en el más allá; y cuando me encontraba diciendo, ‘paz y seguridad,’vino sobre mi destrucción repentina.”

10. Dios en ningún momento se ha puesto bajo ninguna obligación por alguna promesa que haya dado, de mantener al hombre natural fuera del infierno. Ciertamente Dios no ha dado promesas acerca de la vida eterna o de alguna liberación o preservación de la muerte eterna, sino aquellas que están contenidas en el pacto de gracia, las promesas son sí y amén. Pero segu- ramente aquellos que no son hijos del pacto, que no creen en ninguna de las promesas, no tienen interés en las promesas del pacto de gracia, y no tienen interés en el Mediador del pacto. De manera que, aunque alguno haya tenido imagi- naciones y pretensiones acerca de promesas hechas a hombres naturales que buscan con sinceridad, es claro y manifiesto que no importa los dolores que un hombre natural sufra en la religión, ni las oraciones que haga, asta que no crea en Cristo, Dios no está de ninguna anera bajo la obligación de librarlo en ningún momento de la destrucción eterna. De manera que así es que los hombres naturales son tornados en la mano de Dios sobre el abismo del infierno; se han merecido el fiero abismo, y ya están sentenciados a él; Dios ha sido terriblemente provocado, su ira es tan grande hacia ellos como la de esos que están actualmente sufriendo las ejecuciones de la furia de su ira en el infierno, y no han hecho nada en lo más mínimo para apaciguar o disminuir ese enojo, ni está Dios atado en lo más minimo a ninguna promesa de levantarlos en ningún momento.

El diablo está esperando por ellos, el infierno está abierto de par en par para ellos, las llamas se reúnen y centellean a su alrededor, los atraparán y tragarán; el fuego contenido en sus corazones está luchando para estallar; y ellos no tienen ningún interés en ningún mediador; no hay medios al alcance que les puedan servir de seguridad. En resumen, no tienen refugio, nada de que aferrarse; todo lo que los preserva en todo instante es la pura voluntad y la paciencia no pactual ni obligada de un Dios encolerizado.

APLICACION

Este terrible tema puede ser útil para hacer despertar algunas personas inconversas en esta congregación. Esto que has oído es el caso de cada uno de ustedes que se encuentra fuera de Cristo. Ese mundo de miseria, ese lago de azufre ardiente se extiende debajo de ti. Allí está el espantoso abismo de las llamas ardientes de la ira de Dios; alli está la ancha boca del infierno abierta de par en par; y no tienes nada sobre que permanecer en pie, ni nada de donde agarrarte; no hay nada entre ti y el infierno sino sólo el aire; es tan sólo el poder y el puro placer de Dios el que te soporta.

Posiblemente no eres sensible a esto; te ves fuera del infierno, pero no ves la mano de Dios en ello; pero contempla otras cosas, como el buen estado de tu con- stitución corporal, el cuidado de tu propia vida, y los medios que usas para tu preservación. Pero verdaderamente estas cosas son nada; si Dios retirara su mano, ellas no te beneficiarían más en cuanto a evitar tu caída, que lo que hace el delgado aire al sujetar una persona que se suspende en él.

Tu impiedad te hace como si fueras tan pesado como el plomo, y te dirigirá hacia abajo con gran peso y presión directo al infierno; y si Dios te dejara caer, inmediatamente te sumergerías y rápidamente descenderías dentro del golfo sin fondo; y tu constitución saludable, y tu propio cuidado y prudencia, y tu mejor plan, y toda tu justicia, no tendrían más influencia para sujetarte y librarte del infierno, que lo que una tela de araña puede hacer para frenar una roca al caer.

De no ser por el soberano placer de Dios, la tierra no te sostendría un instante porque eres una carga para ella. La creación gime contigo; la criatura está hecha sujeta a la esclavitud de tu corrupción, no para ayudarte voluntariamente a servir al pecado y a Satanás; la tierra no produce su incremento voluntariamente para satisfacer tus pasiones; ni es voluntariamente un escenario sobre el que tus impiedades actúen; el aire no te sirve voluntariamente para mantener la llama de vida de tus órganos vitales, mientras pasas tu vida al servicio de los enemigos de Dios. Las criaturas de Dios son buenas, y fueron hechas para que el hombre sirviera a Dios con ellas, y para que no sirvieran voluntariamente a ningún otro propósito, y para que gimieran cuando eran usadas para propósitos tan directamente contrarios a su naturaleza y fin. El mundo te vomitaría de no ser por la mano soberana de Aquel que lo tiene sujetado en esperanza. Las negras nubes de la ira de Dios están ahora flotando directamente sobre sus cabezas, llenas de terribles tormentas y truenos; y de no ser por la mano restringente de Dios hubieran reventado inmediatamente sobre ti. El placer soberano de Dios, por el presente, detiene su viento agitado; de otro modo vendria con furia, y tu destrucción llegaría como torbellino. Serias como la paja menuda del suelo de trillo del verano.

La ira de Dios es como grandes aguas que están destinadas para el presente; aumentan más y más, y crecen más y más, hasta que la salida sea dada. Y mientras se detenga la corriente, más rápido y poderoso será su curso cuando sean desatadas. Es verdad que el juicio contra tus obras perversas no ha sido ejecutado todavia; los diluvios de la venganza de Dios han sido retenidos; pero tu culpa entretanto está constantemente aumentando, y está cada día atesorando más ira; las aguas están aumentando constantemente, y creciendo más y más poderosas; y no hay nada fuera del puro placer de Dios que refrene las aguas, las cuales no quieren ser detenidas, y presionan duramente para ir hacia adelante. Si Dios tan sólo retirara su mano de la compuerta, se abriría inmediatamente, y los fieros diluvios del furor e ira de Dios empujarian con furia inconcebible, y vendría sobre ti con poder omnipotente; y si tu fuera fuera diez mil veces mayor que lo que es, sí, diez mil veces mayor que la fuerza del más corpulento y robusto diablo en el infierno, no sería nada para resistirla o soportarla.

El arco de la ira de Dios está encorvado, la flecha lista en la cuerda, y la justicia dirige la flecha a tu corazón, y estira el arco, y no es otra cosa que el mero placer de Dios, y el que un Dios airado que sin ninguna promesa y obligación del todo, retiene la flecha de embriagarse con tu sangre. Asi todos los que de ustedes nunca han pasado por un gran cambio de corazón, por el gran poder del Espiritu de Dios sobre sus almas; todos los que de ustedes nunca han nacido de nuevo, ni han sido hechos nuevas criaturas, ni han sido levantados de la muerte en el pecado a un nuevo estado, ni han experimentado la luz y la vida, están en las manos de un Dios airado. Aunque hayan reformado sus vidas en muchas cosas, y hayan tenido afecciones religiosas, y hayan podido mantener cierta forma de religión con sus familiares y cercanos, y aún en la casa de Dios, no es otra cosa que Su mero placer que los preserva de ser consumidos en la destrucción eterna. No importa cuán poco convencidos estén ahora de la verdad que oyen, a su tiempo estarán plenemente convencidos de ella. Aquellos que han partido estando en las mismas circunstancias en que están ustedes, ven que asi fue con ellos; porque la destrucción vino bruscamente sobre la mayoría de ellos; cuando no la esperaban, y mientras esta- ban diciendo, ‘paz y seguridad.’Ahora ven, que esas cosas en las que dependían para la paz y la seguridad, no eran más que un aire delgado y una sombra vacia. El Dios que te sostiene sobre el abismo del infierno, mas que uno que sostenga una araña, o cualquier insecto asqueroso sobre el fuego, te aborrece, y ha sido terriblemente provocado. Su ira hacia ti se enciende como fuego; te ve como digno, pero no para otra cosa que para ser echado en el fuego; es tan puro de ojos que no puede mantenerte a su vista; eres diez mil veces más abominable a sus ojos que lo que la serpiente venenosa más odiada es a los nuestros. Le has ofendido infinitamente más que lo que un rebelde obstinado ofende a su principe; y sin embargo, no es otra cosa que su mano la que te sostiene de caer en el fuego en cualquier momento. No debe ser atribuido a nadie más el que no hayas ido al infierno la última noche; el que hayas sufrido otra vez el despertar en este mundo, después de haber cerrado los ojos para dormir. Y no hay otra razón que dar de por qué no has caído en el infierno desde que te levantaste en la mañana, que el hecho de que la mano de Dios te ha sostenido. No hay otra razón que dar de porq ué no has ido al infierno, desde que te sentaste aqui en la casa de Dios, provocando sus ojos puros por tu modo pecaminoso e impío de atender a su solemne adoración. Si, no hay otra cosa que dar como razón de por qué no caes en el infierno en este preciso momento. Oh, pecador, considera el terrible peligro en que estás. Es sobre un horno de ira, un abismo amplio y sin fondo, lleno del fuego de la ira, en el que estás soportado por la mano de Dios, cuya ira ha sido provocada e inflamada tanto contra ti, como contra muchos de los ya condenados en el infierno. Cuelgas de un hilo delgado, con las llamas de la ira divina destelleando alrededor, y listas en todo momento para chamuscarlo y quemarlo en dos; y no tienes interés ni por un instante en ningún Mediador, ni en nada en qué aferrarte para salvarte a ti mismo, ni para librarte de las llamas de la ira. Ni siquiera hay algo en ti, nada de lo que hayas hecho ni puedas hacer, para inducir a Dios a per- donarte. Por eso te pido que consideres los siguientes puntos de modo más particular:

1. Mira de quien es la ira. Es la ira de un Dios infinito. Si fuera solamente la ira de un hombre, aunque fuera la del príncipe más poderoso, sería comparativamente pequeña para ser considerada. La ira de reyes es mucho más terrible, especialmente la de monarcas absolutos, que tienen las posesiones y las vidas de sus súbditos enteramente en su poder para disponer de ellas a su mera voluntad. “Como rugido de cachorro de león es el terror del rey; el que to enfurece peca contra sí mismo” (Prov.20:2). El súbdito que se encoleriza mucho contra un príncipe arbitrario, está expuesto a sufrir los tormentos más extremos que el arte humano puede inventar o que el poder humano puede infligir. Pero las más grandes potestades terre- nales, en su mayor majestad y fuerza, cuando están vestidos de sus más grandes terrores, no son mas que gusanos débiles y despreciables de la tierra en comparación al Gran y Todopoderoso Creador y Rey del cielo y a tierra. Es en realidad poco lo que ellos pueden hacer n el momento en que ellos están más encolerizados, y cuando han ejercido el extremo de su furia. Todos los reyes de la tierra son como langostas ante Dios; son nada y menos que nada; tanto su amor como su odio son tornados en poco. La ira del gran Rey de reyes es tanto más terrible que la de ellos, como lo es su majestad. “Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y duspués nada máss pueden hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed” (Luc. 12:4,5).

2. Es a la furia de su ira a la que estás expuesto. A menudo leemos de la furia de Dios; como en Is.59:18. “Como para retribuir con ira a sus enemigos, y dar el pago a sus adversarios.” Así también Is.66:15. “Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su represión con llama de fuego.” Y en muchos otros lugares. También Ap.19:15; allí leemos de “el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.” Las palabras son en extremo terribles. Si solamente se hubiera dicho, “la ira de Dios,” los términos implicarían algo infinitamente terrible; pero es “el furor y la ira de Dios.” iLa furia de Dios! ¡el furor de Jehová! ¡Oh, cuán terrible debe ser eso! ¿Quién puede pronunciar o concebir lo que estas expresiones implican en sí mismas? Pero además, “el furor y la ira del Dios Todopoderoso.” Como si hubiera una gran manifestación de su poder omnipo- tente en lo que el furor de su ira realiza; como si la omnipotencia estuviera encolerizada y ejercida de tal manera que los hombres no pueden ejercer su fuerza en contra del furor de su ira. Oh! entonces, ¡cuál será la consecuencia! ¡Qué será de aquellos pobres qusanos que la sufrirán! ¿Quién tendrá manos fuertes para esto? ¿Qué corazón la podrá resistir? ¡A qué terrible, indecible, inconcebible profundidad de miseria está sumergida la pobre criatura que esté sujeta a esto! Considera esto, tú que estás aqui presente, y aún permaneces en un estado no regenerado. Que Dios eje- cutará el furor de su enojo, implica, que El infligirá su ira sin piedad. Cuando Dios observe la extremidad inefable de tu caso, y vea tu tormento estar tan vastamente desproporcionado a tu fuerza, y vea cómo tu pobre alma es molida, y se hunde como si estuviera en tinieblas infinitas; no tendrá compasión de ti, no contenderá las ejecuciones de su ira, y ni siquiera aligerará su mano no habrá moderación ni misericordia, no apaciguará su viento agitado; no tendrá cuidado de tu bienestar, ni será en ningún sentido cuidadoso, a menos que sufras mucho más en cualquier otra manera, que lo que sufrirías con lo que la justicia estricta requiere. Nada será retenido por el hecho de que sea demasiado fuerte de sobrellevar. “Pues también yo procederé con furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré (Ez.8:18). Ahora Dios está presto a tener piedad de ti; este es un día de misericordia; puedes gritar ahora con el aliento de obtener misericordia. Pero cuando el día de misericordia pase, tus gritos y chillidos de lamento y dolor serán en vano; estarás enteramente perdido y alejado de Dios, como para que nadie se interese en tu bienestar. Dios no tendrá otra cosa que hacer contigo que ponerte a sufrir miseria; no continuarás en existencia para otro fin que no sea ese; porque serás un vaso de ira preparado para destrucción; y no habrá otro uso para este vaso, que ser llenado a plenitud de ira. Dios estará tan lejos de tener piedad de ti cuando grites, que se dice que solamente “reirá y se burlará” (Prov.1:25,26ss).

Cuán terribles son esas palabras, las cuales proceden del gran Dios, “los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas” (Is.63:3). Es quizás imposible concebir otras palabras que expresen con más claridad la idea de despre- cio, odio, y furia de indignación. Si clamas a Dios para que tenga piedad de ti, El estará tan lejos de hacer tal cosa en tu doloroso caso, o de mostrarte ningún cuidado o favor, que, en lugar de ello, te hollará bajo sus pies. Y aunque sabrá que no podrás sobrellevar el peso de la omnipotencia sobre ti, no tendrá consideración, sino que te aplastará bajo sus pies sin misericordia; hará volar tu sangre al molerte, y salpicará sobre sus vestidos, de tal manera que manchará todas sus ropas. No sólo te odiará, sino que te tendrá bajo el desprecio más extremo; no habrá otro lugar más adecuado para ti que el estar bajo sus pies, ser pisoteado como el fango de las calles.

3. La miseria a la que estás expuesto es aquella que Dios infligrá con el fin de mostrarte lo que la ira de Jehová es. Dios ha tenido en su corazón el mostrar a los ángeles y a los hombres cuán excelente es su amor, y también cuan terrible es su ira. Algunas veces los reyes terrenales tienen en mente mostrar cuán terrible es su ira, por los castigos extremos que ejecutan en contra de aquellos que le provocan. Nabucodonosor, ese monarca poderoso y orgulloso del imperio caldeo, estuvo presto a mostrar su ira cuando se encolerizó contra Sadrac, Mesac y Abednego; y de esa manera dió orden de que el fiero horno ardiente fuera calentado siete veces más de como estaba. Sin duda, fue levantado al grado más extremo de furor que el arte humano podia levantar.

Pero el gran Dios está también presto a mostrar su ira, y magnificar su terrible majestad y omnipotencia, en los sufrimientos extremos de sus enemigos. “¿Y qué, si Dios, querien domostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción?” (Rom.9:22). Y viendo que ésta es su diseño, aquello que El ha determinado, mostrar cuán terrible es la ira, la furia y el furor de Jehová cuando no es refrenada, El lo llevará a cabo. Sucederá ante un tes- tigo algo que será espantoso. Cuando el gran Dios airado se haya levantedo y ejecutado su terrible venganza sobre el pobre pecador, y cuando el miserable esté sufriendo el peso y el poder infinito de su indignación, entonces Dios llamará al universo completo para que contemple esa terrible majestad y omnipotencia que será vista en elia. “Y los pueblos serán como cal quemada; como espinos cortados serán quemados con fuego. Oíd, los que estáis lejos, lo que he hecho; y vosotros los que estáis cerca, conoced mi poder. Los pecadores se asombraron en Sión, espanto sobrecogió a los hipóritas” (Is.33:12-14). Asi sera con aquellos de ustedes que están en un estado de no conversion, si continuán en él. El poder infinito, la majestad y lo terrible del Dios omnipotente será magnificado sobre ti, en la inefable fuerza de tus tormentos. Serás atormentado en la presencia de los san- tos ángeles, y en la del Cordero; y cuando te encuentres en ese estado de sufrimiento, los habitantes gloriosos del cielo irán y verán el terrible espectáculo, para que puedan ver lo que es la ira y el furor del Todopoderoso; y cuando lo hayan visto, caerán y adorarán es gran poder y majestad. “Y de mes en mes, y de día de reposo, en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mi, dijo Jehová. Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre” (Is.66:23-24).

