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Escrito Intertestamentario. Testamento de Job. 48-50. Las hijas de Job hablaban lenguas. Hemera. Casia. Amaltea.

Escrito Intertestamentario. Testamento de Job. 48-50. Las hijas de Job hablaban lenguas. Hemera. Casia. Amaltea.

 

 

 

En el debate sobre el don de lenguas han surgido muchas preguntas entre los intérpretes en los últimos años. Ya he comentado anteriormente sobre el don de lenguas, en el comentario que estado escribiendo sobre 1 Corintios 12-14. Fee y Witherington están de acuerdo que Pablo cuando dice ‘Si yo hablase lenguas humanas y angélicas’ se está refiriendo a las lenguas angélicas que se estaban hablando en Corinto. Fee dice ‘Esta oración inicial es la razón del debate entero: [1] Sigue diciendo:

 

‘Que por lo menos los corintios, y probablemente también Pablo, consideraran las lenguas como el idioma o los idiomas[2] de los ángeles, parece sumamente probable, por dos razones: (1) Existe cierta evidencia, por fuentes judías, de que se creía que los ángeles tenían su propio lenguaje (o dialectos) celestial, y que por medio del «Espíritu» uno podía hablar tales dialectos. Es así como, en el Testamento de Job 48–50, a las tres hijas de Job se les dan «cinturones carismáticos»; cuando estos cinturones se ponían en la cintura le permitían a Hemera, por ejemplo, hablar «extáticamente en un dialecto angélico, haciendo subir un himno a Dios con el estilo hímnico de los ángeles. Y al hablar ella extáticamente, permitía que ‘El Espíritu’ quedara inscrito en su vestidura.» Esa manera de ver el habla celestial podría hallarse también detrás del modo de expresarse en 1 Corintios 14:2 («por el Espíritu habla misterios»). (2) Como se ha argumentado en otros lugares, puede explicarse bastante bien la manera en que los corintios entendían la «espiritualidad», si creían que ya habían entrado en cierta expresión de la existencia angélica. Esto explicaría su rechazo de la vida sexual y de los papeles sexuales (cf. 7:1–7; 11:2–16) y también explicaría en parte su negación de una futura existencia corporal (15:12, 35). Para ellos, la evidencia de que habían «llegado» a ese tipo de estado «espiritual» sería el hecho de que hablaban «lenguas angélicas». De allí la altísima estima en que tenían ese don.[3]

 

Soy consciente que algunos dicen que simplemente esta declaración Paulina es simplemente una hipérbole, sin embargo, algunos han dicho que tenemos esta evidencia del Testamento de Job al cual posiblemente aludía Pablo y que no solo eran los corintios que pensaban que hablaban lenguas angélicas, sino también Pablo. No solo son Fee y Witherington que sostienen esta posición, los intérpretes son muchos, por lo que se dice en 1 de Corintios 14.

En esta entrada solamente quiero transcribir estos tres capítulos del Testamento de Job los cuales posiblemente nos ayuden a interpretar y dar luz sobre esta sección difícil escrita a los Corintios.

Transcribo:

 

Capítulo 48

Titulo: Efectos de los cinturones

A estas palabras se levantó una de las tres hijas, la llamada Hemera, y se ciño como le había dicho su padre. Recibió otro corazón, de modo que ya no pensaba en las cosas terrenas. Pronunció palabras solemnes en la lengua de los ángeles y entonó un himno a Dios, al igual que los himnos de los seres angélicos. Y mientras entonaba los signos, permitió el Espíritu que quedaran grabados en su vestido.

Capítulo 49. Entonces se ciño Casia, y se le cambió el corazón, de modo que no podía preocuparse de las cosas terrenales. Su boca se expresaba en el dialecto de los príncipes celestes y glorificó la obra del Alto Lugar. Si alguno desea conocer la Obra de los cielos podrá encontrarla en los Himnos de Casia.

 

Capítulo 50. Entonces se ciño también la otra hija la llamada Cuerno de Amaltea, y su boca comenzó a proferir palabras en la lengua de los seres de lo alto, puesto que también su corazón se había cambiado, apartándose de las cosas terrenales. Habló, en efecto, en la lengua de los querubines, alabando al Señor de las virtudes y narrando su gloria. El que quiera, por lo demás, captar las huellas de la gloria del Padre puede encontrarlas en las Plegarias de Cuerno de Amaltea[4].

 

Después de hablar sobre las lenguas y los diferentes debates sobre el pneuma en nuestros tiempos, James D. G. Dunn dice:

‘La impresión general y permanente, sin embargo, es de la vitalidad de la adoración de Corinto, con 14:26[5] como lo más cercano que tenemos a una descripción de la adoración cristiana de primera generación. Aquellos que deseen hacer 14:40 la norma para todo el culto deben de recordar qué clase de iglesia estaba siendo dirigida la carta’.[6]

 

Dios los bendiga!

 

[1] Fee, G. D. (1994). Primera Epístola a los Corintios (p. 714). Grand Rapids, MI: Nueva Creación.

[2] Existen algunos intérpretes que postulan el don de lenguas como ‘múltiples manifestaciones”, es decir no solo es una clase de lengua sino varias. Thiselton es uno de ellos. Note el plural también en 1 Cor 12.

[3] Fee, G. D. (1994). Primera Epístola a los Corintios (pp. 714–715). Grand Rapids, MI: Nueva Creación.

[4] Apócrifos del Antiguo Testamento. Vol 4. P.209-210.  Ediciones Cristiandad. A. Diez Macho. En la pagina 209 dice Macho ‘posiblemente una fenómeno de glosolalia’.

[5]‘¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, ti porqueene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación’. Note que el apóstol no dice ‘ustedes solo tienen que predicar doctrinalmente’. Esta es una gran falla de hoy, pensar que todo lo que se necesita es buena doctrina. Claro que eso es esencial pero no es todo.  Por todos lados se puede ver una ortodoxia muerta. Si usted está familiarizado con el Nuevo Testamento entenderá que el Espiritu también inspiró himnos. El Espiritu no solo regenera, él hace miles de cosas. Para  mí,  la nueva era profética del Espíritu inicial en el Pentecostés tiene su trasfondo en Números 11.  

[6]Dunn, J. D. G. (1999). 1 Corinthians (pp. 83–84). London; New York: T&T Clark.

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La mala reputación de los Cretenses. Tito 1:12. Un llamado a los Pastores a seguir adelante!