4. Es una ira eterna. Sería terrible sufrir este furor y esta ira del Dios Todopoderoso por un momento; pero debes sufrirla por toda la eternidad. No habrá fin para esta aguda y horrible miseria. Cuando mires hacia delante, verás un largo para siempre, una duración infinita ante ti, la cual tragará tus pensamientos, y sor- prenderá tu alma; y estarás absolutamente desesperado de no tener liberación, de no tener fin, de no mitigar, de no tener reposo del todo. Conocerás ciertamente que deberás consumirte luchando contra esta venganza todopoderosa y ausente de misericordia durante largas edades, millones de millones de edades. Y cuando así lo hayas hecho, cuando esas tantas edades hayan pasado sobre ti de esa manera, conocerás que eso es sólo un punto de lo que queda. De manera que tu castigo será verdaderamente infinito. ¡0h, quién puede expresar cuál es el estado del alma en tales circunstancias! Todo lo que podamos decir acerca de ello solamente da una rep- resentación muy débil; es inexpresable e inconcebible, porque “¿quién conoce el poder de la ira de Dios?”

¡Cuán terrible es el estado de esos que diariamente y a cada hora están en peligro de esta gran ira y miseria infinita! Pero ese es el lúgubre caso de cada alma en esta congregación que todavia no ha nacido de nuevo, no importa cuán moralistas, estrictos, sobrios y religiosos puedan ser. ¡Oh, si tan sólo consideraras esto, ya seas joven o viejo! Hay razón para pensar, que hay muchos ahora en esta congregación oyendo este discurso, que eventualmente serán sujetos de esta miseria por toda la eternidad. No sabemos quiénes son, ni en qué asientos están, ni qué pensamientos tienen ahora. Puede que ahora están cómodos, y oigan todas estas cosas sin mucha turbación, y están ahora engafidndose a sí mis- mos de que ellos no son esas personas, prometiéndose también que escaparán. Si conociéramos de una per sona, sólo de una en esta congregación, que fuera sujeto de esta miseria, ¡qué terrible sería pensar en ello! Si supiéramos quíen es, ¡qué vista más terrible fuera el mirar a tal persona! ¡Cómo surgiría un grito de lamento amargo por él de parte del resto de la congregación! Pero ¡ay! en lugar de uno, ¡cuántos de ustedes recor- darán este discurso en el infierno! Sería un milagro si algunos de los que están ahora presentes no se encontraran en el infierno dentro de poco tiempo, o antes de que este año termine. Y no seria un milagro si algunas personas, de las que ahora están aquí sentadas en algunos asientos de esta casa de reunión, en salud, qui- etos y seguros, se encuentren allí antes de mañana en la mañana. Aquellos de ustedes que continúen en un estado natural, que piensen que serán librados del infierno más tiempo, ¡estarán allí en poco tiempo! su condenación no se tarda; vendrá velozmente, y, con toda probabilidad, muy prontamente, sobre muchaos de ust- edes. Ustedes tienen razón al admirarse de que no están ya en el infierno. Es dudoso el caso de algunos que ust- edes han visto y conocido, que nunca merecieron el infierno más que ustedes, y que una vez parecieron igualmente estar vivos como ustedes.

Su caso ha per- dido toda esperanza; ahora están gritando en extrema miseria y perfecta desesperación; pero ustedes están aquí en la tierra de los vivientes, en la casa de Dios, y tienen una oportunidad de obtener salvación. ¡Qué no darían esas pobres, condenadas y desesperanzadas almas por un día de oportunidad como el que ahora disfrutas! Y ahora tienes una oportunidad extraordinaria, un día en el que Cristo tiene ampliamente abierta la puerta de la misericordia, permanece allí llamando, y gritando con alta voz a los pobres pecadores; un día en el que muchos están uniéndose a El, y apresurándose a entrar en el reino de Dios. Muchos vienen diariamente del este, oeste, norte y sur; muchos que estuvieron últimamente en la misma condición miserable en que están ustedes, y que ahora están en un estado de alegría, con sus cora- zones llenos de amor por aquel que los amó y los lavó de sus pecados con su propia sangre, y se gozan en la esperanza de la gloria de Dios.¡Cuán terrible será ser echado a un lado en aquel día! ¡Ver a tantos festejando, mientras te estás consumiendo y pereciendo! !Ver a tantos regocijándose y cantando con gozo del corazón, mientras tienes motivo para lamentarte con pena inte- rior, y clamar a gritos con vejación del espíritu! ¿Cómo pueden descansar aun un momento en tal condición? ¿No son sus almas tan preciosas como las almas de la gente de Suffield (un pueblo de las inmediaciones) que están yendo a Cristo día tras día? No hay muchos de ustedes aqui que han vivido un largo tiempo en el mundo, y hasta este día no han nacido de nuevo? y son así extranjeros de la nación de Israel, y no han hecho otra cosa desde su existencia que atesorar ira en contra del día de la ira?

Oh, señores, su caso, en una manera especial, es peligroso en extremo. Su culpa y dureza de corazón es extremadamente grande. No ven ustedes cómo generalmente las per- sonas de su edad son pasados por alto y dejados en el notable presente y maravillosa dispensación de la mis- ericordia de Dios? Tienen necesidad de considerarse a ustedes mismos, y despertar por completo del sueño. No pueden Ilevar la carga del furor y la ira del Dios infinito. Y ustedes, hombres y mujeres jóvenes, negarán esta preciosa época que ahora disfrutan, cuando tantos otros de su edad están renunciando a todas las vanidades juveniles, y yendo a Christo? Tienen ahora una oportunidad extraordinaria; pero si la rechazan, les pasará como a esas personas que gastaron todos los días preciosos de su juventud en el pecado, y ahora han pasado a un estado de ceguera y endurecimiento. Y ustedes, hijos, que están sin convertir, no saben que van al infierno, a sobrellevar la terrible ira de ese Dios, que ahora está enojado contigo cada día y noche? Estarán ustedes con- tentos de ser hijos del diablo, cuando tantos otros niños en la tierra están convertidos, y han venido a ser los hijos santos y alegres del Rey de reyes? Que cada uno que esté sin Cristo, y colgando sobre el abismo del infierno, ya sea anciano o anciana, de mediana edad, joven o niños, oigan ahora los fuertes llamados de la palabra y la providencia de Dios. Este año aceptable del Señor, un día de tanto favor para algunos, será sin lugar a dudas un dia de notable venganza para otros. Los corazones de los hombres se endurecerían, y su culpa se incrementaría aprisa en un día como éste, si niegan salud a sus almas. Nunca hubo tanto peligro para estas personas de ser entragadas a la dureza de corazón y ceguera de mente. Dios ahora parece estar reuniendo apresuradamente a sus escogidos de todas partes de la tierra; y probablemente la mayor parte de los adultos que se salvarán, serán traídos dentro de poco tiempo, y será como el gran repartimiento del Espíritu sobre los judios en los días de los apóstoles. Los elegidos obtendrán la salvación, y el resto será cegado. Si éste fuera tu caso, maidecirás este día eternamente, y maldecirás el dia en que naciste al ver el tiempo de repartimiento del Espíritu, y desearás haber muerto e ido al infierno antes de haberlo contemplado. Ahora, indudablemente, como lo fue en los dias de Juan el Bautista, el hacha está colocada de una manera extraordinaria a la raíz de los árboles, para que todo árbol que no dé buen fruto, sea cortado, y arrojado al fuego. Por tanto, que todo aquel que esté sin Cristo, despierte ahora y huya de la ira por venir. La ira del Dios Todopoderoso se cierne ahora sobre una gran parte de esta congregación. Que cada uno huya de Sodoma: “Dense prisa y escapen por sus vidas; no miren tras sí, escapen al monte, no sea que perezcan.”

Que significa Expiacion?

En este blog solo pondre la definicion de una palabra que muchos ministros hasta el dia de hoy no comprenden. Despues de leerla, medite sobre esos textos que señalan la muerte de Cristo. En esta epoca donde la iglesia Catolica, y Ortodoxa Griega, y algunas iglesias reformadas celebran la semana santa (Easter), es imperativo que entendamos el contexto literario de esta palabra. Nuestra filosofia del ministerio, iglesia, mundo, y cultura seran afectadas. Estas definiciones las obtendre del diccionario teologico. Harrison, E. F., Bromiley, G. W., & Henry, C. F. H. (2006). Diccionario de Teología. Grand Rapids, MI: Libros Desafío. Tenemos que ser perspicaces en una epoca donde se esta omitiendo las definiciones de las palabras, sea en el lenguaje secular o cristiano. Estas palabra es Expiacion.

La expiación es el centro de gravedad de la vida y el pensamiento cristianos, porque es el centro de gravedad del NT, tal como lo demostraría inmediatamente un simple censo de los pasajes. Según la enseñanza y predicación apostólicas, el significado de Jesucristo no está en forma suprema en su persona o ministerio o enseñanza: está por sobre todo en su muerte en la cruz. Para ser exactos, este evento jamás se considera en el NT como algo separado de su persona, ministerio y enseñanza; tampoco se toma como separado de su resurrección (véase). Su muerte interpreta su enseñanza, y junto con su carácter libre de pecado y su ministerio de amor y milagros, constituye su obediencia activa de vida (usando una terminología calvinista), sin lo cual su obediencia pasiva de sufrimiento habría sido nula. No obstante, es el acontecimiento de la muerte de Cristo lo que el NT consistentemente subraya como lo más importante, y su muerte interpretada, no como si hubiera sido un martirio (que se llevó a cabo por un descarrío de la justicia), sino como la ofrenda de un sacrificio redentivo efapax (Heb. 10:1–14). Este acontecimiento, esta obra redentora, es llamada en toda la extensión de sus resultados, expiación.

¿Pero precisamente por qué fue necesaria la expiación? ¿Cuáles son exactamente sus efectos en Dios y el hombre? ¿Exactamente en qué forma es eficaz el sacrificio de la cruz para la redención humana? En cuanto a la exposición razonada de la acción salvadora de Cristo, ha habido y todavía hay un gran rango de diferencias de pensamiento. William J. Wolf dijo que hoy en día «hay una gran confusión acerca del lugar que le corresponde a la cruz» (No Cross, No Crown: A Study of the Atonement, New York, 1957, p. 17); su observación podría ser aplicada retrospectivamente. La cruz siempre ha sido central para la teología cristiana porque es básica en el NT; sin embargo, la base de su importancia cardinal ha sido discutida con fiereza. Un estudio de las teorías que han proliferado a lo largo de los siglos, mostrará que el material que la Biblia entrega ha sido forjado de tal manera que se han producido muchas formas conflictivas, olvidándose con frecuencia del molde que la Escritura misma entrega.

I. Algunas teorías que han aparecido en la historia en cuanto a la soteriología. Sobre cuál es la forma de clasificar mejor esta multitud de teorías, no es un problema pequeño. B.B. Warfield sugiere que pueden darse tres tipos, según lo que se crea que es la necesidad más fundamental del hombre: ¿consiste en liberarle de la ignorancia o la miseria o el pecado? Si es la ignorancia, entonces, esencialmente, obtenemos el concepto demostrativo de Abelardo; si es la miseria, entonces lo que domina el campo es alguna idea modificada del concepto gubernamental de Grotius: si el pecado, entonces su base está en la satisfacción (véase) de Anselmo. Warfield rechaza un cuarto tipo—esto es, la idea mística de Schleirmacher en cuanto a que Cristo implantó un germen que fermenta salvíficamente a toda la humanidad—como una curiosa desviación de la corriente principal de la teología («Modern Theories of the Atonement», Studies in Theology, New York, 1932, pp. 283–285). En su estudio, titulado Christus Victor (London, 1931), Gustaf Aulén también sugirió tres ideas dominantes. Tenemos, primero, la «dramática» o, como él la llama, la «teoría clásica», la que encuentra en la liberación del hombre de la tiranía del pecado, la ley, la muerte, la ira, y el diablo, el corazón de la muerte de Cristo. Defendida por los padres antiguos, fue Ireneo el que especial y originalmente le diera un fuerte énfasis. Esta forma de formular el tema, y que puede denominarse griega o patrística, construye la expiación como la batalla triunfal sobre el mal. Hay una segunda idea, y es el concepto «latino» u «objetivo»; aunque es mejor usar la palabra «latino» porque los padres griegos también reconocieron la naturaleza objetiva de la obra redentiva de Jesús. Expresada inicial y definitivamente por Anselmo, esta idea sostiene que la muerte de Cristo es un sacrificio expiatorio por medio del cual se satisfizo el honor de Dios y se propició su santo juicio. El tercer tipo es el concepto «subjetivo» o «moral», defendido elocuentemente por Abelardo, y que estima que el propósito principal de la cruz fue entregar una demostración conmovedora de amor perdonador, atrayendo y despertando el amor del hombre en respuesta a la amorosa entrega de sí mismo que hizo Dios. Según la opinión de Aulén, todos los demás intentos por dar forma a la expiación pueden ser resumidos en estas tres interpretaciones, con un traslapo inevitable, por supuesto. Sin embargo, nosotros preferimos el principio de clasificación temporal, el que señala a los períodos patrístico, medieval, reformado y moderno.

A. El período patrístico. Por cierto que las especulaciones defendidas por los padres griegos fueron profundas, a pesar de que las metáforas que ocuparon podrían parecer grotescas y poco afortunadas. Ireneo (c. 130–c. 200), en sus dos obras, Contra las herejías y Demostración de la predicación apostólica, enseñó que Jesucristo, como el segundo Adán, recapituló la experiencia humana, murió como un rescate (véase) con lo que arrancó de las garras del diablo a los hombres, abriendo en esta forma la posibilidad de una vida incorruptible para los pecadores mortales. Hastings Rashdall nos dice que «la teoría del rescate, propuesta por Ireneo, llegó a ser y continuó siendo durante casi mil años la teoría dominante, ortodoxa y tradicional en cuanto al tema» (The Idea of the Atonement in Christian Theology, London, 1919, p. 247). Tertuliano (c. 160–c. 220) Clemente de Alejandría (150–215) y Orígenes (c. 185–c. 254) no añadieron nada de algún valor especial a lo que ya había sido dicho por Ireneo. Orígenes afirmó que el rescate no había sido pagado a Dios, sino al diablo. Atanasio, en su gran defensa de la cristología ortodoxa, De la encarnación de la Palabra de Dios, se movió dentro del mismo esquema general, haciendo énfasis en que la cruz consiguió con su triunfo la liberación de la ignorancia y la corrupción. Gregorio de Nisa (c. 330–c. 395) introdujo algunas modificaciones novedosas, en especial la famosa idea de que la humanidad del Señor (véase) era una especie de carnada que escondía el anzuelo de su deidad, cebo por el cual el diablo fue capturado para nuestra salvación y, al final, también para su salvación. Gregorio Nacianceno (329–389) levantó una fuerte protesta contra la idea aceptada de que la muerte de Cristo fue un rescate pagado a Dios o al diablo. Agustín (354–430) discutió el tema de la expiación en su Enchiridion y en De Trinitate, incorporando en estas obras todos los énfasis tradicionales (¡hasta se aventuró en sus sermones a describir la cruz como una trampa para ratones cebada con la sangre del Salvador!), pero también hizo énfasis en el valor que tenía la muerte de Cristo como una satisfacción ofrecida a la justicia de Dios, y decisivamente influyó en el vocabulario del cristianismo occidental por su libre uso de términos como caída (véase), pecado original (véase) y justificación (véase). Cave observa que la forma en que Agustín trata la soteriología contiene elementos distintivos, ya que relaciona la obra del Señor con la iglesia, afirma también que la cruz no era la única forma de redención que se podía idear sino el modo más adaptado a la totalidad de la situación humana (una idea que Tomás tomó para sí), y fijó su atención en la realidad de la naturaleza humana de Cristo, la que le capacitó para actuar como Salvador (op. cit., pp. 121–122). Juan de Damasco (c. 675–c. 749) resumió toda esta época en su Exposición de la fe ortodoxa, en la cual dio una crónica de las antiguas interpretaciones de la muerte de Cristo como un rescate a Dios, como si hubiese sido una especie de día de pesca en el que se pescó al diablo, y como una victoria que destruyó la muerte, liberó a los pecadores cautivos, y trajo a la luz la vida y la inmortalidad. Según los padres griegos, cuyo interés principal no se encontraba en la soteriología como tal, sino en las consecuencias universales de la encarnación (véase), Cristo es Salvador no sólo porque es Vencedor y Conquistador; él es Salvador porque también es el Revelador, Benefactor, Médico, Víctima y Reconciliador.