Con esta entrada quiero animar a todos los pastores en este sábado lindo en seguir adelante con la gracia de Dios predicando el evangelio sin retractarse,   con la gracia de Dios exaltando a  Nuestro Señor a través de su Palabra.  Querido Pastor tal vez ha tenido muchas actividades y no ha ganado mucha gente, la gente de su ciudad es indiferente. Tal vez usted es un evangelista callejero y no mira mucho esfuerzo entre los mismos cristianos y eso mismo lo desanima. Tal vez usted es un recién convertido o un evangélico de años y la llama y la pasión que usted siente por las almas nadie la siente.  Quiero animarlo  con esta entrada a que siga adelante! No se detenga! No deje apagar esa llama por la critica! No pierda esa pasión por la gloria de Dios!  No se desanime! Siga adelante! Recuérdese que ninguna obra que se hace para el Señor es en vano. 1 Corintios 15:58. Si usted está plantando una iglesia y todo está resultando ser muy  difícil no se preocupe que Tito estuvo en su misma situación. La Palabra nos quiere animar este día a seguir adelante no importando los juicios de Dios endureciendo los corazones de los pecadores en su ciudad.  Le recuerdo que después del juicio, Dios en  su palabra ofrece el evangelio prometiéndo salvación. En las palabras de Jim Hamilton Profesor del Southern Baptist Theological Seminary hay un método en la Biblia.  Dios amenaza con juicio pero también ofrece en medio de su condenación, salvación.  “Salvation thorough Judgment”. “Salvación a través del juicio”. Si la gente en su  ciudad está dura yo le quiero recordar que en realidad están muertos. Efesios 2:1. A  Pablo lo quiso desanimar su falta de fruto por mucho tiempo en su segundo viaje misionero en Corinto, pero Dios se le apareció y  le dijo en una visión ‘No temas, sino habla; y no calles. Porque yo estoy contigo y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad’. Hechos 18:9-9.  

Nadie había respondido por mucho tiempo, pero Dios estaba preparando el campo con la semilla que tiraba Pablo. Por veces quisiéramos salir corriendo de nuestra plantación no hay nadie que quiera hacer la obra de Dios, pensamos que no tenemos la aprobación de Dios, sin embargo recordemos a Noe, en 120 años solo tuvo 8 convertidos. William carey tuvo 1 convertido en 7 años y eso después de la muerte de sus esposa e hijo en la India. El gran héroe  David Brainerd estuvo ministrando a pocos indios en las colonias americanas. No se detenga, siga sembrando, siga rogando, siga llorando, siga cooperando, siga limpiándose para que sea útil y preparado para toda buen obra. 2 Timoteo 2:21.   El grano tiene que caer y morir, tenemos que menguar, tenemos que perseverar, tenemos que seguir gastándonos, tenemos que seguir con el fuego y los conocimientos que Dios nos ha dado para Su gloria y la bendición de la familia de Abraham. Hermano Pastor, dos cosas inmutables existen por las cuales yo le garantizo la bendición de Dios sobre su trabajo. La promesa y juramento de Dios a Abraham. Hebreos 6:10-18. En su ciudad hay algunos que van a responder en fe, Dios ya los conoce, aunque ellos no lo saben. Son hijos de la promesa. Romanos 9. Galatas 4:1.  ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Juan 4:35. 

 

Yo se que por veces pensamos que los personajes de la Biblia no enfrentaron los mismos desafíos que nosotros enfrentamos ante una generación perversa y maligna. Una degeneración increíble donde los pecadores se ponen peor cada día. La gente de antes era igual y por eso el mismo mensaje que sujeto a las bestias de Efeso, Corinto, Creta, Tesalonica, y otros lugares del Mar Mediterraneo es el mismo de hoy que puede darnos la victoria. No es necesario cambiar el mensaje! Tal vez su amigo ministro cambio el mensaje y se lleno su iglesia, usted no tiene que hacer lo mismo.  Usted es un hombre llamado por Dios y no por el hombre.  Hebreos 5:4. Usted tiene un mensaje y lo tiene que entregar asi como se lo dieron sin reducirlo a un humanismo o   vanidades ilusorias. Usted ha sido llamado a agradar a Dios y no a los hombres. Confiemos en las promesas de la Palabra! Esta es la herencia de los ministros, la fe!  Los hijos de Dios nos movemos por fe mirando al crucificado y resucitado! Hebreos 12:2.  Sabiendo que las fuerzas del diablo y del infierno no van a prevalecer contra la iglesia! Predique. Predique. Predique. No pare! Siga predicando! Predique hasta que se muera! Predique y no calle porque es menester proclamar el evangelio desde las azoteas!  

 Le dejo con esta nota sobre el carácter de los cretenses donde Tito estuvo ministrando, sirviéndole a Dios. Pablo le anima a que siga adelante y le dice que no le tenga miedo a aquellos que incluso estaban asistiendo a su iglesia.

William Barclay dice:

 

 

UNA MALA REPUTACIÓN

Tito 1:12

Uno de ellos, profeta de su pueblo, ha dicho:

«Los cretenses son unos embusteros,

salvajes y malas bestias,

vagos triperos!».

Si ellos lo dicen …

Los cretenses tenían asegurado el premio limón entre todos los pueblos. El mundo antiguo hablaba de las tres C’s como lo peor de lo peor: Cretenses, Cilicios y Capadocios. Los cretenses eran famosos por borrachos, insolentes, infiables, embusteros y glotones.

Su avaricia era proverbial. Polibio decía: «Los cretenses, a causa de su avaricia innata, viven en perpetuo estado de peleas privadas y contiendas públicas y conflictos civiles… y no sería fácil encontrar en ninguna otra parte personajes más tramposos y falsos que los de Creta». Y escribía de ellos: «Aprecian tanto el dinero que su posesión se considera, no solo necesaria, sino altamente acreditada; y de hecho la avaricia y la codicia son tan naturales del suelo de Creta que son el único pueblo del mundo entre los que es sin tacha cualquier forma de hacer dinero».

Polibio habla de un cierto convenio que hizo el traidor Bolis con el gobernador Cambylus «con toda la sutileza de un cretense». «Eso llegó a ser tema de discusión entre ellos en un espíritu verdaderamente cretense. Nunca tuvieron en consideración el salvar a una persona en peligro, ni sus obligaciones de honor para con los que les habían confiado la empresa, sino limitaban la discusión enteramente a cuestiones de su propia seguridad y ventaja. Como eran los dos cretenses no tardaron en llegar a un acuerdo unánime.»

Tan notorios eran los cretenses que los griegos inventaron el verbo krêtizein, cretizar, que quería decir mentir y engañar; y tenían un refrán: Krêtizein pros krêta, «cretizar contra un cretense», que quería decir oponer mentiras con mentiras, como el diamante se corta con el diamante.

La cita que hace Pablo está tomada de un poeta griego llamado Epiménides, que vivió hacia el año 600 a.C. y era uno de los Siete Sabios de Grecia. La primera frase, «Los cretenses son mentirosos crónicos», la había hecho famosa un poeta posterior e igualmente famoso llamado Calímaco. Había un monumento en Creta que se llamaba La tumba de Zeus. Se suponía que el más grande de los dioses sería inmortal, y Calímaco citaba esto como el ejemplo perfecto de las mentiras cretenses. En su Himno a Zeus escribió:

Los cretenses son embusteros crónicos,

porque edificaron una tumba, oh Rey,

y la llamaron tuya; pero tú no mueres,

sino que vives para siempre.