B. Período medieval. Hay un hombre de esta época que sobresale como teólogo creativo en cuanto a la expiación, este es Anselmo de Canterbury (1033–1109), cuya obra Cur Deus Homo es un cuenta kilómetros soteriológico. Esta obra trata de establecer, mediante un raciocinio cabal, la necesidad de la muerte de Cristo. El hombre le debe a Dios una obediencia completa; cuando no la ejecuta, le roba al Creador Soberano del honor que se le debe; dado que el pecado es una afrenta infinita a la gloria divina, lo cual no puede perdonarse por el mero ejercicio de la misericordia, Dios debe vindicar su propia naturaleza santa; por tanto, debe ofrecerse una satisfacción adecuada. Pero una afrenta infinita necesita también una satisfacción infinita, y esta satisfacción debe ser ofrecida por la raza desobediente. De esta forma, la pregunta, Cur Deus Homo [¿por qué Dios-hombre?], es respondida con un constreñimiento lógico, que Anselmo consideró irresistible. Sus críticos señalaron su lógica como ilusoria, su concepto de pecado como cuantitativo, que su concepto de la relación que había entre lo divino y humano era mecánico e impersonal, que la forma en que separaba la vida y resurrección del Señor de su muerte era un malentendimiento del NT, y que su menosprecio por el amor de Dios era una parodia cristiana del evangelio. Con todo, aun los críticos de Anselmo reconocieron que su teoría es fundamental, y aun penetrantemente bíblica. Hace énfasis en la magnitud del pecado («nondum considerasti quanti ponderis sit peccatum»). Su teoría también reconoce que, una vez que el pecado ha sido cometido, se hacen obligatorios la satisfacción o el castigo. Busca, además, un raciocinio de la expiación en la misma naturaleza de Dios. La forma en que Anselmo formuló el tema vino a ser matriz tanto para la ortodoxia católica romana como para la protestante, y su teoría de satisfacción continúa, en sus puntos esenciales, encontrando firmes protagonistas dondequiera que la Escritura es aceptada como la autoritativa Palabra de Dios.

La teoría de Abelardo (1079–1142) es contraria a la de Anselmo. En su Epítome de la teología cristiana y en su Comentario a Romanos, Abelardo defendió la idea de que la pasión de nuestro Señor, al exhibir el gran amor de Dios, nos libra en esta forma del temor de la ira a fin de que le sirvamos con amor. Aunque Abelardo retiene los conceptos tradicionales, y habla de la muerte de Cristo como un sacrificio ofrecido al Padre, él lo subordina todo a la idea dominante de que la cruz, al demostrar el amor de Dios, casi automáticamente produce el amor del hombre. No importa cuán básica sea esta verdad, si la exageramos, hacemos que el amor de Dios, fuente indudable de la expiación, se vuelva un mero sentimentalismo. Al no insistir con el NT en que la muerte de Cristo cambia potencialmente la relación entre Dios y el hombre, una potencialidad hecha efectiva por medio de la fe, Abelardo terminó reduciendo el acontecimiento redentivo a un trágico martirio. Sin duda, al interpretar Abelardo la cruz como un acontecimiento que parte el corazón, la deja como algo que no es inexorablemente necesario. En el universo moral sólo es un fenómeno secundario concomitante.

El fiero oponente de Abelardo, Bernardo de Clairvaux (1090–1153), revivió la idea que la expiación era el medio para redimir al hombre del poder del Diablo. Tomás de Aquino (c. 1225–1274) añadió muy pocas cosas significativas en su Summa Theologica. Edificando sobre todos sus predecesores, confeccionó una síntesis bastante abarcadora, la que incluía el componente patrístico de liberación de la esclavitud al Diablo (excluyendo, sin embargo, las ideas problemáticas favorecidas por los griegos), el componente de Anselmo sobre la satisfacción (aunque Tomás sostuvo con Agustín que la muerte de Cristo era el modo más idóneo para la redención, pero no el modo intrínsecamente necesario), el componente de Abelardo, sobre un impacto ético (sin exagerarlo, por supuesto, hasta el punto de la falsedad), y aun añadió un componente penal, ya que Tomás sostuvo que Cristo cargó con nuestros pecados como nuestro sustituto. Los conceptos de los nominalistas medievales como Escoto (c. 1264–1308), Occam (c. 1300–c.1349), y Biel (c. 1420–1495), fueron meras ondas en el río de la teología cristiana. Ellos mantuvieron que no se podía dar ninguna justificación racional para la cruz; Dios decretó arbitrariamente la muerte de su Hijo como la base del perdón (véase). Después de algunas centurias, el obispo Butler adoptó, claro que con modificaciones, la idea gnóstica de un acceptilatio. La Escritura revela claramente que la muerte de Jesús salva; cómo es que lo hace, no se expresa (cf. Wolf, op. cit., pp. 133–134).

C. El período de la reforma. Se puede decir que la afirmación que Martín Lutero (1483–1546) es un exponente de la teoría dramática de la expiación, tiene algo de cierto. Por cierto, sus escritos catequísticos y sus comentarios (en especial el de Gálatas) dan apoyo a la interpretación de Aulén. Con todo, Lutero—el cual no era sistemático, y si paradójico y antiescolástico—tuvo la expiación como un sacrificio propiciatorio. Incesablemente habla de la cruz como aplacando la ley y la ira de Dios, dejando, en esta forma, al amor en libertad para que pudiese hacer su obra. Afirma, «Cristo es castigado en nuestro lugar» (propter nos punitur)»; y típicamente, afirma otra vez: «El hombre justo e inocente debe temblar y temer como un desdichado pecador condenado, y en su bondadoso e inocente corazón, sentir la ira y el juicio de Dios contra el pecado, gustar por nosotros la perdición y muerte eterna, y, en suma, sufrir todo lo que un pecador condenado se merece y debe sufrir eternamente» (cf. Cave, op. cit., pp. 154–155). En resumen, Lutero le da prioridad a la justicia de Dios, más que a su amor, lo cual niega la tesis de Aulén. Sin hacer clasificaciones rígidas, podemos decir que Lutero se alinea con Anselmo en lugar que con Ireneo.

La soteriología protestante comenzó a tomar su forma característica en las manos de Felipe Melanchton (1497–1560). En su Loci Communes explica que las justas demandas de la ley (véase) han sido satisfechas por la muerte de Cristo, y también fue aplacada la ira de Dios y se liberó al pecador de la culpa. No obstante, fue Juan Calvino (1509–1564) quien, con su extraordinaria lógica y lucidez, formuló definitivamente la doctrina protestante en su Institución de la Religión Cristiana. Concordando con Anselmo en cuanto a que la expiación está enraizada en la naturaleza de Dios, sostuvo que lo que debía ser satisfecho no era el honor sino la justicia de Dios. Si el hombre va a ser redimido de la maldición del pecado y de la muerte, y mucho más especialmente de la ira de su Creador, se deberá ofrecer un sacrificio. ¡El sacrificio fue ofrecido! «Cristo llevó sobre sí mismo y sufrió el castigo que pendía sobre todos los pecadores a causa del justo juicio de Dios, y por su expiación se satisfizo al Padre y se aplacó su ira» (Institución, II, 16). Al explicar la obra de Cristo, Calvino se vale de tres títulos, Profeta, Sacerdote y Rey. Jesucristo nos salva al desempeñar para nuestro beneficio las funciones que son propias de cada uno de estos oficios (véase). Como sacerdote, específicamente, él propicia a Dios por la entrega de sí mismo, y después de su ascensión, intercede perpetuamente por su pueblo. En una forma muy resumida, podemos decir que éste es el punto de vista reformado normativo, un concepto que ha sido continuamente atacado. Se acusa a Calvino de que niega el espontáneo amor de Dios, exagera el principio de justicia retributiva y encierra la gracia soberana en una camisa de fuerza legalista. Con todo, tal como ha sido persuasivamente expuesto este concepto por protestantes modernos como R.W. Dale, James Denney, Herman Bavinck, B.B. Warfield y Louis Berkhof, la teoría de la satisfacción no puede ser desechada como anacrónica. Jamás podrá desecharse esta teoría como anacrónica, a menos que la Biblia misma sea juzgada de esa manera.

Tratando de teologizar una filosofía de la ley, Hugo Grotius (1583–1645) en su De veritate religionis christianae, construyó la expiación como una necesidad administrativa que pesaba sobre Dios si él perdonara el pecado humano en su benevolencia. Como gobernador del universo moral, Dios debía ver de que el perdón del pecado no hiciese pensar al hombre que era un asunto sin importancia, una cosa que podía ser tomada con impunidad. De tal manera, Dios hizo morir a Jesucristo, no para expiar su justicia, sino para manifestarla, con lo que entregó un ejemplo penal que serviría después como un medio para disuadir del pecado. Una vez que la seguridad del orden moral estaba asegurada, Dios podría perdonar el pecado sobre la base de su propia clemencia.

D. El período moderno. En su magnum Opus, esto es, La fe cristiana según los principios de la fe evangélica, Friedrich Schleiermacher (1768–1834) afirmó que Jesús redime a los miembros de la comunidad de fe, haciendo que se levante en ellos una conciencia de Dios que es la contraparte de la que él mismo tiene. Según Albrecht Ritschl (1822–1889), cuya obra La doctrina cristiana de la justificación y la reconciliación, ejerció una gran influencia: Jesucristo sufrió la muerte en su fidelidad a su vocación única como el fundador del Reino de Dios. Al hacerlo, quitó la culpa del hombre, la que esencial y simplemente es desconfianza en el amor divino. Emil Brunner (1889–1966) en

The Mediator y Karl Barth (1886–1968) en su Doctrine of Reconciliation, tomo IV de su Church Dogmatics, atacaron el liberalismo inmanente que marchitó el valor de la expiación para hacerla descender al nivel de una influencia subjetiva. Empujando al protestantismo contemporáneo en la dirección de un cristianismo teocéntrico, restauraron el significado objetivo de la muerte en la cruz; por cierto, Brunner hasta habla de él como «el sacrificio penal expiatorio del Hijo de Dios» (The Mediator, p. 473). Mientras que la ortodoxia histórica disputa contra la neortodoxia (véase) en ciertos puntos cruciales, sin embargo se complace en que algunos de los teólogos post-liberales (cf. p. ej., W.J. Wolf, op. cit.) insistan en lo indispensable de las categorías bíblicas para un entendimiento correcto del acontecimiento central de la Biblia.

En el pasado reciente, las obras sobre la expiación se han multiplicado a tal grado que ni siquiera es posible entregar aquí una lista sencilla de títulos. T.H. Hughes ha hecho un resumen muy útil de la literatura más sobresaliente, excepto de fuentes continentales, en su The Atonement: Modern Theories of the Doctrine (Londres 1949).

II. Algunos postulados de la soteriología del Nuevo Testamento. El debate que hay entre calvinistas y arminianos sobre la extensión y aplicación de la obra salvadora del Señor está del todo justificado, pero en este contexto lo apologético debe reemplazar a lo polémico. Por tanto, subrayemos aquellos factores que son imperativos, si es que vamos a interpretar bíblicamente la expiación.

1. No podremos interpretar bíblicamente la expiación a menos que estemos preparados para examinar nuestras propias presuposiciones y retener sólo las que se ciñan al concepto apostólico. De manera que es muy alentador ver que entre los eruditos hay una intención permanente de «volver a la Biblia» al formular sus teorías sobre la expiación. (Cf. T.H. Hughes, op. cit., p. 164). Porque si la Escritura es la Palabra de Dios, una vez que su enseñanza ha sido determinada por medio de una hermenéutica apropiada, tenemos que enfrentar la disyuntiva de obedecer o desobedecer. Tal enseñanza podría parecer irracional y poco ética para el hombre que se mueve fuera de la esfera de la revelación; pero justamente a causa de eso es que se le debe desafiar a que examine la validez de sus propias presuposiciones. Por supuesto que él podría ignorar un desafío tan drástico como éste. Así, el canónigo Vernon F. Storrs en The Problem of the Cross concuerda con Hastings Rashdall en que «es imposible zafarse de la idea de sustitución o de castigo vicario en cualquier representación fiel de la doctrina de Pablo»; no obstante, Storrs agrega de inmediato, «No estamos de ninguna manera obligados a aceptar la interpretación que Pablo da de la muerte de Cristo. Desecho de mi mente toda idea de sustitución, o de un inocente que paga la pena de la culpa, porque estas ideas ofenden mi conciencia moral» Hughes, ibid., p. 61). Pero el que acepta la Escritura en fe, está obligado a aceptar la interpretación que Pablo da de la muerte de Cristo, permitiendo sumisamente que su conciencia moral y su funcionamiento mental distorsionados por el pecado sean corregidos por la norma divina. «¡Volvamos a la Biblia!» no debe ser un lema hueco, sino un principio que controle todo nuestro pensamiento acerca de la expiación, como también en todo.

2. Las relaciones personales son la esencia de la realidad, y también nos dan el sentido de la realidad. Estas relaciones personales incluyen la relación yo-tú que hay entre el Creador y la criatura junto con la relación yo-tú que se da entre las personas mismas de la trinidad. Por tanto, James Denney está indudablemente en lo correcto, cuando afirma que el cristianismo, «la forma más alta de religión», enseña «la existencia de un Dios personal y las relaciones personales entre Dios y el hombre»; además, Denney dice, «el cristianismo es algo único en su doctrina de reconciliación mediante la expiación», y «el corazón de la reconciliación está en el reajuste o restauración de una verdadera relación personal entre Dios y la criatura que ha caído en su propio acto de alienación contra él; en otras palabras, consiste en el perdón de pecados» (The Christian Doctrine of Reconciliation, New York, 1918, pp. 5–6). Si esto se retiene firmemente en la mente, la soteriología bíblica podrá ser exonerada de la acusación de ser subpersonal.

3. Mientras que Dios es amor, también es santo; su integridad propia requiere que mantenga y confirme su propio ser como autoderivado, autosuficiente y autoentregado. Y su gloria está en que su criatura adore voluntariamente la santidad de su Creador. De modo que, en último análisis, lo que explica la expiación es la naturaleza intrínseca de Dios. Así, después de citar la declaración de Mt. 16:21, «Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho», W.J. Wolf comenta, «Todas las doctrinas cristianas subsecuentes que hablan de la expiación están enraizadas en el misterio de la palabra ‘necesario’» (op. cit., p. 64). Sólo la santidad de Dios nos da la razón para la necesidad de la expiación.

4. Sin embargo, a la vez que Dios es santo, también es amor. Y en su amor quiso cargar con el sufrimiento que el pecado del hombre produjo. Consecuentemente, lejos de negar la verdad tan básica del amor de Dios, la muerte de Jesucristo la exhibe. La muerte de Jesucristo expone públicamente que «la última realidad está más allá del pecado. Es un amor que se somete a todo lo que el pecado puede hacer; sin embargo, no se niega a sí mismo sino ama al pecador a lo largo de todo el pecado. Es un amor que, en lenguaje escritural, carga con el pecado pero que recibe y regenera al pecador» (James Denney, op. cit., p. 20). De esta forma, Denney asegura que «la idea misma del amor de Dios la debemos» (ibid., p. 186) a la expiación. (Cf. Leon Morris, The Apostolic Preaching of the Cross, Grand Rapids, Michigan, 1955, p. 180).

5. El hombre es un pecador, la criatura que por un mal uso de la libertad que se le dio en amor, se separó de Dios, haciéndose culpable y sujeto a la ira. Las metáforas que los autores del NT usan para describir la obra de Jesucristo representan vivamente la difícil situación que creó el pecado. Como pecador, el hombre es un esclavo que debe ser redimido, un enemigo que debe ser reconciliado, un cadáver que debe ser resucitado, un cautivo cuyos poderosos opresores deben ser vencidos, un criminal que debe ser justificado. Tal como Wolf observa, estas metáforas no son nada menos que «abrumadoras» (op. cit., p. 82); tomadas todas juntas, nos revelan cómo entiende el NT la difícil situación humana, y del mismo modo la grandiosa obra que realizó nuestro Señor. Porque por la cruz sacó al hombre de esta situación. (Cf. este punto en Leon Morris, op. cit.; Eric Wahlstrom, The New Life in Christ, Philadelphia, 1950; Adolph Deissman, Paul, New York, 1926; Light from the Ancient East, New York, 1927).