Los cretenses eran famosos mentirosos y tramposos y glotones y traidores, pero aquí está lo maravilloso. Sabiendo aquello, y hasta habiéndolo comprobado, Pablo no le dice a Timoteo: «Abandónalos a su suerte. No tienen remedio, como todo el mundo sabe». Dice: «Son malos, y todo el mundo lo sabe. Ve a convertirlos». Pocos pasajes muestran más a las claras el optimismo divino del evangelista cristiano, que se niega a considerar a ninguna persona un caso desesperado. Cuanto mayor es el mal, mayor es el desafío. El cristiano está convencido de que no hay pecado demasiado grande para que lo conquiste la gracia de Jesucristo.

Barclay, W. (2006). Comentario Al Nuevo Testamento. Viladecavalls (Barcelona), España: Editorial CLIE. 

Animo en el Nombre de Jesüs!

“Mi trabajo por los últimos diez años ha sido domar leones”. Charles Spurgeon

 Tito 3:8. Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

 

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Experiencias sobrenaturales de los Puritanos. Eran ellos mentirosos?

Cotton Mather includes the following reflections:

But then [in addition to the general faith of believers], there is a Particular Faith, which is not so much the Duty, as the Comfort of them that have it; and which is Granted, but here and there, but now and then, unto those whom a Sovereign GOD shall Please to Favour with it. The Devout Believer cannot cause himself to Believe What and When he will; but under the Energy of some Superiour Cause … there is a Strong Impression made upon his mind, which Dissolves him in a Flood of Tears, and Assures him, Thou shalt have the Petition which thou Desirest of thy GOD. The Impression is born in upon his mind, with as clear a Light, and as full a Force, as if it were from Heaven Angelically, and even Articulately declared unto him; The Lord has given thee, thy Petition which thou hast asked of Him….

But you may have some Illustration of it in what our Martyrology has related concerning that Blessed Martyr, Mr. Holland. “After Sentence was Read against him, he said,—And now I tell you, that GOD hath heard the Prayer of His Servants, which hath been Poured forth with Tears, for His Afflicted Saints, which you daily Persecute. This I dare be bold in GOD to Speak; and I am by His Spirit moved to say it: That GOD will shorten your Hand of Cruelty: For after this Day in this place, there shall be no more put unto the Trial of Fire and Faggot.”Which accordingly came to pass; He was the last that was Burnt in Smithfield. You may see it a little further Illustrated in the Strange Afflations, which have Enabled and Impelled many Confessors of CHRIST in the Renoumed [renowned] Church of Scotland, sometimes to break forth into Passages that might be Expected from none but such as have Illapses of the Prophetic Spirit upon them.35

… about the Time, when the Impression [an instance of particular faith in Increase Mather] was in its Liveliest Operation (October 1694) there was among some in his Neighbourhood, a strange Descent of Shining Spirits, that had upon them great marks of their being such Angelsas they Declared themselves to be. (What they were, GOD knows!) And from these there was that Message (and, no more!) directed unto him; He is much Exercised in his Mind about his going for England; but he need not and should not be so; For GOD will bring to pass That which will be most for His Glory and Service; And the Angels of GOD will attend him, wheresoever His Providence may dispose of him.36

In the Year, 1676, he had a strange Impressision [sic] on his mind, that caused him, on Nov. 19, to Preach a Sermon on those Words,

Zeph. III. 7 … and Conclude the Sermon, with a Strange Praediction, That a Fire was a coming, which would make a Deplorable Desolation…. On the next Lords-Day, he Preached … that when the Lord JESUS is about to bring any heavy Judgment upon His People, He is wont to stir up the Heart of some Servant of His, to give Warning of it; which Warning should be Remembred, that so People may be ready to entertain what must come upon them…. The very Night following, a Desolating Fire broke forth in his Neighbourhood.37

He [Increase Mather] did no less than three Times as the Year, 1678, was coming on, very Publickly Declare, That he was verily Perswaded, a very Mortal Disease would shortly break in upon the place; and the Slain of the Lord would be many. Some of his Friends were troubled at him, for it. But when the Year 1678. was come on, we saw the Mortal Disease. The Small-Pox broke in, …. The famous Dr. Henry More, who is not Ordinarily numbred among Fanaticks, has a Passage that may a little Solve some of these Appearances.

“Though theSpirit of Prophecy in some sense be ceased, yet GOD hath not hereby Precluded His own Power, nor yet that of His Ministring Spirits from Visiting and Assisting of His Servants as He Pleaseth. And there are some Pious Persons to whom it must not be Denied, that very Unusual Things of one sort or another, have sometimes happened.“38

On the SIXTH Day of FEBRUARY … “… I [Increase Mather] was very much Moved and Melted before the Lord, so that for some time, I was not able to speak a Word. But then, I could not but say, GOD will deliver New-England! GOD will deliver New-England! … So I rose from my knees, with much Comfort and Assurance, that GOD had heard me. These things, I hope, were from the Spirit of GOD….” … And on the Fourteenth of April following, there arrived Tidings [from England], that on THAT VERY DAY [viz. Feb. 6], there fell out [in England] THAT, which happily diverted and entirely defeated, the coming of Kirk with his Commission for the Government of New-England, …39

Mr. Mather went on with his Preparations for his Voyage; and had his Mind more and more Irradiated with a Strong Perswasion, That GOD would give him to find Things in England, in such a State, as that he should have an Opportunity to do Special Service for His Peoplehere. Yea, he went so far in it, as to Write these Marvellous Words upon it;—I know, it will be so; For Thou, O Lord GOD, hast told me, that it will be so!. And the Truth is, If he had not had some such Faith as this, to have Inspired him with an uncommon Courage, a Person of his Prudence would never have Exposed himself, as he did on a Thousand Accounts in his present Undertaking.40

citado en un articulo de Vern Poythress y Frame. Reformados de reformados. Existen ams pero no tengo el tiempo. Bendiciones. “Yo Creo en el Espiritu Santo’.

mezzotint portrait of Cotton Mather (Feb. 12, ...

mezzotint portrait of Cotton Mather (Feb. 12, 1663 – Feb. 13, 1728), American Puritan clergyman. (Photo credit: Wikipedia)

http://www.frame-poythress.org/modern-spiritual-gifts-as-analogous-to-apostolic-gifts-affirming-extraordinary-works-of-the-spirit-within-cessationist-theology/

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Agustin de Hipona, un gigante de la fe. Habla sobre la predestinacion, y su antiguo error que habia sostenido.