Es el pecado del hombre que coloca a Dios en un dilema: ¿Puede ser justo consigo mismo y, con todo, justificar a su desobediente criatura (Ro. 3:26)? Wolf formula el problema en forma notable: «¿Cómo puede un Dios de santo amor aceptar a los pecadores sin destruir a la vez su santidad o volver su amor en un mero sentimentalismo que sería una inmoral indiferencia frente a lo que está malo? Ésta es la pregunta fundamental que debe enfrentar cualquier teoría sobre la expiación» (op. cit., p. 84).

6. Cuando los conceptos de santidad y pecado se colocan juntos, irrefrenablemente producirán el concepto de la ira (véase). No obstante, ha sido acaloradamente atacada la legitimidad de este concepto. Recientemente, p. ej., Anthony Tyrell Hanson trató de probar que las referencias que se hacen a la ira divina en la enseñanza de Pablo, tan sólo son equivalentes semánticos del apóstol para hablar del proceso impersonal por medio del cual operan las consecuencias del pecado humano en la historia (The Wrath of the Lamb, London, 1957). Pero difícilmente se podrá reconciliar esta idea deísta con el NT, el cual describe tanto la ira divina como la misericordia divina como una actividad personal de Dios, una actividad que se deriva de una actitud. Muy pertinente y devastador es el juicio de H. Wheeler Robinson, «Esta ira de Dios no es la operación ciega y automática de una ley abstracta—lo que siempre es una ficción, ya que ‘ley’ es un concepto, no una entidad, hasta que encuentra expresión a través de sus instrumentos. La ira de Dios es la ira de la personalidad divina» (Redemption and Revelation, Londres, 1942, p. 269).

Debemos quitar de nuestro concepto de ira toda mezcla de limitación humana, carácter vengativo pecaminoso y resentimiento poco ético. Al mismo tiempo, debemos rehusar esconderla detrás de la cortina de humo del antropopatismo. La ira no es menos antropopática que el amor. No hay una irreconciliable antítesis entre el amor y la ira. Como Wolf explica, semejante antítesis «surge de la pobreza de nuestra imaginación» (op. cit., p. 187). El amor de Dios no se asemeja al agua que fluye mecánicamente de una fuente. Es una actitud personal que está apasionadamente preocupada por una relación genuina. Cuando el amor no produce amor, se da, como lo revela aun el afecto paternal a nivel humano, una reacción de pena, enojo y alejamiento. Eliminemos la posibilidad de la ira, y el amor de Dios será diluido hasta ser una indiferencia sub-personal. Pero si, por otra parte, retenemos este concepto, la gracia (véase) de Dios tendrá significado. Emil Brunner por lo menos percibe lo que está envuelto en el amor y la ira, cuando habla de «el misterio divino del amor en medio de la realidad de la ira» (hilastērion) (op. cit., p. 520).

7. Al resolver lo que el hombre ve como un dilema, y al rescatar al hombre de su terrible situación, Dios, por la muerte de Cristo, lleva a cabo una acción que es aturdidoramente amplia y multiforme, una acción que tiene resultados cósmicos y eternos. Así, todas la metáforas bíblicas son esenciales, sea que fueran sacadas del mercado, del comercio de esclavos, de las campañas militares, de los sacrificios del templo o de la ley de los tribunales. Mas Warfield está indisputablemente en lo correcto, cuando sostiene que los escritores del NT «guardan en el centro de esta obra su eficacia como un sacrificio peculiar, que asegura el perdón de los pecados; esto es, exonerando a los beneficiarios de ‘las consecuencias penales que, de otra forma acarrea inevitablemente la maldición de la ley quebrantada’» (Atonement, op. cit., p. 262). Wolf simplemente apoya la posición de Warfield, al declarar que la metáfora principal de Pablo para referirse a la expiación «es el tribunal judicial, la que usa en una forma bastante compleja» (op. cit., p. 84). En otras palabras, el más grande exégeta del sacrificio singular de nuestro Señor, lo interpreta en términos legales. Como es de esperarse, se han lanzado vehementes objeciones en contra de la enseñanza apostólica en este respecto. No obstante, el uso de categorías legales no debe confundirse con legalismo; y el filo de esta crítica muy común es enromado una vez que uno pilla, como lo hizo Forsyth, que «la santa ley no es la creación de Dios, sino su naturaleza» (The Atonement and Modern Religious Thought: A Theological Symposium, Londres, 1903, p. 63), y una vez que hemos pillado la idea, tal como E.A. Knox lo ha hecho, la desobediencia es «antagonismo a aquel principio que es la esencia misma de la naturaleza de Dios» (The Glad Tidings of Reconciliation, Londres, 1916, p. 127n). Al tener bien empuñada la comprensión de estas cosas, podemos insistir que el concepto de justificación no tiene ningún matiz legalista.

Pero Wolf afirma que Pablo usa categorías legales, tal como la justificación, solamente para socavarlas; él usa el lenguaje del tribunal de justicia para mostrar que Dios hace lo que ningún buen juez podría pensar hacer como anular su propia ley en la gracia. Pero, ¿lo hace? Abraham preguntó mucho antes que Pablo, «El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?» (Gn. 18:25). Y en la justificación Dios hace lo justo. Dios hace lo que el supremo Juez debería hacer. Él rehúsa diferir las demandas de la ley. En vez de eso, él satisface en amor las demandas de la ley a través del sacrificio vicario de Jesucristo. De esta manera, en lugar de hacer nula su ley, Dios la establece (Ro. 3:31). Por cierto, la justificación contiene elementos paradójicos, pero no es la paradoja irracional que C.H. Dodd construye (Commentary on Romans, ed. J. Moffat, Londres, 1932, p. 52).

8. Entretejida inextricablemente con la doctrina de la expiación está el hecho de la sustitución. Aquí otra vez se han levantado objeciones. El Obispo G. Bromley Oxnam protesta así en su A Testament of Faith, «Oímos mucho acerca de la teoría sustitucionaria de la expiación. Esta teoría es algo inmoral para mí. Si Jesús lo pagó todo, o si él es el sustituto en mi lugar, o si él es el sacrificio por todos los pecados del mundo, ¿entonces, por qué discutir el asunto del perdón? Los libros se cierran. Otro pagó la deuda, sufrió la pena. Yo no debo nada. Estoy absuelto. No puedo ver el perdón como concedido en base a la acción de alguien. Es mi pecado. Yo debo expiar» (Boston, 1958, p. 144). Este autosoterismo no logra darse cuenta que, según el NT, Jesucristo en amor se identificó a sí mismo con nosotros, y que nosotros nos identificamos con él en fe.

9. Si vamos a ser fieles al material entregado por el NT, no podremos negar que la expiación de Jesucristo posee un aspecto penal. Él llegó a ser el blanco de la justicia retributiva y, entonces, sufrió nuestro castigo. No cabe duda que algunas de las formulaciones de esta verdad han sido distorsionadas falsamente. Sin duda también hay teólogos que creen que cualquier teoría como ésta implica una transferencia de culpabilidad inmoral e imposible (p. ej., T.H. Hughes, op. cit., pp. 69–70). Pero aún Barth, el cual cree que el concepto de una satisfacción que aplaque la ira de Dios es extraña a la Biblia, sin embargo se rehúsa a excluir del NT la idea de un castigo sustitutivo, una idea que según su opinión viene de Is. 53, «Si Jesucristo siguió nuestro camino como pecadores hasta el final, al que nos conduce en total oscuridad, entonces podemos decir con este pasaje del Antiguo Testamento que él sufrió el castigo nuestro» (op. cit., p. 253). De la misma forma Leonard Hodgson rehúsa abandonar el aspecto penal de la expiación, argumentando que en Jesucristo, el que castiga y el castigado son uno (The Doctrine of the Atonement, Londres, 1951, p. 142). James Denney también se aferró a este punto de vista (op. cit., p. 273). Y, si Hastings Rashdall puede ser citado en contra de sí mismo, es instructivo ver su comentario en 2 Co. 5:21: «Difícilmente esto podrá tener otro significado que el que Dios trata al Cristo sin pecado como si fuera culpable, y que impuso sobre él el castigo que merecían nuestros pecados; y que este castigo hizo posible tratar a los pecadores como si fueran realmente justos». Para ser exactos, Rashdall añade que tan sólo se pueden encontrar un manojo de pasajes como éste en las cartas paulinas, y, con todo, confiesa tristemente, «Allí están, y el argumento de San Pablo es incomprensible sin ellos» (op. cit., p. 94). Así que, con J.K. Mozley, «No necesitamos arrepentirnos de decir que Cristo llevó sobre sí el castigo penal nuestro en nuestro lugar» (The Doctrine of the Atonement, Londres, 1947, p. 216).

10. En el NT se da por sentada la objetividad de la expiación. Es una obra realizada fuera del hombre, llevada a cabo para él en un momento de la historia, y solamente después de esto, aplicada en él, una obra que tiene valor para Dios y que lo reconcilia con el hombre antes que ella reconcilie al hombre con Dios. Para decirlo de otra manera, la expiación es existente y efectivamente objetiva y potencialmente subjetiva. «Reducida a su expresión más sencilla», escribe Denney, «lo que significa una expiación objetiva es que Dios no sería lo que es para nosotros si no fuera por Cristo y su pasión … La otra alternativa sería decir que, totalmente aparte de cualquier valor que Cristo y su pasión tengan para Dios, Dios todavía sería para nosotros lo que es. Pero esto es realmente colocar del todo a Cristo fuera del cristianismo, lo cual no necesita refutación» (op. cit., p. 239). Aunque la expiación no cambió la naturaleza de Dios, con toda seguridad alteró la relación que él tiene con sus criaturas en pecado. Pero al dar énfasis al lado divino de la expiación, el NT no minimiza el lado humano en lo más mínimo. Concediendo que los autores apostólicos son de una misma opinión con Vincent Taylor en su modestia sobre «la respuesta psicológica del hombre» (Forgiveness and Reconciliation, Londres, 1946, p. 108), con todo, esa misma respuesta—la que es posible por la gracia soberana, la iluminación y el poder, y la que es una respuesta de entendimiento, fe, gratitud, obediencia y amor—se destaca muchísimo en su predicación del evangelio. El NT tampoco ignora factores como nuestra unión con el Cristo viviente, que somos capacitados por la morada del Espíritu Santo y nuestra incorporación en la iglesia de la que nuestro Señor es la Cabeza. Y todos estos factores hacen que la soteriología sea profundamente ética.

11. Una vez que hemos hecho nuestro mayor esfuerzo por investigar a fondo el significado de la cruz, todavía tendremos que confesar que ella encierra un misterio insondable. Así, la afirmación de Alan Richardson tiene un elemento de verdad: «En el Nuevo Testamento la expiación es un misterio, no un problema. Uno puede fabricar teorías, y ofrecerlas como soluciones a los problemas, pero uno no puede teorizar sobre el profundo misterio de nuestra redención. El Nuevo Testamento no lo hace; más bien ofrece vívidas metáforas (y no teorías) que, si las dejamos que operen en nuestra imaginación, harán que la verdad salvadora de nuestra redención por la ofrenda que Cristo hizo de sí mismo en favor nuestro sea una realidad para nosotros» (An Introduction to the Theology of the New Testament, Londres, 1958, pp. 222–223). Sin embargo, en esta afirmación existe un elemento de error; ya que el NT contiene una teoría en el sentido de ser una explicación racional, una interpretación a la que, sin duda, debemos entrar imaginativamente, y que no aclara todas las profundidades de su misterio; pero que, en cualquier modo, nos capacita para adorar llenos de amor y admiración, cantando:

En la vergonzosa cruz

Padeció por mí Jesús

Por la sangre que vertió

Mis pecados él expió.

Véase también Satisfacción.

Bibliografía

Se encontrará dirección experta en cuanto a la inmensa cantidad que hay de literatura sobre la expiación en las fuentes antiguas como modernas, y en las obras que hemos citado en el cuerpo de este artículo—notables son las de Cave, Warfield, Hughes, Morris y Wolf—como también en las obras de teología clásicas.

Creo; ayuda mi incredulidad!! Marcos 9:24..Que es la fe?

 

La fe ha sido un tema continuo  en los labios de muchos maestros contemporáneos. Este escrito lo estoy haciendo porque me preocupan los hermanos que con una fe simple quieren agradar a Dios, a los cuales se les reprocha por su aparente falta de fe.  Tratare de ser breve. Lo que tratare de enseñar es que la fe es un don de Dios, por el cual le podemos creer para que realice obras portentosas en su mundo. Muchas personas incluso en el mundo entienden que la fe es un regalo de Dios. Pero como el énfasis entre los evangélicos esta en el hombre, se ha propuesto en los últimos tiempos que la fe es algo que el hombre la puede producir. Se oye decir en la radio “tenga fe que su hijo será sanado” “tenga fe que recibirá trabajo” “tenga fe que su iglesia crecerá” “tenga fe que su hijo se convertirá” etc.  Incluso como tanto se ha presionado en la iglesia que la fe simplemente es algo que se crea por medio de la confesión de palabras al repetir continuamente lo mismo, entonces la fe es una creación de las palabras emitidas por los seres humanos. Pero la fe en el NT es una confianza total en Dios, sus promesas, su Pacto, y el creer  en la enseñanza apostólica.  Muchos evangelistas teniendo este falso concepto de fe  ha dañado en lugar de ayudar a mucho hermano que se han acercado a campañas evangelisticas  tratando de recibir una sanidad. Después de las campañas han salido los hermanos decepcionados que se les prometió una sanidad cuando no recibieron nada. Y los hermanos se les han acercado y les han dicho “es que te falto la fe” “no oraste lo suficiente”, “no diste la ofrenda necesaria” o cualquier otro concepto que muchos increíblemente han creído como un medio para recibir la bendición de Dios.

 

No quiero hablar de la fe que salva el alma en este escrito, sino de la fe que agarra los beneficios de Dios. En este escrito lo que mas tengo en mente es una sanidad física. Y otras cosas, pero no la salvación. En relación a la salvación me adhiero a la interpretación Agustiniana-Calvinista de la interpretación histórica de la iglesia. La mayoría de la historiografía eclesiástica se apega a esta postura desde el siglo 4, especialmente desde la era de la reforma protestante. Ya que Agustín era uno de los escritores favoritos de los reformadores.