San Agustín:

DE LA PREDESTINACIÓN DE LOS SANTOS

 

INDICE

 

CAPÍTULO 1: RESPONDE AGUSTÍN A LAS CARTAS DE PRÓSPERO E HILARIO

CAPÍTULO II: EL PRINCIPIO DE LA FE ES TAMBIÉN UN DON DE DIOS

CAPÍTULO III: CONFIESA AGUSTÍN SU ANTIGUO ERROR ACERCA DE LA GRACIA

CAPÍTULO IV: TODO LO HEMOS RECIBIDO DE DIOS

CAPÍTULO V: LA GRACIA DIVINA ES LA QUE DA VENTAJA A LOS BUENOS SOBRE LOS MALOS

CAPÍTULO VI: LOS CAMINOS DE DIOS SON INESCRUTABLES

CAPÍTULO VII: LA FE, FUNDAMENTO DEL EDIFICIO ESPIRITUAL

CAPÍTULO VIII: LA ENSEÑANZA DEL PADRE ES OCULTÍSIMA

CAPÍTULO IX: REIVINDIA AGUSTÍN SU DOCTRINA DEFENDIDA EN OTRO TIEMPO

CAPÍTULO X: DIFERENCIA ENTRE LA PREDESTINACIÓN Y LA GRACIA

CAPÍTULO XI: ESTABILIDAD DE LAS PROMESAS DIVINAS

CAPÍTULO XII: QUE NADIE ES JUSTIFICADO EN VIRTUD DE LOS MERITOS FUTUROS

CAPÍTULO XIII: EL BAUTISMO NO ES EFECTO DE LA PRESCIENCIA DE LOS MERITOS FUTUROS

CAPÍTULO XIV: LOS PELAGIANOS, CONDENADOS POR LA ESCRITURA Y LA TRADICIÓN

CAPÍTULO XV: JESUCRISTO, EJEMPLAR PERFECTO DE LA PREDESTINACIÓN

CAPÍTULO XVI: DOBLE VOCACIÓN DIVINA

CAPÍTULO XVII: LA VOCACIÓN PROPIA DE LOS ELEGIDOS

CAPÍTULO XVIII: DIOS NOS ESCOGIÓ PARA QUE FUERAMOS SANTOS E INMACULADOS

CAPÍTULO XIX: EL PRINCIPIO DE LA FE ES TAMBIÉN OBRA DE DIOS

CAPÍTULO XX: DIOS DISPONE Y CONVIERTE LAS VOLUNTADES HUMANAS PARA EL REINO DE LOS CIELOS Y LA VIDA ETERNA

CAPÍTULO XXI: CONCLUSIÓN

 

***

 

CAPÍTULO 1

RESPONDE AGUSTÍN A LAS CARTAS

DE PRÓSPERO E HILARIO

 

1.Yo sé que el Apóstol dijo en su Epístola a los Filipenses: A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. [1] No obstante, escribiendo sobre el mismo asunto a los Gálatas, juzgando haberlos instruido ya suficientemente y cuanto le parecía necesario, por el ministerio de su palabra, les dice: De aquí en adelante nadie me cause molestias; [2] o como se lee en otros códices: Nadie me sea importuno.

Pero yo, aunque confieso que me desagrada el que no se crea lo que se asegura en tantos y tan patentes lugares de las divinas letras acerca de la gracia de Dios—la cual no es gracia sí se nos da conforme a nuestros méritos—, sin embargo, no acierto a encarecer cuánto estimo vuestra solicitud, carísimos hijos Próspero e Hilario, y esa vuestra caridad fraterna, por la cual con tanto celo deseáis que no sigan en su error los que de aquella manera piensan que, después de los numerosos libros y epístolas mías en que he tratado acerca de esta cuestión, aún me pedís que escriba más acerca de ella; y siendo tanto lo que por todo esto os estimo, no osaré afirmar que os estimo cuanto debo. Por eso he tomado la resolución de escribiros nuevamente, para exponer, no porque lo necesitéis vosotros, sino por mediación vuestra, lo que ya creía haber expuesto suficientemente.

 

2. Habiendo, pues, considerado con la debida reflexión vuestras cartas, me parece entender que estos hermanos con quienes ejercitáis tan piadosa solicitud deben ser tratados del modo que trató el Apóstol a aquellos a quienes dijo: Si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios, [3] a fin de que no acepten como máxima aquel apotegma poético que dice: «Confíe cada uno en sí mismo», y no incurran por él en el anatema que se dijo no poética, sino proféticamente: Maldito sea el hombre que confía en otro hombre. [4] Porque, ciertamente, aún están éstos a ciegas acerca del misterio de la predestinación de los santos. Pero si es verdad que piensan de otro modo acerca de ella, Dios se lo dará a conocer mientras caminan por el conocimiento de la fe, a que ya han llegado. Por eso, después de decir el Apóstol: Si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.

Porque ya esos hermanos nuestros, hacia quienes se muestra tan solícita vuestra piadosa caridad, han llegado a creer, con la Iglesia de Cristo, que todo el género humano nace sujeto a la culpa del primer Adán, de la que nadie puede libertarse si no es por la justicia del segundo Adán. Y también creen y confiesan que las voluntades humanas son prevenidas por la gracia divina, concediendo que nadie por su propio esfuerzo se basta para comenzar o consumar ninguna obra buena. Permaneciendo, por tanto, firmes en la creencia de estas verdades que han llegado a confesar, están ya muy distantes del error de los pelagianos. Y así, si caminaren en ellas e hicieren oración a aquel que da el don del entendimiento, aunque acerca de la predestinación piensen de otra suerte, Dios los iluminará también acerca de esta verdad. Pero no por eso dejemos nosotros de ejercitar también con ellos el afecto de nuestra caridad y el ministerio de nuestra enseñanza, conforme nos lo conceda aquel a quien hemos pedido que nos inspire decirles en este escrito lo que para ellos fuere más útil y conveniente. Pues ¿quién podría saber que no quiere Dios realizar en ellos este bien por medio de nuestro ministerio, por el cual les servimos en la libre caridad de Cristo?

***

 

CAPÍTULO II

EL PRINCIPIO DE LA FE ES TAMBIÉN

UN DON DE DIOS

 

3. Demostraremos, pues, primeramente, que la fe, por la que somos cristianos, es un don de Dios; y lo probaremos, a ser posible, con mayor brevedad de la que hemos empleado en tantos otros y tan abultados volúmenes. Pero, ante todo, juzgo que debo responder a todos aquellos que afirman que los testimonios que he aducido acerca de este misterio solamente tienen valor para probar que la fe procede de nosotros y que únicamente el aumento de ella es debido a Dios; como si no fuese El quien nos da la fe, sino que ésta es aumentada por El en nosotros en virtud de algún mérito que empezó por nosotros. Mas si la fe, con que empezamos a creer, no se debe a la gracia de Dios, sino que más bien esta gracia se nos añade para que creamos más plena y perfectamente, por lo cual primero ofrecemos nosotros a Dios el principio de nuestra fe, para que nos retribuya El luego lo que de ella nos falta o cualquiera otra gracia de las que por medio de la fe pedimos, tal doctrina no difiere en nada de la proposición que el mismo Pelagio se vio obligado a retractar en el concilio de Palestina, conforme lo testifican sus mismas actas, cuando dijo «que la gracia de Dios nos es dada según nuestros méritos».