 

Para entender el concepto de fe tenemos que comenzar como siempre con la caída del hombre. Todos sabemos la narrativa, el hombre cayo en el jardín del edén, voluntariamente le fallo a Dios obedeciéndole al diablo para ser independiente. Génesis 1-3. El hombre le creía a Dios con su libre albedrio, tenia comunión con El, pero por rebelarse vino a caer en un estado de esclavitud, su corazón fue corrompido, se contamino y vino a dudar de la benevolencia de Dios. Su alma fue ensuciada, ennegrecida, llena de tinieblas, y su confianza la comenzó a poner en sus propias habilidades, el era ahora el que podía solucionar todas las cosas. Génesis 11.  Pensó que Dios también había sido destronado en su desobediencia. La caída no afecto a Dios sino al hombre, la caída no agarro a Dios por sorpresa, aunque muchos quieran pensar así en nuestros días. En esta caída, todo el hombre cayo, toda la posteridad de Adán, sus descendientes, por ser el representativo de toda la raza humana, todo el ser humano fue culpado de esa desgracia en el edén. Romanos 5:12-18. A esto comúnmente se le llama el pecado original. Muchos piensan que esto es injusticia, cuando a nosotros se nos imputa el pecado de otro, sin embargo debemos de recordar al Profeta cuando dice “callé   delante de El, toda la tierra”. Tenemos que tener reverencia a lo que dice la Biblia, así es, por lo tanto lo aceptamos. A causa de esto el hombre fue afectado en su razonamiento, su confianza fue en  el hombre,  en sus planes, y hasta el día de hoy confía en el hombre antes que  Dios. Este es el mero pecado del hombre, sublevar al hombre por encima de Dios. De esto se trata todo el Antiguo testamento. Dios en todo el Antiguo Pacto manifiesta la inhabilidad del hombre en creerle a el, por eso señala que el hombre es como un animal irracional. Isaías 1:3-4. En Deuteronomio  28, se señalan  las bendiciones de Dios al obedecerle en todos sus preceptos, se le dice al pueblo de Israel que si son obedientes las bendiciones vendrán pero si son desobedientes todas las maldiciones del libro vendrán sobre ellos. Y en efecto las maldiciones vinieron sobre ellos a causa de sus desobediencia. Este es la síntesis del Viejo testamento. El hombre no puede obedecer a causa de su inhabilidad (es rebelde) y por eso Dios en medio del Pacto Mosaico metió la Promesa a Abraham. Es decir en el pacto Mosaico también esta el evangelio. Hay una historia central en toda la biblia, la promesa del evangelio. El Cristo de la Gloria. Génesis 3. Gálatas 3-4. Es por esto que muchos estudiosos han entendido que el AT, la historia de Israel,  es simplemente una recapitulación del pecado original, la historia del hombre caído. Ezequiel 20:25.Y por esto mismo en el contexto de Deuteronomio 28—   Deuteronomio 29:4 dice “Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.”.  Es decir, simplemente Dios les quería hacer entender a ellos y a nosotros que su salvación en todos los aspectos es un don gratuito de Dios, y que solo el puede efectuarla.  Por eso Deuteronomio. 30. Isaías 45:22. Quiero decir esto, cuando en medio de los hebreos se mencionaba “salvación” no solo se quería decir salvación espiritual, sino que la misma palabra significaba salvación espiritual como física, es decir la palabra significaba mas de lo que nosotros comprendemos por veces al pensar que solo quiere decir salvación de nuestra alma. Por eso es que cuando Jesús sanaba a una persona, la mayoría de las veces decía “tu fe te ha salvado”. Así se narra en Marcos 10:46-52 cuando sano a Bartimeo.  La palabra “pistis” del griego por la cual recibimos la palabra fe en español, es simplemente “confianza”, “seguridad”, “confidencia” “certidumbre” etc. Examinaremos ciertos textos donde Dios condena nuestra incredulidad. Miremos estos textos. Los diez espías fueron condenados por no creer que Dios les iba  a dar la tierra prometida. Ocozias murió en su enfermedad porque su confianza fue puesta en baal-zebub dios de Ecron, en vez de consultar a Jehová, el pensó que Jehová no tenia poder para sanarlo, escogió a alguien que no era Dios simplemente un ídolo.  2 reyes 1:2-3. Pero así es el hombre en su estado caído, el hombre le cree mas al diablo que a lo que dice Dios. Es mas, el diablo le cree mas a Dios que nosotros, y como dijera Whitefield, el diablo cree mas en la Biblia que muchos. Estas historias no solo son historias, son para enseñar nuestra condición antes de nuestra regeneración, y aun después muchas de las veces en nuestro estado como cristianos. Hay que ser honestos y no aparentar algo que no somos. Es por esto mismo que la iglesia sufre por las apariencias espirituales. Acaso que no fue esto lo que le aconteció a Elías cuando se metió en la cueva, dudo del poder de Dios. Cuantas veces he dudado yo querido hermano. En estos momentos estoy plantando la segunda iglesia, y muchas veces he querido salir corriendo, pero el Espíritu Santo me ha capturado, dándome fe para seguir adelante. Hechos 18:9-10. Siempre me he encontrado orándole a Dios como los discípulos “auméntame la fe”. Lucas 17:5. Pero porque voy a ir a El, implorándole que me aumente la fe, si yo la puedo producir? Me gustaría preguntarle a los súper ungidos, por que le oran a Dios que haga milagros en las campañas si ellos los pueden producir fácilmente sin orarle a Dios. La cosa es que la fe es un regalo de Dios. Nadie la puede producir,  a través de gritos, confesando, repitiendo ciertas formulas, o por imposición de manos, nadie la puede comprar, nadie la puede vender, etc. Si esto es así,  creo yo- que usted  es lector bíblico y por eso me entiende. Entonces porque hay tanta jactancia entre muchos que ha sido por su fe  que han hecho grandes proezas en Dios? Amen, hay que tener fe, confianza en Dios en sus planes que tiene para con nosotros, pero esta fe tiene que ir conforme a su propósito eterno que tiene conmigo para que se realice.  Romanos 8:28-30. Efesios 2:10. Pero esto, no debe de producir jactancia en mi, como estaba aconteciendo en la asamblea de Corinto. Por eso Pablo redacto ese majestuosos capitulo 12, donde dice que el Espíritu es el que hace todo. 1 Cor 12:6-8-“Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu”.. Todo lo que tenemos que hacer es leer la biblia despacio, es simple de entenderla. Regresando a los planes que Dios tiene  conmigo, yo no los conozco, solo el. Yo puedo tener fe que mañana voy a tener un millón de dólares, pero en verdad solo Dios sabe lo que Dios determino en la Eternidad para mi, el día de mañana. Usted puede decir, es algo ridículo lo que dice, pero yo respondo, no es la misma fantasía al decir, yo tengo fe, que mañana Dios me va a dar esto y aquello. Y la mayoría de las veces gracias  a El, no agarramos los berrinches de nuestro malvado corazón. Unos le llaman súper fe, cuando con malicia y mentiras realizan grandes proyectos supuestamente para Dios, pero yo no le llamo súper fe, yo le llamo falta de confianza en un Padre lleno de planes, Amoroso y Santo que nunca me ha llamado a mentirle a nadie, puesto que el me ha llamado a la Santidad.   Yo creo en los planes de Dios. Todo atleta debe de luchar legítimamente para que sea coronado, sino en el camino se descubre su mentira o al final sale avergonzado. 2 Timoteo 2:5. Totalmente vale la pena mejor decir “hágase tu voluntad”.

 

 

A Dios no se le puede entender como humano, el cual esta sujeto a la ley de la gravedad, Jesús ascendió y descenderá cuando desee, asimismo tampoco se le puede sujetar al tiempo y al espacio. El es el Eterno Dios. Sus planes fueron realizados en la Eternidad, pero como en los planes están involucrados seres humanos, que si están sujetos al tiempo, entonces los planes se realizan en el tiempo. En la Eternidad se planean los propósitos y se ejecutan aquí en la tierra. Por eso la Biblia dice “El (Dios) Llama las cosas que no son como si fueran”. Romanos 4:17. Dios no el hombre. Digo esto porque este es unos de esos textos usados para corromper el evangelio. Asimismo a Cristo se le llama el Cordero Inmolado desde antes de la fundación del mundo, 1Pedro 1:20, pero todos sabemos que Poncio Pilato el gobernador de Judea lo ejecuto por mandato de los judíos en el 1 siglo.  Así cumpliendo la voluntad de Dios. Hechos 2:23-24 “a éste,  (Cristo)entregado por el determinado consejo ( consejo-boule griego- Plan-Propósito- no entiendo porque muchos todavía piensan que la Valera 60 es la versión bajada del cielo, si tiene muchos errores de traducción) y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella”. Como podemos ver Dios determino propiciarse a si mismo a causa de su gran amor por la humanidad en la Eternidad, pero fue un hecho histórico, el cual no se puede negar. Jesús es el dueño de la historia humana (Panneberg) y si es el dueño de la historia humana por que yo no caigo ahí? Por que yo quiero hacer y deshacer con mi propia fe? Tanto error teológico y frases llamativas  había en la iglesia de Corinto como hoy, que muchos comprendieron que literalmente se podían trasladar montes de un lado a otro por medio de la fe, pero Pablo dice que de nada sirve si no se tiene amor. 1 Cor 13:2.Tenemos que tener amor y perspicacia para entender esto de la fe. Aquí esta mi conclusión. Cuando Dios quiere traer algo a la existencia, no lo necesita a usted ni a mi, es su mundo y el puede hacer lo que el quiere. Salmo 24:1. Hebreos 11:1 no quiere decir que yo creo algo nuevo con mi fe, sino que las promesas de Dios de una futura “Ciudad de Dios” me han sido reveladas a mi y por eso tengo fe hasta el final sabiendo que una día habitare ahí. De otra manera todo se me esconde, la ciudad como la fe. La ciudad es invisible pero existe, y por la fe, basada en lo dicho, ahí esta mi residencia. El escritor viene hablando de la fe. Hebreos 10.   Pero Dios  lo hace todo. Efesios 1:11. Algún hermano se enferma, no es el diablo necesariamente, es un plan, y propósito que Dios tiene con el hermano, sea para formar su carácter, paciencia, enseñarle su gracia, o bendecirlo mas como Job y manifestar la injusticia de sus amigos, (pecado original) o tal vez para disciplinarlo o causa de sus grandes revelaciones que ha tenido para mantenerlo humillado como San pablo, 2 Cor 12. La cosa es que no sabemos la mente de Dios. En un caso que Dios quiera sanar a una persona el mismo permitirá la enfermedad, producirá la fe en el evangelista, en el hermano o en el anciano para sanarlo por medio de la oración, pero sino lo quiere sanar no importa que pataleemos o confesemos un millón de veces, no lo hará porque simplemente El es Soberano. Esta es la mera esencia del pasaje en Juan  9. Los discípulos miraron a un hombre ciego de nacimiento, los discípulos le preguntaron a Jesús, por que el había nacido ciego, El verbo Encarnado les responde diciendo que Dios lo había mandado en esta condición para que el poder y la gloria de Dios se manifestara en El. Cuando en los evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas) se narra “ten fe” “o quiero, se sano” no se debe de personalizar la historia como que también a nosotros se aplica la historia personalmente. Este es un gran error. El mero meollo del NT es el mismo del AT, el hombre duda y no puede realizar nada sin la gracia y voluntad de Dios. Jesús salva y sana pero solo por su poder.  Pedro dudo cuando camino en el agua, los discípulos fueron reprendidos por su incredulidad, en esta historia de donde agarre el titulo de este escrito. Marcos 9:19.  Así que este hombre que clamo a Jesús, “creo, ayuda mi incredulidad” se ha visto como sabio por los predicadores que entienden el evangelio, porque enseña los dos jardines, el uno caído que produce incredulidad y el otro restaurado donde esta la simiente de la mujer por el cual le creemos al Padre. Juan 14:6. Tanto es nuestro humanismo en nuestros pulpitos que todo el énfasis se pone en el hombre. Por ejemplo he oído a hombres predicar sobre “Pedro caminando sobre el agua”, y dicen “pero hermanos, no sea como Pedro tenga fe”. Pero yo digo, el evangelio no se trata de Pedro, ni de Tomas que dudo de la resurrección, el evangelio se trata sobre el Poder salvífico de Dios en abrir el mar rojo, y caminar sobre el mar de Galilea. Las aguas en la literatura antigua representaba la fuente de todo  el mal, por eso sobre nuestra incredulidad, por ser seres caídos tiene que arar el Espíritu y dejar huellas,  si no, no hay solución a nuestra incredulidad.  Lo que es imposible para el hombre para Dios es posible. Los milagros fueron sanidades recibidas por hombres y mujeres incrédulas por naturaleza, pero creyentes por el poder de Dios, solamente por la gracia. Pero alguien dirá, ellos pusieron su fe, pero yo diría que fue primero el plan Eterno que ellos fueran recipientes de la bendición divina. En ellos hubo un empuje para ir a ver al Maestro que sanaba el cual dicen los divinos “que en su tiempo de ministerio de sanidad no existió ninguna enfermedad que no fuera expulsada de Palestina”, tal vez es una conjetura pero es una conjetura santa digna de creer. Es esto lo que dice Lucas que la mujer del flujo busco a los médicos primero, pero después ella decidió buscar al santo de Israel, pero antes le vino el deseo de ir a buscarlo, yo digo que el deseo vino de Dios. Todo lo pone Dios querido hermano, Si Dios no lo ha sanado, no se culpe que no tiene fe, que  conozco a un profeta de Israel el cual enfermo y eventualmente se murió, y todo por la santa voluntad de Dios.  2 reyes 13:14. No hay que cuestionar a Dios continuamente, que la fe se necesita en  los tiempos difíciles no en los buenos cuando todo marcha bien. Mire para el cielo, mire hacia arriba que usted esta sentado en lugares celestiales, pídale a Dios fe hasta el final, que solo EL puede hacer lo que tiene connotaciones y origen divino. Tenemos que decir Ebenezer, hemos vencido al mundo por medio de la fe, pero recordemos que primero lo venció Dios a través de Cristo en el poder del Espíritu de Santidad. No se preocupe que tenemos al “Autor y Consumador de la fe” Cristo Jesús, Hebreos 12:2, el cual es Dios sobre todas las cosas. Romanos 9:5. Amen.

 

Romanos 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Un Tercer templo en Jerusalén?