 

4. Mas ¿por qué no hemos de escuchar nosotros contra esta doctrina aquellas palabras del Apóstol: ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? Porque de él, y por él, y para él son todas las cosas. [1] Porque ¿de quién, sino de El, puede proceder el mismo principio de la fe? Pues no se debe decir que de El proceden todas las demás cosas, exceptuada solamente ésta; sino que de él, y por él, y para él son todas las cosas. ¿Quién dirá que el que ya ha empezado a creer no tiene ningún mérito de parte de aquel en quien cree? De ahí resultaría que al que de esta manera previamente merece, todas las demás gracias se le añadirían como una retribución divina, y, por lo tanto, la gracia de Dios nos sería concedida según nuestros méritos; mas para que tal proposición no fuese condenada, la condenó ya el mismo Pelagio.

Quien quiera, pues, evitar el error de esta doctrina reprobable, entienda con toda verdad el dicho del Apóstol: Porque a vosotros os es concedido a causa de cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él. [2] Ambas cosas son un don de Dios, pues tanto la una como la otra se asegura que nos son dadas. Porque no dice el Apóstol «a fin de que creáis en El más plena y perfectamente», sino para que creáis en El. Ni dice de sí mismo que alcanzó la misericordia para ser más creyente, sino para ser creyente; porque sabía que él no había dado a Dios primero el principio de su fe y después le había retribuido Dios con el aumento de ella, sino que el mismo Dios que le hizo apóstol le había hecho antes creyente.

Consignados están también por escrito los comienzos de su vida de creyente, cuya historia es famosísima por su lectura en toda la Iglesia. Porque estando aún él apartado de la fe, que pretendía destruir, siendo acérrimo enemigo de ella, de repente fue convertido a esta misma fe por una gracia poderosísima; fue convertido por aquel que debía realizar tan estupendo prodigio, conforme a lo que había dicho el profeta: ¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo en ti se regocije?; [3] para que no sólo el que no quería creer se hiciera creyente, queriéndolo él mismo, sino también para que el mismo perseguidor padeciera persecución por la defensa de aquella fe que antes él mismo perseguía. Porque, ciertamente, le fue dado por Cristo no solamente el creer en Él, sino también el padecer por Él.

 

5. Y así, recomendando aquella gracia que no es dada en virtud de algún mérito anterior, sino que es ella la causa de todos los buenos méritos, dice: No que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia viene de Dios. [4] Fijen aquí su atención y ponderen debidamente estas palabras los que piensan que procede de nosotros el principio de la fe, y de Dios solamente el aumento de ella.

Pues ¿quién no ve que primero es pensar que creer? Nadie, en efecto, cree si antes no piensa que se debe creer. Y aunque a veces el pensamiento precede de una manera tan instantánea y vertiginosa a la voluntad de creer, y ésta le sigue tan rápidamente que parece que ambas cosas son simultáneas, no obstante, es preciso que todo lo que se cree se crea después de haberlo pensado. Y eso aunque el mismo acto de fe no sea otra cosa que el pensar con el asentimiento de la voluntad. Porque no todo el que piensa cree, como quiera que muchos piensan y, sin embargo, no creen. Pero todo el que cree, piensa; piensa creyendo y cree pensando.

Luego si nosotros, por lo que respecta a la religión y a la piedad –de la cual habla el Apóstol–, no somos capaces de pensar cosa alguna como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia proviene de Dios, cierto es absolutamente que no somos tampoco capaces de creer cosa alguna como de nosotros mismos, no siendo esto posible si no es por medio del pensamiento; sino que nuestra competencia, aun para el comienzo de la fe, proviene de Dios. Por tanto, así como nadie se basta a sí mismo para comenzar o consumar cualquiera obra buena—lo cual admiten ya estos hermanos, como lo manifiestan vuestros escritos—, así resulta que nuestra capacidad, tanto en el principio como en el perfeccionamiento de toda obra buena, proviene de Dios; del mismo modo, nadie se basta a sí mismo para el comienzo y perfeccionamiento en la fe, sino que nuestra competencia proviene de Dios. Porque la fe, si lo que se cree no se piensa, es nula y porque no somos capaces de pensar cosa alguna como de nosotros mismos, sino que nuestra suficiencia proviene de Dios.

 

6. Se ha de evitar, pues, ¡oh hermanos amados del Señor! , que el hombre se engría contra Dios, afirmando que es capaz de obrar por sí mismo lo que ha sido una promesa divina. ¿Por Ventura no le fue prometida a Abrahán la fe de los Gentiles, lo cual creyó él plenamente, dando gloria a Dios, que es poderoso para obrar todo lo que ha prometido? El, por tanto, que es poderoso para cumplir todo lo que promete, obra también la fe de los Gentiles. Por consiguiente, si Dios es el autor de nuestra fe obrando en nuestros corazones por modo maravilloso para que creamos, ¿acaso se ha de temer que no sea bastante poderoso para obrar la fe totalmente, de suerte que el hombre se arrogue de su parte el comienzo de la fe para merecer solamente el aumento de ella de parte de Dios?

Tened muy en cuenta que si alguna cosa se obra en nosotros de tal manera que la gracia de Dios nos sea dada por nuestros méritos, tal gracia ya no sería gracia. Pues en tal concepto, lo que se da no se da gratuitamente, sino que se retribuye como una cosa debida, ya que al que cree le es debido el que Dios le aumente la fe, y de este modo la fe aumentada no es más que un salario de la fe comenzada. No se advierte, cuando tal cosa se afirma, que esa donación no se imputa a los que creen como una gracia, sino como una deuda.

Mas si el hombre puede adquirir lo que no tenía, de tal suerte que puede aumentar también lo que adquirió, no alcanzo a comprender por qué no se ha de atribuir al hombre todo el mérito de la fe sino porque no es posible tergiversar los evidentísimos testimonios divinos, según los cuales está patente que la fe, en la cual tiene su principio la piedad, es un don de Dios; como lo declara el testimonio en que se dice que Dios ha repartido a cada cual la medida de la fe. [5] Y aquel otro: Paz sea a los hermanos y amor con fe de Dios Padre y del Señor Jesucristo. [6] Y así otros semejantes. No queriendo, pues, por otra parte, oponerse a tan evidentes testimonios y queriendo, por otra, adjudicarse a sí propio el mérito de creer, trata el hombre de conciliarse con Dios atribuyéndose a sí mismo una parte de la fe y dejando la otra para Dios; pero tan insolentemente, que se adjudica a sí mismo la primera, concediendo a Dios la segunda, y así en lo que afirma ser de ambos, se coloca a sí mismo en primer lugar, y a Dios en segundo término.