Juan 1:14- Este Logos “tabernaculizo” en medio de nosotros . Esta es la palabra fielmente traducida del original…. Habito..Skenosen.. Strong. 4637. Louw Nida- 85.75. Nida lo traduce como “tomo residencia”. Vino a residir” Puso su tabernáculo”. Por eso la traduccion de la biblia textual lo traduce de esta forma. Este texto primeramente tiene mucha importancia para refutar a los gnósticos que no creían que Cristo tenia cuerpo humano, ya que para ellos la materia era mala y se tenía que desechar. Por lo tanto este dios o semi-dios, porque había varios dioses en el mundo antiguo, toda la materia es inherentemente mala y por lo tanto hay que tratarse de liberar de ella. Por eso el cristianismo de Pablo y de los apóstoles tiene mucho que hablar sobre una resurrección del cuerpo. No transmigración de almas o reencarnación como muchos piensan en las religiones orientales, sino una futura resurrección corporal, por eso fue redactado el Credo de los apóstoles con esta implicación.  Creemos en la Encarnación de Dios, pero nunca en la reencarnación. Hebreos 9:27. Por eso los Padres de la iglesia combatieron la herejía docetista (docetismo- dokeo- Ilusión. Parecía), según ellos parecía ser que Cristo tenia cuerpo pero en verdad  no era así, ya que para los filósofos griegos  “lo ideal era aquello que era invisible y eterno, la mayoría de los judíos, ponían tanto énfasis en que un ser humano no podía convertirse en un dios que nunca consideraron que Dios se podía convertirse en humano”. Craig S. Keener. En su comentario del trasfondo cultural de la biblia. P.261.  Cerinto fue un hereje del primer siglo sostenía que Jesús solo se distinguió de los otros hombres en su sabiduría y bondad pero nunca afirmó  la divinidad de Cristo. Por lo tanto este texto es bien importante para los lectores de Juan. Aquí vemos que aún Juan afirma su Divinidad como humanidad. Esta amenaza gnóstica la podemos  ver en todos  los escritos apostólicos. Los corintios estaban influenciados por ellos. Ya que algunos querían abstenerse del casamiento. 1 Corintios 7. Los hermanos en Colosas estaban siendo perturbados por ellos hasta el punto que querían desligarse de la Cabeza y empezaron a crear jerarquías espirituales hasta el punto que algunos pensaron que Jesús simplemente pertenecía a este grupo jerárquico. Colosenses 1:15-20.  Y en el proceso quisieron negar la divinidad de Jesús y la humanidad de Cristo. Veo estos rasgos gnósticos en todos lados, en facebook, comentarios que  oigo. Unos dividen al hombre en tres partes, diciendo que somos tripartitos, basados en hebreos 4:12 y 1 Tes 5:23, sin embargo es lo opuesto que Pablo dice en Tesalonicenses, el dice que el cristiano es un ser completo. Un ser completo somos, tal vez se puede decir que somos tripartitos, aunque la mayoría sabemos que este concepto viene del pensamiento filosófico Griego, personalmente pienso que alma y espiritu se usa sinónimamente en la biblia 1 Cor 7, los eruditos saben esto,  la mayoría son dicótomos,  todos los estudiosos saben que tal vez se pueden distinguir mas no separar, y esto hasta Pearlman lo dice, “el espiritu y el alma están tan unidos como amalgamados”. Los Apóstoles combatieron esta herejía gnóstica que no permitía que Cristo haya tenido cuerpo, por eso el énfasis que Jesús resucito corporalmente. 1 Corintios 15. Estamos viviendo tiempos difíciles donde muchas ideas filosóficas están entrando en nuestras iglesias. Peter Jones ha demostrado que el imperio gnóstico está contraatacando una vez más. Marcion  el hereje del segundo siglo negaba la realidad del nacimiento de Cristo, el decía que Cristo simplemente apareció en el reinado de Tiberio. Como que haya descendido de los cielos. Por eso Machen tenía razón al combatir a los eruditos liberales diciéndoles que la concepción virginal de Cristo era esencial para preservar la ortodoxia cristiana. Hay muchos que piensan que pueden negar una doctrina esencial del cristianismo y así ser salvos, e incluso dirigen  iglesias con conceptos gnósticos y anti -bíblicos. Pero aquí en este texto también tenemos otra enseñanza esencial para nuestros días. Veo que muchos hermanos pre-tribulacionistas piensan y creen que se va a erigir un tercer templo en Jerusalén. Trataré de enseñar rápidamente  que esto no es así, según la interpretación del nuevo testamento, y aquellos eruditos que son especialistas en el tema. No importa que  Escatologo diga esto, muchos tratan de interpretar la profecía de la biblia con él periódico en la mano, este es un gran problema sensacional que recibe la atención de muchos sin embargo ya  todos los teólogos y eruditos han señalado esta tendencia del dispensaciónalismo. No importa lo que diga Walvoord, Schaffer,  o Tim Lahaye. Tim Lahaye vendió bastantes libros por su sensacionalismo en las novelas dejados atrás. Ahora el que lo está desplazando es Joel C. Rosenberg. Su libro mas reciente se llama “The Theran Initiative”, : La Iniciativa de Teran”.  Por estos libros con estos títulos llamativos muchos hermanos andan alarmados diciendo que Cristo viene pronto, y que Irán se levantará contra Israel y esto producirá la tercera Guerra Mundial. Pero antes de esto tiene que haber un tercer templo donde el anticristo se sentará para hacerse pasar por Dios. Como ya hay muchos judíos que se están preparando para edificar el tercer templo según algunos reportes, muchos piensan que debemos de agarrar la interpretación de ellos e imponerlas sobre el nuevo testamento. Es un Sionismo inapropiado que produce más alianza a Israel que a la Palabra de Dios. Personalmente amo a Israel, oro por ellos, creo que los cristianos le debemos mucho por las sagradas escrituras, sin embargo Israel no “es el reloj de Dios” como muchos dicen y piensan desde 1948 cuando Israel se estableció como Estado. La Iglesia siempre ha esperado a Cristo, siempre ha dicho que Cristo viene pronto, el cristiano es llamado a estar alerta, sin embargo no por estas señales vamos a decir que Cristo viene pronto y que se tiene que edificar un tercer templo. El nuevo testamento es claro que Cristo es el nuevo templo. Mateo 12. Trataré de enseñar que el templo en Jerusalén ya no es el medio de acercarse a Dios, ahora es el Verbo Encarnado, el Logos, Jesús de Nazaret. En los tiempos de Jesús el medio para acercarse a Dios era el templo, él era donde todos los judíos se congregaban, allí se sacrificaban animales, se invocaba a Jehová, y era un medio para arreglar las cuentas con Dios. Porque así lo estableció Dios en el viejo testamento. En este templo estaba el lugar santo, y el lugar santísimo, también estaban los atrios,  era el unico lugar donde podían llegar. Pero cuando Cristo murió el velo del templo se rasgo para que cada uno, sea gentil o judío se acerque con confianza al trono de la gracia. Hebreos 4. Ahora ya no hay nada que nos detenga, no hay sacrificios, ni sangre que tiene que ser derramada, ni se tiene que depender de un obispo o apóstol para llegar a la comunión con el Padre, no se depende de la Iglesia, no se depende de los judíos, ni necesitamos un tercer templo para cumplir la profecía bíblica, Cristo es el nuevo templo y el cristiano forma parte de El.  Hebreos 3:1. Por eso el gran énfasis del nuevo testamento que estamos “En Cristo”. El Evangelio de Juan muchos estudioso han notado que   tiene un lenguaje en cierta manera anti semítico. Carson (Pillar Comentary. P.224) dice que no es anti-semítico sin embargo no estoy de acuerdo con él. Muchos eruditos han enseñado esto, y es obvio por muchos de los comentarios de Juan.   Habla mal de los judíos tal vez para hacerlos reaccionar y que reciban su Mesías. No habla mal de ellos para degradarlos y ponerlos  a la deriva, simplemente  el  trata de hacerlos entender que el pueblo de Dios es la Iglesia y que los judíos ahora tienen que pasar por la Iglesia, tienen que ser unidos a la Iglesia por el Mesías y así serán llevados a la comunión con el Padre. Miremos estos textos. Mateo 12:6. Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Mateo 24:1-2. Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada. Por qué si el templo es tan importante Cristo habla que en el año 70 iba a ser destruido? Por qué se tiene que edificar un tercer templo? Acaso que la gloria de Dios morará una vez más en el templo? O ahora la gloria, el Espíritu Santo mora en nosotros-1 Corintios 3:16.? Se levantará una vez mas un lugar santísimo? O acaso algún pre-tribulacionista ha hallado el arca del pacto? Los judíos no deben de determinar la interpretación del nuevo testamento o del viejo testamento, Pablo como rabino hebreo estaba mal en mucha interpretación, él lo admite en sus cartas. Nunca fue la intención de Dios habitar en un templo para siempre, su intención era enseñarnos un medio de reconciliación con EL. En el antiguo testamento era el tabernáculo, ahora es el Cristo de la gloria. El es nuestra reconciliación, nuestra justificación y santificación. 1 Cor 1:30. Miremos las cartas didácticas. El nuevo testamento enseña que el nuevo templo es Cristo, y que el cristiano también es parte de ese templo en su gran unión que existe con el Cristo Santo. En el templo del antiguo testamento la gloria moraba ahora vive en el cristiano. Esa gloria es Cristo confirmada por el Espíritu rasgando el velo de nuestro corazón y poniendo sus santas influencias, su gloria y poder. Sus dones y su Sagrada Santidad. Esto no es motivo de gloriarse sino un motivo para la humillación.  1 Corintios 3:16-17. ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 1 Cor 6:19. Una vez más lo repito, esta fue la intención al erigir el templo o tabernáculo  del viejo testamento. Así lo dice el intérprete infalible llamado San Pablo el gran maestro de los gentiles. 2 Corintios 6:16. ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Aquí cita Levíticos 26:12. Ezequiel 37:27.  Cuál es el objetivo de Dios en traer a los pecadores a la Iglesia y convertirlos? La respuesta tajante es formar un nuevo templo en el Señor. Efesios 2:21-22. En quien (Cristo) todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;En quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.  El templo del Dios en 2 Tes, es evidente que se refiere a los tiempos de apostasía, en los cuales la Iglesia siempre ha vivido por últimos dos milenios, y se irá incrementando hasta la consumación de todas las cosas. Este templo significa que hay una iglesia apóstata en la cual el espíritu del anticristo se mueve y promueve enseñanzas anti -bíblicas. Pablo en este mismo párrafo dice que “ya está en acción”. Este es uno de los únicos textos que usan los pre-tribulacionistas  para confirmar que hay un tercer templo sin embargo todo el nuevo testamento enseña que el nuevo templo es Cristo.  Hebreos 9:1-12. Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle. Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas. Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Apocalipsis 21:22.  Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. Un estudioso dice “ la predicción de Jesús en la destrucción del templo Mateo 24- necesariamente implica la construcción de un nuevo templo. Nicholas Perrin. Citando a E. P. Sanders.  En su libro “Jesús The Temple”. P.104. La mayoría de eruditos están de acuerdo  que en la limpieza del templo que  Cristo realizó, significaba su destrucción cercana y la construcción de un nuevo, la piedra del ángulo, aquella que fue desechada por los constructores. Todo este lenguaje es bíblico queridos hermanos y hermanas. Lenguaje del templo, que tiene que ver con una construcción. Un erudito llamado Klinzin dice “que los esenios reclamaban ser el nuevo templo, es decir, ellos pensaban que su comunidad era el nuevo templo, no el templo apóstata en Jerusalén.” Citado en  E.P. Sanders. Paul and Palestinian Judaism. P. 303-304. Ahora conocemos por los escritores del nuevo testamento que los reclamos de los esenios, los cuales supuestamente hacían según este erudito citado por Sanders, le pertenece a la Iglesia según los intérpretes infalibles del nuevo testamento.  No estoy dejando que los esenios determinen mi interpretación solo los exegetas del nuevo testamento. La comunidad apostólica. Si usted quiere relegar a  la Iglesia a Israel, ahí usted, pero el nuevo testamento es claro en su enseñanza. Es por esta falsa enseñanza que la Iglesia se extravía de predicar el evangelio y por veces sólo habla de Israel y sus tierras. Israel y sus promesas. Cuando es evidente que las promesas dadas a Israel en la Torah,  ya se cumplieron en los tiempos de Josué. Josué 21:43-45. Estos textos son bien importantes ya que muchos piensan que Dios esta endeudado con Israel.  Martin Lutero tenía razón cuando dijo “ la Biblia es su propio Intérprete”, y no ninguna tradición, o interpretación,  que quiera imponer carga sobre los cristianos, o adhesión a una clase de escatología que puede llevar al mundo a una tercera guerra mundial como muchos eruditos han señalado, el dispensacionalismo posiblemente nos llevará por una escatología degradada  y tradicional.  Aprecio el trabajo de Randall Price ya que su estudio sobre el tercer templo es amplio, sin embargo no estoy de acuerdo con la mayoría de los puntos. Su libro “The Bible and Temple Prophecy” es excelente, lo comencé a  leer hace muchos años pero en verdad me canso por sus especulaciones que hace, como buen dispensacionalista en ese tiempo quería devorar todo los libros sobre profecía bíblica, el libro contiene mas de 600 paginas, muy buen estudio con detalles impresionantes pero especulativo lo vuelvo a repetir. Redacte este estudio algo rápido. Así que no entre en detalles y estudie todos los textos, pienso que con esto seria suficiente para determinar una comprensión mas amplia de la profecía bíblica concerniente  a un tercer templo. No puse todos los textos porque pienso que usted lee la biblia. No estudie Juan 2:19, y otros textos como Apocalipsis 2:9, y Apocalipsis 3:12. Sobre este mismo tema hable un poco en mi escrito llamado “El Tabernáculo de David”. En este blog lo puede encontrar. Así que, espero sea de bendición a su vida y lo haga reflexionar mas sobre el dispensacionalismo clásico y tal vez se vuelva un dispensacionalista progresivo el cual es una revisión de la anterior ya que se dieron cuenta que tenia muchos errores. Dios los bendiga. 2 Cor 13:14.

Evangelio Segun San Juan. Una Exposicion. Juan 1:1-13

COMENTARIOS SOBRE EL  EVANGELIO DE SAN JUAN. Capítulo 1:13En estos versículos profundos de la escritura tratare lo mejor de explicarlos para que los podamos entender con nuestra mente para ponerlos en nuestros corazones. Este evangelio es el que se le recomienda a los nuevos creyentes porque es muy diferente, este evangelio presenta a CRISTO como DIOS  Y EL HIJO DE DIOS, como la Palabra expresada de parte de DIOS. Este evangelio fue escrito por el año 85 d.c., por el testimonio de muchos padres de la iglesia al finalizar el I siglo.  En este momento tenemos un gran testimonio de este evangelio, una copia  en papiro del capítulo 18:31-33 y en el otro lado del papiro tenemos una copia del capítulo 18:37-38. Esto lo puede hallar en el internet, está en la librería de JOHN RYLANDS  en Manchester Inglaterra. EL Autor de este libro se llama Juan[1], el discípulo amado que se le llama en Juan 21:20, y por muchos comentarios de los Padres de la iglesia sobre este evangelio.  Es necesario saber que cuando el Autor de este libro se refiere al mismo, solo dice, aquel discípulo que Jesús amaba. Este mismo pertenecía al grupo más cercano de Jesús, este grupo  era, Juan, Pedro, y Jacobo.  Este autor tuvo una relación muy cercana con Jesús por eso lo pudo conocer mejor que otros.  Así pasa con el cristiano que se acerca más a Jesús, lo conoce mejor que otros.  Hay una larga tradición sobre el Apóstol Juan, que estudiaremos en un futuro.

V.1- En la traducción de Ingles este verso dice, Palabra, que es lo mismo con verbo o la palabra griega que es logos. Este verso es muy profundo.  Tambien se emplea esta palabra como Razon,  los filosofos griegos la usaban para el universo, se referian  al principio racional que rige todas las cosas.[2] Filón la uso más de mil trescientas veces.  Juan dice en este versículo que en el principio del universo, ya existía este verbo  quien es Cristo, Juan 1:14. En el principio tambien de la humanidad, no esta hablando del principio de Dios, porque EL no tiene principio, ni fin. Apo.19:11-13.   EL no fue creado como dicen los testigos de Jehová. Esta es una de las grandes enseñanzas de este evangelio.   EL es la expresión de Dios EL Padre, eso tambien quiere decir con el termino verbo de Dios, eso es lo mismo que  hacemos cuando pensamos,  el pensamiento se vuelve palabra. Cristo es el pensamiento del Padre manifestado a favor de nosotros. Cristo es la manifestación de Dios el Padre. La misma palabra que el Padre usó para hacer su Creación en este mundo  en Génesis 1,   es la misma palabra que Dios usa para darle vida al ser humano, esta palabra es Cristo.  Jesús estaba con EL Padre y EL Espiritu Santo cuando hicieron la Creación.  Cristo es la palabra viviente y la Biblia es la palabra escrita. 1 Cor 1:18 Heb 1:3/ 4:12 Colosenses 1:17. Este Cristo   es Co-eterno con el Padre tiene la misma esencia que el Padre y no se pueden dividir, lo que uno piensa, El otro también.  EL es antes que todas las cosas. Los angeles, seres humanos, y los animales son creación pero Cristo es EL  Creador, por eso rindamole culto al Creador, y no los volvamos idolatras adorando la creacion. EL verbo siempre existió desde la eternidad con el Padre y el Espiritu. Genesis1:2. EL Dios verdadero existe desde la eternidad en 3 personas y si alguien no cree en la Trinidad[3] es alguien que ha sido engañado, no importa que tan honesto sea.  La historia lo comprueba que ha habido gente honesta que ha estado equivocada.  EL Dios de la Biblia es Trinitario.  Nosotros decimos que Cristo es Dios y que EL vivió una vida perfecta  y por eso EL es el sacrificio perfecto, para que el ser humano lo pueda aceptar y ser hallado competente delante de DIOS. 2 corintios 3:4-6/  Juan 6:46-47/hebreos 4:15-16/ 1 Juan 5:20/  Romanos 9:5.  Termino con estas palabras de Orígenes: “También Cristo es llamado logos o (razon-logica) porque cuando EL viene a nuestras vidas el se lleva lo que no hace sentido y es  irracional y  nos hace seres razonables y con propósito.”   EL es nuestra razón de vivir, en el evangelio hace sentido nuestras vidas. Lo desafio que estudie entre semana el Evangelio de Juan, para que su vida espiritual haga sentido. Llegamos a la conclusion que Cristo no fue creado sino que EL es EL Creador, y que EL siempre ha existido desde la eternidad con El Espiritu Santo y El Padre.   AMEN. 1/7/2007.

V.2- “El apóstol en cierta manera repite lo que dijo ya en el v.1, para llevar al lector al verso 3”. (Carson[4]  1991, P. 118).  Otra vez El apóstol pone enfasis que Jesus estaba con Dios en el Principio,  EL estaba con su Padre desde el principio de la creacion, y El estara con EL Padre en el final de la historia también porque Dios es EL que empezo la historia de la humanidad y EL le dará su fin. Ap.1:8. Daniel 4.

V.3- EL es el Creador de todas las cosas. Él no fue creado. Aquí estaba el error de Arius en el 4 siglo. Nada existe sin la voluntad de EL. Cristo es EL que sostiene todas las cosas con el poder de su palabra. Hechos 17:28 /1 Corintios 8:6./apo.4:11/5:12-13/Rom.1:22-27. Hebreos 1:3. Lo que pasa es que el ser humano ha caido en idolatria, adorando lo creado en vez de adorar al Creador de todas las cosas. En estos dias tenemos hombres y mujeres que adoran sus propios cuerpos, y a las  personas en la television se les llama idolos, tenemos programas como American Idol, que quiere decir idolo Americano. De tal manera que tenemos seres humanos que gastan mucho dinero en cirujias plásticas para los labios, nalgas, pechos, hasta el hombre y la mujer cambia su naturaleza como Dios los creó, agarrando cirujia en sus partes privadas, gastan horas haciendo ejercicio para mirarse bien por fuera, pero por dentro estan llenos de inmundicia y de pecado. Tenemos la industria de la pornografia, donde mujeres tienen orgias entre mujeres y hombres a la misma vez, cometiendo actos vergonzosos deshonrando sus propios cuerpos y despues agarran la consequencia de sus pecados, como el sida y muchas otras enfermedades mas, que no hay cura para ellas las cuales son transmitidas sexualmente señalan los doctores. Muchas de estas personas ya no tienen la oportunidad de salvacion. “Después de decir que el logos es Dios, inicia  a demostrar su divinidad a través de sus obras”. (Citado en Köstenberger, A. J. 2004. P.29).

V-4- El apóstol aquí le dice a sus lectores que en Jesucristo estaba la vida física y espiritual. Podemos ver por medio de este evangelio que Jesucristo resucitó a los muertos y los volvio a la vida, tambien les dió vida espiritual a los muertos espirituales.  Asimismo EL te puede dar vida espiritual este dia recibiendolo como Salvador en tu vida. Ya que El hombre falló en el jardin del Edén, EL te quiere dar vida eterna, y la vida que trae paz por medio de Él. Juan 10:10. El enfasis esta en la vida Eterna.  El ser humano no tiene Luz espiritual por eso tiene tropiezos.  Juan 8:12.  Por lo mismo no tiene paz. Juan 11:25. Juan 5:24. Salmo 36:6-9. Los rabinos decían “Luz es el nombre del Mesías”. (Morris 1986: P. 230. Citando a John Lightfoot).  Juan 8:12.[5]

V-5- Donde satanás  había puesto tinieblas, Dios por medio de su Hijo puso la luz.  EL es la Luz, ese es el tema de este libro.  Tienes la Luz, o todavía andas en tinieblas, teniendo problemas en esta vida. La luz resplandece en medio de las tinieblas. Nosotros como cristianos tenemos que brillar como hijos de Dios, si verdaderamente somos hijos de Dios.  Nosotros somos hijos de la Luz no de las tinieblas. Nosotros somos la luz del mundo. Nosotros somos la sal de la tierra. Mientras tengas vida fisica tienes la opotunidad de entrar a la luz que es Cristo Jesus, o seguir en tinieblas y no saber que te espera en esta vida, y en el futuro la conciente separación eterna de la presencia de DIOS en el infierno y lago de fuego. Prevalecieron (κατέλαβεν, katelaben)— no vencieron, no superaron, apagaron o extinguieron la luz. Estos términos son sinónimos de esta palabra  prevalecieron. (Citado en Köstenberger, A. J. 2004. P.30. Keener piensa que en sabiduría[6] 7:30 el termino claramente quiere decir prevalecer, ya que algunos no están de acuerdo con esta traducción. Hendriksen, W. (1981, p.78.)  La reina Valera la traduce correctamente. Creo que la palabra prevalecer va correctamente con el resto del evangelio. 16:33. Recordemos que el evangelio fue escrito también para fortalecer a los hermanos que estaban sufriendo persecución a causa del evangelio. Esta es otra manera de decir sigan adelante que la lumbrera de Dios esta con ustedes y los llevara a la victoria en el poder del Espiritu Santo. Juan nunca dice “vosotros sois la luz del mundo” pero si dice que el que ande en El no marchara en tinieblas sino en la luminiscencia. 8:12. Juan principia su evangelio como Genesis 1:1 y todavía tiene en mente las tinieblas de la creación, pero como Dios fue bueno y grande en misericordia quito las tinieblas y puso la luz en el mundo el cual estaba lleno de tinieblas como en la creación de nuestro globo terráqueo. Por eso en este evangelio el cristiano nacido de nuevo ya es una nueva creación. 1:11-13…3:3… 2 corintios 5:17. Si no entendemos esta parte de la proclamación apostólica siempre tendremos limitaciones en el entendimiento de la salvación. Y claudicaremos en el pensamiento si la salvación es conservada por Dios, o si la perdemos por negligencia. Juan 8:31-36. Romanos 8:28-30. Fil 1:6. Hebreos 6:1-18.  7:25. 10:14.

V-6- Aquí el apóstol nos introduce a un personaje muy importante en la escritura, esta persona es Juan el Bautista.  Este personaje es aquel que se profetizó en Malaquías 4:5. Juan el Bautista era primo de Jesús, 3 meses mayor que nuestro Señor  este personaje fue lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre.  Lucas 1:39-41.

A. Notifique que fue enviado por Dios.  Asi todos nosotros hemos sido enviados a predicar la palabra de Dios, a todo el mundo. Posiblemente usted no pueda ir físicamente a predicar, pero si puede ir por medio de sus donaciones a misioneros que estan alrededor del mundo predicando la palabra de Dios. Usted también predica con actos de caridad, con su modo de vivir, su modo de actuar ante circunstancias difíciles, ayudando a los pobres, a los huérfanos y las viudas.  La vida Cristiana de eso se trata, de no pensar en el yo, sino en los demas. Hemos sido llamados a servir, porque el que quiera ser el mayor sera el menor, y el que sirva sera el mayor. Mateo 20:25-28.  Nosotros tenemos la gran responsabilidad de anunciar la Segunda Venida del Señor,   así como Juan tuvó el privilegio de anunciar la primera venida del Señor,  1 Pedro 2:9. Mateo 28:19.  El lo anunció que venia como Cordero, pero nosotros lo anunciamos que el vendra como REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.  Para experimentar un avivamiento donde Cristo se manifiesta a salvar a los pecadores nuestra predicación tiene que ser más fuerte  de lo que ha sido en los últimos tiempos. En los últimos tiempos nuestros evangelistas solo le han hechos cosquillas a la audiencia pero no les ha dicho su enfermedad y  por lo tanto la medicina no ha podido ser aplicada. Muchos se han ido al infierno por la culpa de tanto empresario y alimentador del orgullo y vanagloria personal que se están parando en nuestros pulpitos diciendo “Así ha dicho Jehová” cuando Él ha estado silencioso en su Santo Trono.  Leamos la historia de los avivamientos para ver cuál fue la clase de predicación que producía avivamientos. Y veremos que la predicación era anunciando la destrucción de Sodoma y Gomorra. Es tiempo que digamos como el profeta “visión dura me ha sido mostrada”. Estudiemos a Yiye Ávila a Josué Yrion, los hermanos Wesleys, Whitefield, Lloyd Jones, Calvino, Lutero, los profetas hebreos, Jesús y Pablo. Lo que abunda hoy son los expositores de la prosperidad y superación personal, los que usan terapia religiosa pero el mensaje carente de poder para transformar las vidas a través de la fe. 1 Cor 2:1-4. 4:20. Juan no era experto en la publicidad simplemente obedeció la voz de Dios. Querido predicador usted ha sido llamado a predicar no ha tener éxito, eso es asunto de Dios, usted oiga al puritano que dijo refiriéndose a la biblia y al trabajo del predicador “Oh predicador oye tu llamado así que ponte a trabajar”.

V-7-  Este personaje tenía un propósito. El vino con un proposito a este mundo. El vinó con el proposito de declarar las verdades Mesiánicas sobres Jesucristo.  EL vinó como el instrumento que DIOS iba a usar para anunciar que JESÚS era la Luz. El vinó como embajador rogando a la gente que se volvieran a DIOS.

A.  Asi nosotros hemos sido llamados a hablar de Jesus, a dar testimonio, de que EL ha cambiado nuestras vidas. Tenemos que empezar a hablar de JESUSCRISTO porque por medio de nosotros muchas personas van a creer en el evangelio. Juan 17:20. Note que en este ultimo texto Cristo no oro por todo el mundo, le digo esto porque después vamos a usarlo como argumento para declarar que Cristo no murió por todo el mundo.  Nosotros somos embajadores de Jesucristo. 2corintios 5:20.

V-8-  EL no se predicaba a si mismo, como EL Salvador del mundo. Muchos se predican asimismo en el día de hoy, por eso hay crisis en la predicación contemporánea. < Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús > 2 Cor 4:5. La predicación se trata de EL, no de nosotros. El predicaba que el no era la Luz, pero alumbraba como reflejando la Luz para apuntar el camino hacia el MESIAS. Ese era su trabajo que tenia que cumplir.  A. Nosotros tenemos la misma obligacion de alumbrar como hijos de DIOS.  Esa es la razon que tenemos que vivir como sabios y no como necios.Donde sea que vivamos tenemos que alumbrar en medio de las tinieblas de este mundo, tenemos que reflejar la luz de CRISTO en medio de las personas que no conocen a DIOS. Tenemos que ser diferentes. Efesios 5:1-12.  Cuando este evangelio se escribio ya habian personas que estaban adorando a JUAN el Bautista, (Köstenberger 2004)  por eso dice el escritor de este libro que Juan no era la luz, sino que el anunciaba a la luz.

V.9- EL escritor de este libro le gusta mencionar mucho la luz, porque la luz alumbra. Eso tambien lo podemos ver en las mismas epistolas que el escribio.1- 2- 3- de Juan. La luz es CRISTO. Isaias 8:20. 49:6.  A- Nadie puede decir que nunca nos han alumbrado el camino para ir al cielo. EL mismo DIOS se hizo hombre para venir a morir por nosotros. EL es la Luz,  que alumbra nuestras conciencias, o nos condena por medio de ellas. 1 Juan 3:20-21. Romanos 2:15. DIOS se ha manifestado a nosotros por medio de la conciencia, la creacion, Jesús, y su Palabra. El ser humano no puede decir que nunca le han Enseñado el camino. La creación anuncia su existencia por lo tanto nadie queda sin excusa. Salmo 19:1-4.  Romanos 1.

V.10- El mismo mundo que EL hizó, ahora se manifestaba a el como el Redentor de la humanidad, pero el mismo ser humano lo rechazó y lo rechaza aun, porque EL quiere que nosotros obedezcamos sus leyes bíblicas, para eso tambien nos fue dada la biblia para ser prosperos en todas las áreas de nuestra vida. Colosenses 2:6.  EL mismo ser humano lo sigue rechazando, y no le conoce de Corazon.  La razon de rechazar a JESUS es la misma soberbia del hombre, porque nosotros por naturaleza somos rebeldes y no nos gusta ser sumisos a nadie, pero mejor que seamos sumisos ahora a DIOS, sino lo vamos ha hacer invariablemente, pero en un futuro en el infierno por toda una eternidad. Filipenses 2. La mayoría del mundo no le conoce, han oído hablar de EL, pero una relación personal con EL no la tienen, es nuestra responsabilidad darles a conocer quien es Jesucristo. El griego es mas enfático al decir “ no lo reconoció”. Se usa el mismo termino en 1 Cor 16:18.  En otras palabras no le dio la honra (Malaquías 1:6) que se merecía ya que “El Existía[7] desde un Principio” y sostiene al mundo con la Palabra de su Poder. Hebreos 1:3.

V.11- Este verso nos enseña que Cristo vino a este mundo por el pueblo de Israel, aunque es obvio que Dios nos tenía en mente. Mateo 21:43. Cristo vino como Mesías al pueblo de Israel y ellos lo rechazaron. Mateo 15:24. Los judíos habían esperado al Mesías por mucho tiempo pero lo irónico es que lo  rechazaron cuando se manifestó el enviado de Dios. Isaias 53:2,3.  Al siervo sufriente que Isaias habia profetizado. Esto lo tenemos que mantener bien en claro porque ciertos eruditos han hallado en este evangelio un sentimiento antijudío. Y parece que si lo hay. Por ejemplo Juan siendo un Judio de judíos dice que los que reclaman ser judíos no lo son sino que son sinagoga de Satanás. Esto es importante porque hay algunos que dicen que los judíos son judíos y los gentiles son gentiles aunque ambos estén en Cristo, sin embargo el nuevo testamento no enseña  esto. Rom 9. Efesios 2:14. Esto tiene mucho que ver con el rapto secreto que la iglesia supuestamente va a experimentar, puesto que muchos dicen que en la tribulación Dios va a tratar con su pueblo Israel. Jer 30:7. Claro que no todos piensan así. El nuevo testamento es claro cuando dice que la iglesia ahora esta compuesta por judíos y gentiles y ningún pueblo tiene una ventaja por ser judio según la carne, sino lo que importa es la circuncisión  no hecha a mano sino a través del Espiritu de Dios. Rom 9:6-8. >  Pero no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel; ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que POR ISAAC SERA LLAMADA TU DESCENDENCIA. Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes>[8].  1 Pedro 2:9.

V.12. La Biblia de las Américas es excelente aquí. Dice que los que lo reciben vienen a ser hijos de Dios, no nacen hijos de Dios sino que son adoptados a la familia de Dios. Louw Nida dice que aquí el énfasis esta en aceptar y recibir un beneficio del dador, donde el dador es el que toma la iniciativa.[9]. Rom 3:11, 10:20. Sin embargo no olvidemos la dimensión universal. Juan 20:31. 1 Juan 2:1. Apo 14:6.  Esto no quiere decir que todos van a creer. Estas personas que creen les da la (exousia- griego- autoridad o derecho- ) de volverse hijos del Altísimo. Aquí vemos que el dador es Dios y el receptor es el hombre. Por creer en  Dios acerca del mensaje que Dios ha dado acerca de su Hijo, se mueve a misericordia y los mueve a la familia de Dios, ya no solo son los judíos (que creen, pues ese es el sentido del pasaje) ahora sino todo aquel que cree. Esto estaba profetizado. Isaias 56:3-5. Esto no paso porque Israel rechazo a su Mesías y entonces Dios tuvo que cambiar de planes y postergar ahora su trato con Israel. Esto esta fuera de la interpretación bíblica. Este siempre fue el plan de Dios.[10] . Deuteronomio 32:21. Oseas 1:10[11].  Esta en todo la biblia. especialmente en Rom 9. En este verso Dios es el activo trayendo la salvación al hombre que esta muerto en sus delitos y pecados. Efesios 2:1. El hombre simplemente recibe lo que Dios le puede conceder. Puesto que el hombre no puede hacer nada. Esto lo tocaremos en el verso 12. Este verso nos predica diciendo que nadie nace hijo de Dios, por naturaleza somos hijos del diablo (1 Juan 3:8-10) somos rebeldes y nos oponemos a este Dios que es bueno, es decir, este Dios misericordioso se ha encarnado y ha amado a un mundo muy malo uno que continuamente lo ha rechazado. Hablare mas de esto en Juan 3:16. Todo hijo de pastor, hijo de líder, hijo de anciano, hijo de apóstol, hijo de profeta, tiene que nacer de nuevo. No importa la posición eclesiástica tiene que ser adoptado a la familia de Dios. Rom 8:15. Efe 1:5. Y el huérfano no escoge si quiere ser adoptado, los padres adoptivos deciden si lo hacen o no. En la esfera humana los que andan buscando adoptar miran los antecedentes y miran si les conviene la adopción pero en la esfera divina los antecedentes no valen porque la adopción es por pura misericordia y gracia del Padre en Cristo. Y la obra es del Espiritu de Dios. Juan 16:8-9. Rom 10:18. Por que no creen algunos? Porque así lo quiso Dios. Juan 12:37-40. Es obvio que la fe es un don de Dios. Carson dice “el Nombre es mas que un titulo, es el carácter de la persona o la persona misma”. (Carson 1991: Pag 126). En Juan, los hijos son adoptados pero el Hijo es Monogenes. De una clase, por cuanto es Eterno. Juan 3:18. Ahora los que creen son la gente del Pacto. La didache[12] dice “Los asesinos de niños, los corruptores de la obra de Dios, que desvían al pobre, oprimen al afligido; que son los defensores del rico y los jueces inicuos del pobre; en una palabra, son hombres capaces de toda maldad. Hijos míos, alejaos de los tales”.