 

***

 

 

CAPÍTULO III

CONFIESA AGUSTÍN SU ANTIGUO ERROR ACERCA DE LA GRACIA

 

7. No sentía así aquel humilde y piadoso Doctor—me refiero al muy bienaventurado San Cipriano cuando decía: «En ninguna cosa debemos gloriamos, porque ninguna cosa es nuestra». Para demostración de lo cual alegó el testimonio del Apóstol, que dice: Qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo recibido? [1] Por cuyo testimonio singularmente yo mismo me persuadí del error en que me encontraba, semejante al de estos hermanos, juzgando que la fe, por la cual creemos en Dios, no era un don divino, sino que procedía de nosotros, como una conquista nuestra mediante la cual alcanzábamos los demás dones divinos por los que vivimos sobria, recta y piadosamente en este mundo.

No consideraba que la fe fuera prevenida por la gracia, de suerte que por ésta nos fuese otorgado todo lo que convenientemente pedimos, sino en cuanto que no podríamos creer sin la predicación previa de la verdad; mas en cuanto al asentimiento o creencia en ella, una vez anunciado el Evangelio, juzgaba yo que era obra nuestra y mérito que procedía de nosotros. Este error mío está bastante manifiesto en algunos opúsculos que escribí antes de mi episcopado. Entre los cuales se halla el que citáis vosotros en vuestras cartas, en la cual hice una exposición de algunas sentencias de la Epístola a los Romanos.

Pero habiendo revisado últimamente todos mis escritos para retractarme de mis errores, y haciendo esta retractación, de cuya obra ya tenía concluidos los dos volúmenes, cuando yo recibí vuestros escritos más extensos, al censurar aquel opúsculo en el primero de dichos volúmenes, he aquí el modo en que me expresé: «Y disputando también sobre lo que Dios podría elegir en el que aún no había nacido, al cual dijo que serviría el mayor, y del mismo modo, qué podría reprobar en el mayor, cuando tampoco había nacido—a los cuales hace referencia, aunque escrito mucho más tarde, este testimonio de un profeta: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí [2]—, llegué en mis razonamientos hasta afirmar lo siguiente: «No eligió Dios, por tanto, las obras que El mismo había de realizar en cada uno según su presciencia, sino la fe, de modo que conociendo por su presciencia al que había de creer, a éste escogió, al cual donaría su Santo Espíritu para que por medio de las buenas obras consiguiese la vida eterna».

Aún no había yo inquirido con toda diligencia ni averiguado en qué consiste la elección de la gracia, de la cual dice el Apóstol: Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. [3] La cual ciertamente no sería gracia si le precediera algún mérito; pues lo que se da no como gracia, sino como deuda, más bien que donación es retribución de algún merecimiento. Por consiguiente, lo que dije a continuación: Pues dice el mismo Apóstol Dios que hace todas las cosas en todos, es el mismo, [4] siendo así que nunca se ha dicho: «Dios cree todas las cosas en todos», y lo que después añadí: «Luego lo que creemos es mérito nuestro, mas el obrar bien es de aquel que da el Espíritu Santo a los que creen», de ninguna manera lo hubiera yo dicho si ya entonces hubiera sabido que también la fe es uno de los dones de Dios que nos son dados por el Espíritu Santo. Ambas cosas las realizamos nosotros por el consentimiento del libre albedrío; y ambas cosas, no obstante, nos son dadas también por el Espíritu de fe y de caridad. Pues no solamente la caridad, sino, como esté escrito, amor con fe de Dios Padre y del Señor Jesucristo. [5] También lo que afirmé poco más adelante: «que nuestro es el creer y el querer, mas de Dios el dar a los que creen y quieren el poder obrar bien por el Espíritu Santo, por quien la caridad ha sido derramada en nuestros corazones»; esto ciertamente es verdadero; pero, según la misma norma, ambas cosas provienen de Dios, porque El dispone la voluntad, y ambas cosas son nuestras, porque no se realizan sin nuestro consentimiento. Y así lo que también dije después: «Que ni el querer podemos, si no somos llamados; y cuando, después de ser llamados, hubiéremos dado nuestro consentimiento, aun entonces, no basta nuestro querer ni nuestro caminar si Dios no concede sus auxilios a los que caminan, conduciéndolos a donde los llama»; y lo que añadí finalmente: «Esté manifiesto, por tanto, que no del que quiere ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia, proviene el que podamos obrar bien»; todo esto es absolutamente verdadero.

Mas acerca de la vocación o llamamiento, que es conforme al designio divino, diserté con mucha brevedad. Porque no es tal el llamamiento que se hace de todos, sino solamente el de los elegidos. De aquí lo que afirmé poco después: «Así como en los que Dios elige no son las obras, sino la fe, el principio del mérito, para que por el don de Dios se pueda obrar el bien, así en los que condena, la incredulidad y la impiedad son el principio del merecimiento del castigo, para que este mismo castigo sea causa de que ejecuten el mal». Mucha verdad dije en todo esto; pero que el mismo merecimiento de la fe fuese también un don de Dios, esto ni lo dije ni juzgué por entonces que debía investigarse.

También aseguré en otro lugar: El hace obrar el bien a aquel de quien tiene misericordia y abandona en el mal a aquel a quien resiste. Pero tanto aquella misericordia se atribuye al mérito precedente de la fe como este endurecimiento a la precedente iniquidad. Lo cual es indudablemente verdadero. Pero aún debía investigarse si también el merecimiento de la fe proviene de la misericordia de Dios, esto es, si esta misericordia se verifica en el hombre porque cree o cree por que se efectúa antes en él esta misericordia. Pues leemos lo que nos dice el Apóstol: He alcanzado misericordia del Señor para ser fiel; [6] no dice porque era fiel. Al que es fiel se concede, por tanto, esta misericordia, pero también se le concede para que sea fiel. Y así, con toda exactitud afirmé en otro lugar del mismo libro: «Porque si no es por las obras, sino por la misericordia de Dios, como somos llamados a la fe y por la que se nos concede a los creyentes el obrar bien, tal misericordia no debe rehusarse a los mismos Gentiles, si bien es cierto que no apliqué allí toda mi diligencia para estudiar cómo se verifica ese llamamiento en conformidad con los designios de Dios».

El cristiano y su trabajo como vocación. Colosenses 3:22-25.

El cristianismo sin lugar a dudas, es una religión que está interesado en el hombre completo. Así como está interesado en el hombre completó también está interesado en tener una cosmovisión bíblica y equilibrada entre el cielo y la tierra.

Nosotros que hemos crecido  en una tradición con tendencias a espiritualizar todo, hemos usado nuestra tradición cristiana llamada comúnmente pentecostalismo como un escape de la vida física y los sinsabores de la vida. Muchos sociólogos religiosos han entendido que el pentecostalismo, por eso ha sido aceptado en áreas donde la pobreza es tangible.

En esta semana estaba leyendo un ensayo sobre el futuro del pentecostalismo, este ensayo uno de los muchos en el libro, se enfocaba en el evangelio pentecostal Nigeriano. Y el escritor hacia ver que el “evangelio de la prosperidad” ha sido aceptado porque se enfoca en el aquí y en el ahora, es decir en los asuntos de esta tierra. También decían que muchos han criticado el evangelio de la prosperidad con perjuicios porque muchos han dicho que el evangelio de la prosperidad no proclama la salvación del alma, sin embargo, el trata de mostrar con perspicacia y crítica constructiva y equilibrado, que es un error tratar de entender el evangelio de la prosperidad como un evangelio que no está interesado en el más allá. Como es evidente las opiniones al respecto seguirán siendo diversas. En mi opinión es una herejía que ha dañado mucho a la iglesia cristiana.

Los primeros pentecostales entendieron que ellos habían recibido un mensaje directo del cielo el cual se tenía que proclamar con ligereza y prontitud. Una de sus reclamaciones decía “Cristo viene pronto”, y por eso es que se extendieron por toda la faz de la tierra. Espiritualizaban todo, se enfocaban en el cielo pero descuidaban la parte física y social del Evangelio. Como dice el dicho popular “eran bien excelentes para el cielo pero no servían para aquí en la tierra”. Entendiendo esta deficiencia muchos en el movimiento pentecostal han recobrado la parte física y social del Evangelio completo como es llamado en otros círculos. Y por eso le damos gracias  a Dios. Sin embargo aún como cristianos comunes y pastores que no hemos sido expuestos a estos temas por la falta de estudio formal, nos ha sido difícil desligarnos de esta línea de pensamiento, cuya ideología nos puede afectar mucho como cristianos individuales y colectivos, personas que corresponden a una casa (comunidad) de adoración local, y a la familia terrenal. Es decir, podemos espiritualizar todo y no ser influyentes en el aspecto social del Evangelio. Este aspecto social del Evangelio creo yo que muchos no lo hemos entendido por lo ya dicho, sin embargo el Calvinismo o evangelio reformado siempre ha sido un sistema de pensamiento que ha sido equilibrado, en entender que el evangelio cubre todas las áreas de la vida, y no sólo las cubre, sino que debe de influir  en ellas.

Creo yo que Pablo estuviera de acuerdo con el Calvinismo. El Calvinismo siempre ha estado interesado en la influencia política, social,  económica, y religiosa. Como alguien ha dicho, el Calvinismo no es un sistema interpretativo bíblico, si no una cosmovisión cristiana, un telescopio por él cual se mira un mundo indivisible. Por esto es que existe una evangelización proliferante, donde el ser humano es visto como creación de Dios el cual necesita ser redimido. En el proceso se ha entendido que el aspecto social y político son  áreas en las cuales está interesado Dios. Muchos piensan que por el concepto de predestinación Calvinista, la imagen de Dios en el hombre se denigra, y no se mira al ser humano como creación especial de Dios. Pero esto está lejos de la verdadera esencia del evangelio reformado. El punto principal es que  el evangelio reformado se ciñe a la biblia, no importando que haya pasajes difíciles, su compromiso es con la Biblia. Como dijo Martyn Lloyd Jones “Calvino estuvo interesado en dos cosas, la Soberanía de Dios y la gloria de Dios”. Y en esta área de la gloria de Dios, el ser humano está envuelto por cuanto es su creación, la cual fue definida como buena.

 En esta tarde me quiero enfocar en el aspecto social-laboral del cristiano.                     

En el primer capítulo de Colosenses Pablo nos dice que el cristiano ha sido recibido en Cristo, hemos sido reconciliados por la Palabra visible, ya que la Palabra visible recibió la aprobación del invisible Dios el cual estaba en el Verbo de Dios. La plenitud de Dios estaba en el Hijo,  todo lo que está unido a Él, está aprobado y confirmado por el Padre. Es como decir descansen en el evangelio, todo ya está hecho. En el segundo capítulo dice que usar el evangelio como un escape del mundo material y físico no es apropiado en un mundo donde se tienen responsabilidades como seres humanos ya regenerados pero involucrados en un mundo donde hay una jurisdicción de Satanás. Col 2:15. Pablo entendía que ultimadamente Dios es el que nos da las autoridades civiles para el orden social y moral, sin embargo también entiende que las fuerzas de las tinieblas actúan en los poderes políticos, por eso es que se tiene que tener un balance en la nueva metodología de la guerra espiritual comúnmente llamada como “espíritus territoriales”.    

Es obvio que los hermanos en Colosas estaban espiritualizando todo y estaban rechazando lo físico y material. Muchos pensaron que el problema del pecado surgía del mundo físico y estaban pensando en retirarse a un lugar solitario y apartarse del mundo, esta ideología surgió de la influencia de los falsos maestros que estaban diciendo que Cristo no era humano, no tenía materia, porque la materia es mala. Una especie de  gnosticismo.  

Pablo aquí en este capítulo tres nos enseña que el cristiano es mandado a ser  una persona que hace  todo para la gloria de Dios.

 

Por veces pensamos que servir a Dios es simplemente estar en un púlpito predicando y estar involucrados en los aspectos religiosos de la vida cristiana y eclesiástica, sin embargo para Pablo cualquier trabajo que el cristiano ejerce es  una vocación (llamado –vocare- latin vocación) dada por Dios para la gloria de Dios. Es esto lo que tiene en mente cuando dice “sea que comamos o bebamos sea todo para la gloria de Dios’. 1 Cor 10:31. O sea que el cristiano en lo más mínimo de la vida, las cosas que parecen ser pequeñas deben de ser un medio para testificar que el cristiano es diferente y que tiene un Amo el cual se glorifica en la excelencia de su trabajo. Y todos sabemos que el trabajo no es algo mínimo sino algo esencial en la vida. Es por medio de él que nuestro Dios nos provee y nos mantiene ocupados, lejos de la pereza y de la tentación que produce el estar en ociosidad. El entiende nuestra constitución interna y el pecado que heredamos por Adán y por eso, El, en su plan maravilloso del Evangelio incluyó también el trabajo. Pablo dice que nuestro trabajo se debe de ver como una asignación de Dios para el cristiano. La actitud del cristiano hacia el trabajo debe de cambiar, no debe de existir un pensamiento negativo sino uno positivo, un deseo de tomar orgullo en el buen sentido de la palabra. Pablo no hubiera afirmado el sistema marxista o comunista donde no hay diferentes clases sociales, ricos y pobres,  y donde todo se comparte, puesto que nadie es mejor que nadie, el entendió que un sistema así aumenta la pereza y la falta de un deseo por la excelencia y una ocupación en trabajar por el pan de cada día. Deuteronomio 10.