V-13- Deut 32:18.  Para que nadie corrompa el verso 12, Juan prosigue diciendo que estos no nacen hijos de Dios solo porque son descendientes de Abraham, no nacen por (sangres, plural así la biblia textual) o porque ellos decidieron hacerlo sino que todo esto es voluntad de Dios. “Kairós del seminario Teológico Centroamericano. No. 38. Enero a Junio. P.10.”.  Tenemos que entender que nadie es nacido de nuevo simplemente por una confesión o por pasar enfrente a recibir al Señor. No descarto la posibilidad que alguien al confesar y pasar enfrente al altar puede nacer de nuevo, solo estoy diciendo que esta no es la manera normal de Dios en regenerar a los oyentes. La manera usual de Dios es a través de la palabra de Dios predicada. Rom 10:17. El nacimiento espiritual se contrasta con el nacimiento natural. Dos personas se juntan y entran en el acto sexual, la mujer concibe y da a luz iniciando los dos la acción, sin embargo en este nacimiento espiritual es Dios quien toma la iniciativa. Mire el énfasis, “no nacieron de sangre” “ni de la voluntad de la carne” “ni de la voluntad del hombre” sino de Dios[13]. Juan 8:33. Estas personas nacen de arriba por la gracia de Dios, el hombre no hace nada, simplemente experimenta la misericordia de Dios. Juan 3:3,5.  Esto no quiere decir que no esta consciente  que ha nacido de nuevo, el cristiano sabe y reconoce que adentro de el mora el Paracleto divino. Nadie puede nacer de nuevo sino recibe el Espiritu Santo.  Romanos 8: 9, 14-16. 1 Juan 5:10. Santiago 1:18. >En el ejercicio de su voluntad, El nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que fuéramos las primicias de sus criaturas<. Mateo 3:9.  1 Pedro 1:3,23. 1 Cor 3:6. Fil 2:13. Tito 3:5. Nadie jamás se ha hecho nacer de nuevo, el hombre no puede, así como tampoco puede nacer físicamente por su propia voluntad. Isaias 45:10. La pregunta es, que acontece primero? La fe o la regeneración? La regeneración o la fe? la respuesta se halla en el verso 13, primero se nace de nuevo y después se recibe con fe al Hijo de Dios. Primero la regeneración y después la fe. Primero se experimenta el  verso 13 y después el verso 12. Nadie puede aceptarlo si piensa que no es verdad lo que se esta diciendo de Cristo. Salmo 119:118.  Mas adelante tocaremos el concepto de fe con la salvación. Miraremos si se requiere fe hasta el fin para ser salvos, ya que  según algunos hay personas que tienen fe genuina pero temporal pero no perseveran hasta el final.[14] Isaias 31:5. 1 Pedro 5:10. Hebreos 12:2[ML1] .


[1] Reconozco que hay muchos hoy que niegan la autoría de Juan en su evangelio, (el eminente Martin Hengel fue uno de ellos)  las epístolas y el apocalipsis, cinco en total.  Exceptuando Apocalipsis ninguno afirma a Juan como el autor. El estilo escritural  de todos estos documentos varia esa es la razón que muchos eruditos en nuestros tiempo niegan que Juan sea el autor. New Testament Theology. Leon Morris. P. 223.  Edition 1986. Leon Morris nos recomienda ver qué rol jugaron los amanuenses en la transmisión de los escritos. El lector puede ver “Memory and Manuscript with Tradition and Transmission in Early Christianity por Birger Gerhardsson. Este libro personalmente me lo recomendó el erudito Craig E. Evans.

[2] Logos era la expresión que usaban los griegos para describir el principio de todas las cosas. William Temple citado en New Testament Theology. Leon Morris. P-227. Juan 1:3.

[3] Le pido al lector que examine la controversia entre Atanasio y Arius en el cuarto siglo.

[4] Toda la literatura de D. A. Carson que pueda agarrar se la recomiendo, será un Hanibal en su ejército espiritual.

[5] En el primer siglo existía un grupo llamado los Esenios ellos vivían en el desierto de Judea. Juan siendo de este tiempo tuvo que conocer   este grupo. Ellos tienen un escrito llamado “la guerra de los hijos de la luz contra los hijos de las tinieblas”. Es sin duda este mismo lenguaje que usa Juan en su evangelio, las Epístolas y Apocalipsis. También se puede notar en los escritos de Pablo.

[6] Libro apócrifo del A.T… Cuando usted mire un libro que cito y no está en la biblia es porque es apócrifo y los primeros cristianos no los aceptaron como canónicos. Sin embargo en cierta manera para entender el pensamiento de los apóstoles los eruditos estudian estos libros porque en ellos se encuentra mucha información. Estos libros circulaban entre 150 A.C – 100 D.C.

[7] LBLA. La Biblia de las Américas es la mejor traducción que existe en español. Ha sido traducida palabra por palabra del texto griego Nestlé Aland. De aquí en adelante usara esta versión.

[8] Hablare mas sobre este punto en mi comentario de efesios. Lo importante que el dispensacionalismo progresivo no hace mucha distinción entro dos pueblos, así como lo hace el dispensacionalismo clásico.

[9]Louw, J. P., & Nida, E. A. (1996). Vol. 1: Greek-English lexicon of the New Testament : Based on semantic domains (electronic ed. of the 2nd edition.) (571). New York: United Bible Societies.

[10] El Apóstol Otoniel Ríos Paredes se confunde en su libro “el Reino”. P.13. José Grau ha criticado mucho este punto.

[11] Hablo mas sobre esto en mi comentario sobre el tabernáculo de David en el libro de los Hechos  cap. 16.

[12] Escrito Apócrifo. El Didache, o Enseñanza de los doce apóstoles. Algunos han asignado esta obra a los últimos años del primer siglo, pero una fecha dentro del primer cuarto del segundo siglo parecería ser una conjetura más segura. Harrison, E. F. (1980). Introducción al Nuevo Testamento (96). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.

[13] Si alguien tiene duda sobre lo que digo. Consulte a los comentaristas profesionales. Ridderbos 1997: 47; Lindars 1972: 92).  (Moloney 1998: 38)  (Schnackenburg 1990: 1.263). (Kosterberger 2004: 39.) (Carson 1991: 126). (El nuevo nacimiento no es basado en orígenes étnicos. Witherington, 1995: 56.)

[14]El gran comentarista británico argumenta este punto.  C.K.Barret. P.64. Citado en Carson.


 [ML1]Aquí estoy

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La Primacia de la Predicacion

La primacía de la Predicación. Este pequeño ensayo parte desde la perspectiva que la predicación bíblica aliviaría  todas estas razones por las cuales nuestros congregantes se están saliendo de nuestras iglesias. Pero lo primordial que quiero tocar aquí es la deficiencia en la predicación de hoy. Hoy tenemos tantos llamados “escritores cristianos“, que les ponen títulos llamativos a sus libros pero de esencia bíblica no tienen nada,  como son celebridades evangélicas entonces las gentes compran sus libros, pensando que van a ser edificados en su lectura, están escribiendo sobre falsas revelaciones y promoviendo un humanismo religioso y el ecumenismo sin reflexión doctrinal en su literatura. La verdadera predicación tiene por objetivo glorificar  al Dios bíblico, manifestar a Cristo como el único Salvador del mundo, y decirle a un mundo lleno de maldad,  que el Espíritu Santo está presto para santificarlo y lavarlo de ese corazón corrupto. Hay una gran ignorancia  en el pueblo cristiano en estos tiempos, la razón es que en los púlpitos, ya no se está predicando la palabra de Dios.  Lo que tenemos hoy es comediantes y hombres que se visten de predicadores pero por dentro no son nada, y engañan a las gentes que no han sido doctrinadas  conforme a la palabra de Dios, y el cristianismo ortodoxo. Necesitamos predicadores fieles al ministerio, fieles a DIOS, que los emplea para un trabajo muy delicado, esto toma mucho fervor y entusiasmo, temor y temblor,  individuos pensantes que sus metas sean, la conversión de las almas y la edificación del cuerpo de Cristo. Me parece que la supuestas “predicaciones” de hoy, no tienden a ser esto, si no a entretener a las gentes cómodas en sus sillas, sin tener una conversión personal a Cristo Jesús. Pero estoy seguro que siempre mi Dios Santo, tiene fieles ministros del Evangelio, los cuales no comprometen las doctrinas del Evangelio para obtener una congregación numerosa, si no antes agradan a Dios que a los hombres. Es mi oración que su objetivo sea agradar a DIOS, nunca podremos como predicadores agradar a Dios y a los hombres, se agrada a uno o al otro. Necesitamos la predicación, porque si no las ovejas han de enflaquecer y morirán sin pasto. Recordémonos que para predicar se necesita primero que todo, pasión por Dios y las almas. Ningún predicador debe de tener objetivos personales, porque si no empezará a predicar fabulas,  y escaseara de tener lo que debe contener la predicación bíblica. Ellas son, redargüir, reprender, exhortar, y doctrinar. –2 tim 4:2. Si no predicamos la palabra, podemos caer en el futuro, en un tipo de servicio sacramental, donde no se glorificará a Dios, y  caeremos en ceremonias externas de las religiones paganas, las cuales cosas tienen a la verdad cierta reputación en culto voluntario, en duro trato del cuerpo, pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne y los deseos que batallan contra el alma. La verdadera predicación exalta a la Trinidad, y promueve el auto examen de los oyentes para empujarlos a mirar hacia la Cruz del Calvario. Jorge  Whitefield dijo: “Hay que llevar al pecador al monte Sinaí para que oigan los estruendos de la ley, para después llevarlos a Gólgota.” [1]  Hoy tenemos en muchas predicaciones, filosofía y psicología mundana  siendo proclamadas desde los púlpitos para convencer a las personas que necesitan volverse a Dios. Se le está poniendo un velo al verdadero evangelio. Hay gente del mundo que son engañados para llevarlos a la Iglesia, con la excusa que sale la gente que promueve este método es,  “hay que tener astucia  para llevarlos al templo“. Finalmente se terminan quedando por qué les gusta el positivismo que les está siendo declarado, porque no se les está manifestando el costo del discipulado. La verdadera esencia del discipulado es lo que define Pablo para nosotros, en estos próximos versículos,  2 corintios 11:25-29. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;  en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno? 1 corintios 4:11-14.  Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos,  somos abofeteados, y no tenemos morada fija. Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos.    Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos. No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos   míos amados. Una de las otras razones es la competencia que existe entre los ministros para obtener mega Iglesias. Este movimiento ha caído en el pecado de la torre de Babel, porque han desamparado hasta los misioneros y se han enfocado en sí mismos. Éste movimiento se conoce en inglés como “the emergent churches” la traducción   sería “la Iglesia emergente“.  Su principal líder se llama Brian Macclaren el cual ha negado, que la Biblia condena la homosexualidad. Su lema es que hay que acomodar el Evangelio a la cultura de hoy, para ganar más personas hacia la causa de Cristo. Su razón es que hay cambios de culturas con el tiempo, y básicamente dice que cierta parte de la Escritura era relevante sólo para el pasado pero para hoy estas mismas escrituras no son importantes para nosotros. Así dándole la opción a la gente para que pueda escoger ciertas partes de las escrituras que les gusta, y rechazar los dichos duros de Jesús y de los Apóstoles. No entremos en polémica dicen ellos. Es un canon  dentro del canon.  Un líder de este movimiento dijo: “a menudo un sermón es un acto violento. Es una violencia hacia la voluntad de las personas que se tienen que sentar allí y recibirlo.” Unos de los héroes muertos que siempre resucito de mi biblioteca es Martin Lloyd-Jones,   1899-1981– él dice: “La desaprobación de las polémicas en la Iglesia cristiana es un            tema muy serio. Pero esa es la actitud del tiempo en el que vivimos. La idea predominante de hoy en muchos círculos no es preocuparse acerca de estos temas. Mientras que todos seamos cristianos, en todo caso, de alguna manera todo está bien. No discutamos acerca de la doctrina, seamos todos cristianos unidos y hablemos acerca del amor de Dios. Esa es realmente toda la base del ecumenismo”.  Judas 3.                         Desgraciadamente, esa misma actitud está entrando también en el círculo evangélico, y muchos dicen que no debemos ser demasiado precisos acerca de estas cosas… Si nosotros mantenemos ese criterio estamos criticando al apóstol Pablo, estamos diciendo que él estaba equivocado, y al mismo tiempo estamos criticando las escrituras. Las escrituras argumentan, debaten y disputan, están llenas de polémicas.”  P. 113-114. An exposition on Romans 3.20- 4.25.    Hablaba un día de éstos, con un amigo que asiste a una iglesia que tiene este estilo de pensamiento. Yo le aconsejaba que tuviera cuidado de no caer en cosas anti bíblicas.  Yo le comentaba que tenemos que seguir predicando la palabra de Dios, como ella fue dada a los apóstoles, y a los hombres posteriores a la era apostólica. Le comentaba sobre la historia de la Iglesia, los grandes avivamientos que han acontecido en el pasado, que era lo que Dios usaba para  convencerlos de pecado, le mencionaba los héroes de la fe como, Wesley, Whitefield Edwards, y Spurgeon. Tristemente la respuesta que me dio fue “no podemos vivir de la unción de otros, el método que se usó en el pasado ya no trabaja para hoy”. Preguntó: Ha cambiado el hombre? La conclusión es, que somos ignorantes de los grandes Avivamientos  en la religión cristiana en el pasado. Si leyéramos   un poco de estos héroes, nos diéramos cuenta que ellos predicaban la pura palabra de Dios, y Dios los respaldaba trayendo multitudes a Cristo por medio de la predicación de la Palabra. Necesitamos predicar con urgencia. La confianza en la Escritura y en la divina Trinidad está siendo reemplazada por cosas que no convienen a la Iglesia Cristiana. Y todos se alegran, se emocionan porque dicen que estamos en avivamiento, pero la realidad de las cosas es que estamos viviendo en una era de apostasía donde la Iglesia no está siendo baluarte de la verdad. La Iglesia es llamada a predicar, y a exponer toda mentira de Satanás. Si algo desea Satanás es poner piedra de tropiezo a la verdadera exposición de la palabra de Dios. El  diablo muy bien lo sabe, que sin la predicación, no hay conversiones genuinas, si no gente reformadas exteriormente, asistiendo a clubes cristianos, sin fundamento bíblico. El diablo está tratando de parar la Palabra de Dios. La música ha reemplazado la predicación de la Palabra. Si a algún enfermo no se le manifiesta la clase de enfermedad que tiene, no se dejará aplicar la medicina correcta de la palabra de Dios. Los televangelistas muy bien saben que si empiezan a predicar contra el pecado, no van a tener la misma audiencia que tienen, y las personas se les fueran de las congregaciones. Tenemos que ser fieles a DIOS primero, y DIOS respaldara nuestras predicaciones. En la iglesia que pastoreo han pasado muchas personas, posiblemente como cien, pero se han quedado aquellos que aman la Verdad y saben que yo no tengo intereses personales, sino que siempre busco glorificar a Cristo en toda mi Predicación. Expongo el pecado a la luz, porque siempre  es manifiesto en las Escrituras que de las tinieblas nos salvó Cristo, para vivir una vida nueva. El Cristianismo no es una manera de pensar, sino una manera de vivir. Sermones de autoestima abundan hoy. Sus  exponentes son los Luna, Castellanos, El movimiento  pseudo-apostolico, Maldonado, Osteen,  Macclaren, Warren y muchos otros más. Digo muchos, porque así dice Pablo. 2 Cor 2:17. Sus canales favoritos son Daystar, TBN, e Inspiration Network de Morris Cerrulo. Y los supuestamente cristianos están ocupados viéndolos hacer millones de dólares exponiendo sus mentiras. Lo más triste de esto es que también piensan que mirando estos programas, ya han tenido comunión con DIOS, y después ni a la iglesia quieren asistir, ni mucho menos al lugar secreto de DIOS. Estas personas que acabo de mencionar también son autores muy famosos, y hacen conferencias cada mes, así promoviendo sus enseñanzas por medio de los falsos ministros, sensuales que no tienen el Espíritu. Ellos engañan y son engañados.  Nubes sin agua. Actúan como que fueran los grandes héroes contemporáneos del cristianismo, pero cuando verdaderamente empezamos a examinar sus doctrinas, nos daremos cuenta que esto mejor arruina a la Iglesia, y no la permite avanzar. Es esto lo que atrae a muchas congregaciones, porque ellas producen números pero no convertidos. A. N. Martin dice “Yo sugiero que todas las fallas en la predicación de hoy radican básicamente en dos áreas: El hombre que predica y el mensaje que él entrega.   En las palabras del título del   libro traducido más reciente de John Piper “hay mucho profesional en el pulpito”.   Debíamos de recordar las palabras de Pablo “Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado” 1 Cor 1:23. La iglesia necesita predicar no entretener a sus oyentes. La proclamación de la palabra de Dios es la principal tarea de la iglesia.  Si esto hiciéramos creo que la mayoría de las razones descritas aquí se pudieran borrar del lenguaje cristiano. Y vale la pena decir que no se tuviera que usa ni la psicología cristiana, que muchos fomentan en día de hoy. Nunca se ha usado la “Psicología[2] cristiana” hasta que apareció Sigmund Freud el padre de la psicología moderna. Nuestro decaimiento como iglesia empezó en el siglo 19 con la iluminación pensando que Dios necesita nuestra ayuda para llevar a cabo su tarea. De tal manera el siglo XX ha sido una declinación continua en nuestra asistencia a los feligreses que necesitan una buena dosis de discipulado cristiano, como antídoto a las excusas baratas que ponen muchos profesantes en el día de hoy.

Mario López


[1] La misma mentalidad tenía Juan Wesley.

[2] Estoy consciente que hay debate dentro de cristianismo si se debe de usar la Psicología Cristiana o no. Opto por la segunda.