¿Por que digo esto? Pablo nos dice en este pasaje que la esclavitud era algo normal en el primer siglo. Pablo lo acepta, y aconseja a los esclavos que hagan todo no para ser vistos por los hombres sino teniendo en mente la excelencia, y un deseo no a la avaricia sino a la aspiración de progresar como cristianos, y como seres sociales. Literalmente Pablo hubiera usado todos los medios sociales disponibles para influir en la sociedad. Viajo 15,000 millas, esta es una indicación que hubiera tomado ventaja de los medios sociales. Facebook, Twitter,  You tube, etc. Un estratega de su clase no hubiera omitido estos medios que pueden ser de gran bendición para la Iglesia de Dios.   Sea en la economía o en la política, la cultura y en los debates sociales, el cristiano debe de estar involucrado. Entendiendo que el diablo tiene a todo el mundo en sus manos, Pablo quiere y desea que los cristianos estén involucrados en todas estas esferas, ya que el que gobierna estos sectores es influyente y forma las mentes, de los niños, adolescentes y jóvenes.

Es una clase de dominio que él hubiera querido establecer en la sociedad, sin embargo nunca hubiera estado de acuerdo en desenfocarse del tema central, de la salvación del alma y el llamamiento al arrepentimiento, y la proclamación del perdón de pecados en Cristo Jesús.

Muchos han  criticado esta interpretación  de Pablo conforme a la ética calvinista .Especialmente Max Weber en su libro “la ética protestante y el espíritu capitalista”,  él señala que fue la interpretación protestante y puritana del trabajo, que dio cabida al capitalismo y ciertos abusos en la clase laboral. Un abuso de poder. Como el dictamen de Lord Acton “el poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Pero su premisa fue incorrecta porque tenemos que empezar con el pecado original. No se debe de empezar con la interpretación protestante del trabajo si no con la interpretación que Dios tiene sobre el mundo y su obra desde el edén,  llevándola  a la consumación de la redención del ser humano y su creación en Cristo Jesús Señor nuestro.

Leopoldo Cervantes Ortiz en su libro “Juan Calvino- su vida y obra a 500 años de su nacimiento” dice  “Calvino aceptó de Lutero el concepto reformador del trabajo secular como profesión dado que, en la edad media este vocablo se reservaba exclusivamente a  las profesiones clericales y que la vida contemplativa se tenía el mayor consideración que la vida activa es evidente que Calvino y Lutero imprimieron al término de profesión un carácter nuevo.” En la misma página cita  a Calvino diciendo   “hay que trabajar para que todo el mundo pueda sobrevivir; pero se debe de realizar de forma que los pobres no sean explotados por los ricos, los extranjeros por los nativos, los débiles por los fuertes”. P. 266.  En la edad media el trabajo se consideraba más como un efecto del pecado y una maldición que Dios había impuesto sobre el hombre en los tiempos de la reforma recobrando el concepto Paulino sobre el trabajo se entendió el trabajo secular como una bendición y un medio para influenciar a la sociedad.                              

El puritanismo enseñó que se debe de ahorrar y tomar el trabajo como una bendición de Dios. Creo yo que interpreto correctamente al apóstol Pablo. No se debe juzgar individualmente a cada uno de ellos como traficantes de esclavos o personas que tenían esclavos. Sin embargo si sacamos fuera de este contexto histórico a los esclavos que pertenecían a los cristianos en el primer siglo, como en la era después de la reforma entraremos a prejuicios innecesarios. No se justifica el abuso de los mayordomos cristianos, ni de su  ostentación derivada del abuso laboral. El evangelio tiene aspectos físicos como sociales y esto ha sido duro de abrazarlo para tradiciones que han enfatizado más la espiritualidad que involucrarse en participar en el mundo donde viven.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            

Donde sea que haya seres humanos siempre habrá  abusos, y pecados cometidos contra el prójimo, como San Pablo nos enseña aquí, que el abordar el tema del trabajo sin tener en mente la gloria de Dios en la excelencia, es injusticia y trae  retribución. Es como decir “la pereza y la falta de hacer el trabajo muy bien para que los amos miren la excelencia de los cristianos es pecado”. A Pablo le concierne una cosa y esa es la excelencia de la religión cristiana brillando en los hijos de Dios, porque la sabiduría es justificada por los hijos.

Pablo tiene en mente en este pasaje los abusos en las relaciones de los amos hacia los esclavos, pero es impresionante, que invierte la metodología tradicional, empezando por el mayor hacia el menor, y empieza de la responsabilidad que tiene el menor hacia el mayor. Pero claro está que no omite las  responsabilidades que los amos tienen con sus esclavos. Col 4:1.  El tema es extenso, puesto que toca temas migratorios, laborales, políticos que afectan no sólo en los Estados Unidos sino también en América Latina. Es una cadena que amarra el presente con el futuro, cielo y tierra, alma y cuerpo, y cristianismo bíblico con un falso Evangelio que omite toda la creación de Dios.

He oído a pastores y escritores hablando sobre el tema migratorio en los Estados Unidos desde el púlpito de una manera deliberante y con un tono que no suena a la biblia. Interesante es que se dicen ser seguidores de Calvino, no siguen su propio pensamiento sobre este tema delicado y controversial.  Tienen que tener un balance en este tema porque la Biblia es clara en decir que nadie debe de oprimir al extranjero. Muchos anglosajones usan a los inmigrantes para agregar capitales nefastos y grandes para satisfacer sus propios deseos a costa de la fuerza de otros individuos abusando de ellos, esto es injusticia, contra esto se tiene que hablar. Aunque este no es el  tema central de la Biblia es uno de ellos, el libro de Amos es evidente.                                                                                                                                                           

El tema migratorio seguirá siendo un debate, pero de lo que estoy seguro es que esta nación siempre ha dependiendo y seguirá dependiendo de los inmigrantes. Esto es obvio ya que muchos americanos no les gustan tomar trabajos que los hispanos están dispuestos a realizar. Por eso  es muy importante  la actitud que vamos a tener hacia el trabajo.             

Los dejo con estos textos que son de mucha edificación.

Proverbios 18.9 (RVR60También el que es negligente en su trabajo. Es hermano del hombre disipador.

Proverbios 21.25 (RVR60) El deseo del perezoso le mata, Porque sus manos no quieren trabajar.

Nuestra actitud hacia el trabajo nuestros hijos la están mirando.

Proverbios 22.29 (RVR60) ¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.

Al mismo tiempo, el ocuparnos del trabajo sin temer a Dios puede ser una vanidad que nos puede llevar a la cautividad de la avaricia. Mateo 6:33.

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